domingo, 29 de enero de 2017

Cuerpos que hablan

Cuerpos que hablan y a veces, llamados, máquinas de amor.
Pero el amor no es algo frío para compararlo con una máquina.
Los sentimientos no pueden ser robotizados.
Y durante el trayecto que hemos vivido, hemos conocido muchísimos cuerpos.
Cada uno con su propio lenguaje y principalmente, con sus más íntimos secretos.
La conexión que se logra al conocer a otra persona, es descubrirse juntos.
Desarmar cada parte que quedó mal encastrada para lograr una linda y agradable unión.
Mezclarnos hasta fusionarnos.
Explorarnos, hasta encontrarnos.
La profundidad de nuestra búsqueda se obtiene cuando ya no buscamos, sino que llega naturalmente.
Cuerpos que hablan y susurran palabras de amor.
Suspiros cómplices que emocionan y el ambiente se llena de alegría.
Y el ambiente es mucho más que un cuarto, porque se logra algo entero; una totalidad del ser, de ambos seres.
Y los cuerpos se hacen montañas que se abrazan.
La pasión toma control de la situación y todo lo que sucede hace avanzar la relación.
Manos y pies que se hacen una misma unidad.
Cuerpos que hablan y se permiten soñar.
Cuerpos que el destinó se encargó de cruzarlos y juntos, cruzan el puente hacia el amor verdadero.
Lo que antes parecía un desierto de soledad, hoy es un planeta habitado por una pareja llamada eternidad.
MARIANO SANTORO