Aunque el mar interior esté calmo, hay una oleada de emociones.
Mi cerebro se alegra por esta renovación natural que surge de darle la bienvenida a los nuevos deseos.
Y vienen acompañados por desafíos.
Como en un gran restaurant lleno de opciones, me siento a leer el menú.
Me acompaña la paciencia y a la soledad, la dejé bien lejos.
Las olas en modo pensamientos positivos, llegan y me dan un baño de placer.
Sirven para limpiar las manchas de situaciones no agradables.
Pero la verdadera higiene, está en mis ganas.
Y moverme libremente, me da satisfacción.
No tengo que dar explicaciones sobre mi manera de amar y de sentir.
Conozco muy bien mis capacidades y habilidades.
Y los temores ajenos, no llegan a alcanzarme.
Nadando sobre sueños añejados que no pierden vigencia.
Y su color, es el calor que produce el propósito de compartir.
El agua me alimenta de energía, pero no apaga mi fuego interior, que también es mi elemento.
Fusionando ambos, los resultados son más beneficiosos.
La recompensa está en espera, pero ya hice mi pedido.
Las olas suben y bajan, porque se sienten niños llenos de alegría.
El cuerpo es fiel testigo de que lo que está llegando, es muy bueno.
💜
#MarianoSantoro 羊
