martes, 11 de noviembre de 2025

Manos comunicando

A cada segundo y en cualquier lugar del mundo, siempre hay manos comunicando.
Y aunque vayan junto a las palabras, ellas expresan algo que quizás, uno no puede decir.
Tan sutiles, tan delicadas, que se animan a danzar y hacer que el interlocutor, sonría.
Ellas saludan y les duele despedirse.
Saben abrazar con ganas, porque el extrañar les molesta.
Lamentablemente, algunas dañan, pero no es algo que ellas decidan por sí solas, sino que el dueño toma malas decisiones, sin pensar.
Ellas se juntan para agradecer, pedir y rezar.
Para ayudar y también, para recibir cuando sea el tiempo divino.
Tienen un lenguaje que puede ser universal y otro que lo hace con los más cercanos.
Se hacen entender, porque sus fieles amigos los dedos, son caprichosos y la hacen quedar mal.
Y ellas tienen que salir a disculparse por esos arrebatos inocentes.
Si agarran, se aferran con fuerza, porque es algo que estaban anhelando.
Y con paciencia, dan vueltas las hojas de los libros.
Y se prestan gentilmente para escribir las mejores historias.
Se extienden sin esperar nada, porque los milagros ocurren cuando el corazón se posa sobre ellas.
Hay quienes se toman de la almohada, para dar la sensación de protección.
Nacieron para abrir, pero si hace falta cerrar algo, no dudan en hacerlo.
Se sensibilizan al acariciar, porque el cuerpo se acopla a esa experiencia.
Benditas sean las manos que más allá de los golpes externos, la perseverancia les permite colaborar y juntarse con otras. 
💜
#MarianoSantoro