Debemos ser extremadamente valientes para enfrentarnos con la propia oscuridad.
No estamos exentos a ella.
Nos vamos contagiando en pequeñas porciones y de diversas maneras.
Lo ideal, sería no dejar que se haga piel, que se adhiera a nuestra carne.
Obviamente, nos debilita saber que tenemos esa parte.
El lado B de todo lo positivo que anhelamos.
Pero por más paredes negras y altos muros que tengamos en cada lugar hacia donde miremos, hay algo más.
Porque con el paso de los años, hemos aprendido que ser buena gente, tiene sus beneficios.
Ayudar, aunque nosotros la estemos pasando mal.
Sí, el hecho de practicar la verdadera empatía, la emocional, la que nos hace involucrar en lo que le pasa al otro.
Porque nos reflejamos y hasta es probable que nos haya tocado vivir algo similar.
Ofrecer nuestras manos, los oídos y lo que esté al alcance y ver que los demás, van mejorando.
Eso, va descubriendo las capas y florece la luz interior.
Todo lo bueno que somo y estuvimos protegiendo.
Porque el tesoro más valioso es la bondad del alma.
Ser francos y sinceros con nosotros, también es un buen método.
Decirnos que hay salida, que tenemos oportunidades.
Y que el refuerzo luminoso, está ahí afuera, aunque también está cerquita del corazón.
Desde la oscuridad, valoramos más la luz que nos permite vivir.
💜
#MarianoSantoro 羊
