
Conozco casos en los que el tema dinero es preocupante ya que deben convivir bajo el mismo techo y el amor se ha esfumado, pero eso no es motivo para la resignación; nos tenemos que permitir seguir, intentar ser felices; de la puerta hacia adentro, la rutina; pero que ésta no nos frene todo lo bueno que queremos para nuestra vida.
Un día amaneceremos distintos, con ganas de apostar a futuro y mirando a nuestro alrededor encontraremos a esa pieza, a esa persona que nos llenará de alegría, en la que volcaremos todo lo que supimos proteger y guardar para ese ser elegido entre el destino y el amor. Nos darán ganas de darle todo de nosotros, ese 100% puro y nuestro cuerpo sentirá como se eleva, como flotar en eso tan lindo llamado pasión. Nos daremos cuenta que tenemos una misión por delante y es la de amar y protegerla por siempre. Nos uniremos, nos fundiremos y esa unión, nos llevará a lugares imaginarios donde reine la felicidad.
Soñemos que es posible. Luchemos por hacerlo posible.
MARIANO SANTORO