sábado, 28 de diciembre de 2013

La piedra verdadera

Alguna vez prestaste realmente atención a lo bella que sos?
Te pusiste a mirar dentro de tu ser?

La piedra verdadera es todo el amor que llevás por dentro.
Toda la vida tuviste tus golpes, los necesarios para darte cuenta de muchas cosas.
Reincidiste en algunos y no fue por capricho, sino que vos misma te dabas una oportunidad.
Pero no se trataba de repetir historias, sino de comenzar a escribir una nueva y desde el principio, como tiene que ser, con todo lo bueno y hermoso que tiene una conexión real con otra persona.
Te han opacado por momentos y estuviste cerca de la oscuridad.
Pero llegó el día en que descubriste que había algo más y estaba en tu interior.
Era el brillo de la piedra verdadera que sos.

Un diamante que ha sido tallado por la experiencia de vida.
Y en vos hay un rubí, por toda la dureza de las situaciones que has vivido.
Siempre has sido como un zafiro, con vista a tu cielo hermoso y transparente en tu forma de ser.
Y fuiste esmeralda, por tu esperanza en que todo tiene un fin y a la vez, un comienzo de algo mucho mejor.
Y lograste ser una perla, porque debías sufrir para ser valorada.
Aprendiste, enseñaste, sanaste, curaste y abriste tu mirada a una nueva vida.
Tu propia existencia.
Cambiaste, mutaste, modificaste, pero siempre creciste.

A cada lección, le diste su validez.
La importancia de saber solucionar y responder a las preguntas de la vida.
Debatiste, discutiste y compartiste, porque supiste que en el diálogo hay secretos que nos conectan con el otro.
Dormiste, soñaste y despertaste, porque tenías una misión que cumplir.
Y era la de embellecer tu alma.
No todos pudieron acercarse a vos.
No era orgullo, ni soberbia, ni algo inalcanzable.
Sino que tuviste a mano una balanza y supiste valorar lo que merecías guardar y tener a tu alcance.

Los que llegaron a vos, entendieron el mensaje.
Las palabras que tu corazón dictaba proféticamente.
Y sabías que dejarías huellas, que estabas haciendo un camino para muchos.
Y la piedra verdadera seguía brillando e iluminando a los que aprendieron a observar más allá de un envase.
Te rodeaste de lo bueno y positivo.
Te cubriste con el amor de la naturaleza.
Y Dios, fue y será quién te proteja eternamente.
Como ese diamante que vive en vos y tiene forma de corazón.
El que será admirado por la persona que se anime a ser parte de vos.

MARIANO SANTORO

viernes, 27 de diciembre de 2013

Desde el futuro

Qué gran satisfacción me da ver todo el camino que transitaste.
Siempre has sido un rebelde en materia de seguir costumbres y doctrinas.
Creador y creativo nato.
Has sido un gran improvisador en situaciones diversas y has aprendido de cada lección.
Sé que caminaste y te ha costado mucho; porque hubo algunas dudas, hubo callejones y atajos que supiste divisar que no te llevarían a ningún sitio.
Te enfrentaste a las preguntas del destino y a las muchas opciones que se presentaban.
Te paraste y frenaste los impulsos y hasta las emociones, porque dependía de tu propio bienestar.

Tu mente, ha sabido viajar en el tiempo y tus sueños, han estado presente durante toda tu vida.
Los planificaste, los fuiste armando como un profesional que se dedica detalladamente a cada pequeña pieza para que quede perfecta.
Edificaste un ser que durante la transición, fue golpeado por situaciones complicadas.
Creíste y confiaste.
Dejaste de buscar para empezar a encontrar.
Y te encontraste con tu esencia.
La que redescubriste y le diste más valor a todo lo que vive en vos.
Tantos caminos tuviste que atravesar para encontrar al que ya estaba tatuado en tu ser.
La cercanía de tus metas está con tu perseverancia.

El poner toda tu energía en lo que amás, lograron que llegues a este lugar.
Y siempre habrá un poco más de camino.
Y habrá personas que se sumarán a tu proyecto, porque se trata de tu vida.
La misma vida que amás vivir.
La que te ha demostrado que haciendo realidad esos sueños prefabricados, te motivó a seguir.
Has caminado una ruta que conduce al amor y te abrazaste a esa sensación.
Desde el futuro te veo y me alegro; me hace muy bien saber que siempre estaré para guiarte.
Tomaste las indicaciones que sólo te llevaban a ser una mejor persona.

Las reglas son las que marcaba tu corazón.
Las leyes, vos mismo las imponías.
Fuiste y serás una persona libre.
El plan que habías diseñado de chico con la ayuda de Dios, te llevaron a conocer muchos caminos, para que vos mismo decidas por cuál seguir.
Y seguiste.
Y seguirás.
Y Dios, está siempre a tu lado.
Y ese amor te alimenta y te hace feliz.

