Sé que no soy el único y he llegado a un nivel de cansancio extremo.
Hay situaciones que se desbordan y uno, aún sigue nadando contra la corriente.
No todos pueden mantener el rumbo emocional y llegar a buen puerto.
El cuerpo comienza a sentir dolores que aumentan con los días eternos.
Y a veces, sólo escuchamos algunos pequeños gemidos.
Lo que más importa, es el interior.
El que durante años venimos trabajando para que tenga calidad y cumpla con sus funciones.
El que protege al alma y al bello corazón que late de amor.
Y todo lo que nos hagan o digan, debe rebotar, ya que aprendimos a esquivar energías negativas.
Y si por un momento nos aislamos, no es por soledad, sino para cambiar el vestuario.
No hablo de ropa, sino de la dureza que acumulamos.
Y sólo quebrando el exterior, saldremos a la luz para seguir brillando.
Cambiando la forma y modificando algunas costumbres.
Todo en nombre de la sanación personal.
Las paredes que nos cuidan, no tienen que ser cerradas.
Podemos adornar todo lo que sale de nosotros.
Porque el ánimo, se manifiesta y eso nos ayuda a evolucionar.
El camino se extenderá lo suficiente para darle sentido a lo que hagamos.
Quebrarse sin llorar, porque cada pedazo que se suelte, ya cumplió su ciclo y la alegría mostrará su piel.
💜
#MarianoSantoro 羊





