Una celebración dio el presente y con ella, una canilla libre de emociones y sensaciones.
Todo fue un desborde, pero nada se perdió, sino que todo cayó en su justo lugar.
Los recuerdos llegaron y cada uno, repleto de material invaluable.
Una avalancha de alegría tomó mi ser y lo fue llevando por diferentes calles.
Varias de ellas, mantenían su esencia.
Incluso el aromo tan particular de los negocios barriales.
Esos donde los que atienden, son lo propios dueños o familiares.
Adoro todo ese lazo de herencia con la misma profesión.
El paso del tiempo, cambió mucho, pero no hubo modificaciones internas.
Mi pasión y fascinación por Belgrano, mantienen el amor incondicional.
Pude construir una conexión genuina.
Y me puedo fusionar con las construcciones que cada vez aumentan.
Y la frecuencia de mi visita por pasajes y calles conocidas, también se potencia.
He recorrido mucho y he logrado hacer un digno homenaje.
Hoy, se hizo eterno todo lo que estaba esperando en mi memoria.
Se hizo la luz y cualquiera puede apreciar y a la vez, dejar salir alguna lágrima.
Pero no hay tristeza cuando uno supo vivir de verdad.
Dándole sentido y apreciando las etapas.
Porque un barrio puede crecer y nosotros también, porque aprendimos a darle valor emocional.
💜
#MarianoSantoro 羊
