Recordando viejos rituales, nos puede llevar a realizar una misión interesante.
Porque ante la velocidad mundana, frenar es un inmenso desafío.
Debemos saber frenar los impulsos.
Aunque nos empujen, ir aprendiendo sobre la marcha a corrernos.
Alejarnos de lo que nos hace mal.
Y cuando la mente está despejada.
Cuando no hay nubes preocupantes, le damos fuerza al cerebro.
La motivación que ha estado guardada y bien protegida.
Que los pensamientos hagan su trabajo, pero con alegría.
Que se diviertan al crear, al diseñar modelos de vida.
Y entre tanta virtualidad; ante la ausencia física, el maravilloso material de algo tan simple como un cuaderno.
En algún lugar tenemos alguno.
Y habrá hojas blancas listas para ser llenadas con pasión.
Anotando nuevas ideas, para mejorar la calidad.
Para sentirnos orgullosos de lo que estamos haciendo.
Y ser conscientes que siempre hay algo más.
Que en esas hojas podemos bocetar y permitirnos equivocar y repetir hasta que nos salga bien.
Porque la superación no es capricho, sino que es misión.
Dejemos que la imaginación, sea más que ilusión y nos genere una bellísima sensación de bienestar y paz.
💜
#MarianoSantoro 羊