MARIANO SANTORO

jueves, 19 de diciembre de 2013

Árbol de luz

En un principio, fuimos semilla.
Con el correr de los años, fuimos creciendo hasta transformarnos en un árbol.
Una vida que ha crecido a partir de haber hechado buenas raíces y que sabía que hacia arriba, estaba la conexión divina que nos daría mayor fuerza.
Una vida que ha visto crecer a las personas y a la vez, plantitas.
Ambas, han estado durante un tiempo y luego se han ido.
Lo duradero, no lo era tanto.
La confianza de empezar a hacer amistades y creer.
La esperanza de saber que alguna vez los volvería a ver.
El respeto de valorar el tiempo que hemos dado y darnos cuenta que tuvo su importancia.
La fe de creer que a pesar de todo, la vida sigue y seguiremos creciendo.

Quizás con menos amistades.
Quizás con menos ramas y hojas.
Pero debemos seguir con nuestro destino.
Ese árbol que ha sabido dar buenos frutos, hoy sabe que lo que más necesita es estar y sentirse fuerte y conectarse con su interior.
Sabe que la vida verdadera pasa dentro de uno.
Que cada huella, cada marca, cada anillo dentro de esa madera, es la que cuenta como experiencia.
Y un día aprendimos que no sólo debíamos mirar hacia nuestros costados; sino que presentíamos que había algo más.
Un día miramos hacia el cielo y nos emocionamos.
Descubrimos una nueva maravilla para contemplar.
Ese cielo que se llenaba de nubes y otras veces, de estrellas que brillaban.

Y ese brillo nos sorprendió y empezamos a darle otro sentido a nuestra existencia.
Ese brillo era tan especial, que lo queríamos tener cerca.
Y pudimos comprobar que nosotros también podíamos brillar.
Y nos encontramos con nuestra luz interior.
Era el momento de comenzar a vivir como árbol de luz.
Y todo fue como un renacer; pero con más sabiduría.
Ya que lo que habíamos conocido hasta hoy, era una pequeña parte de todo lo bello que tiene la vida, la existencia del ser humano.
Y que esa luz que ya era parte de nosotros, podía iluminar a quien se acerque.
Árbol de luz; árbol que aprendió el significado del amor a la naturaleza y hacia las personas.

Árbol, pequeño hijo de la vida.
Luz, hija directa de Dios.
Una unión que ya establa planeada desde los comienzos del mundo.
Debían encontrarse.
Como el amor se acerca a las buenas personas.
Como el sentimiento incondicional de la luna con el sol.
Como el inmenso cariño de Dios, que nos mostró la oscuridad para valorar la luz.
Nuestra propia luz.

MARIANO SANTORO

miércoles, 18 de diciembre de 2013

Liberarte

Muchas han sido las puertas que hemos cerrado en nuestra vida sin siquiera darnos la oportunidad de saber si podíamos entrar.
Ese freno de temor que nos impide dar ese paso, ese movimiento especial que nos ayuda a seguir.
La paralización que llega a través de los nervios y de algunos recuerdos que han quedado grabados y quieren hacernos saber que no podemos.
Esa falacia que no quiere que avancemos.
Pero en nosotros está la solución.
La mente puede intentar controlarnos por un momento, pero es todo el ser, el que decide.
Y nosotros somos la llave que puede abrir todas las puertas que nuestro corazón quiera.

Pensarlo, decretarlo y tratar de hacerlo real.
Cumplir un sueño, cumplir nuestro objetivo.
Abrir, seguir, vivir.
Liberarte es quererte.
Es permitir que tu llave sea la que tome las decisiones correctas en la vida.
La que pueda discernir qué cerrar para que no regrese y nos aleje de nuestros ideales.
Y principalmente para abrirnos a los mejores deseos.
Abrirnos a los demás.
A recuperar el amor, la bondad, la confianza.
Alejarnos de las dudas, de los extraños, de los frenos.
Y pensar que tenemos mucho por ganar, por ser honestos, por ser inteligentes.

Por querer jugar y eso es parte de la libertad.
El mágico poder que tiene la llave del corazón.
El corazón que sólo se abre para recibir las mejores caricias y el cariño sincero de los que nos rodean.
Disfrutar de lo que pensamos y hacemos; de lo que sentimos y vivimos.
Liberarte es amarte y aprender que la vida es una y que en ella existen muchas oportunidades y somos poseedores de la llave que puede abrirlas.
Son tantos los misterios que se esconden detrás de una cerradura y está en nosotros querer descubrirlos.
Los secretos que se revelan ante nosotros, trás el leve movimiento de una llave hacia el lado correcto.

El mismo lado que nos conduce al camino elegido.
Porque la libertad es decidir el destino y seguirlo, caminarlo y experimentar cada instante.
Que cada momento sea productivo.
Que no haya nada que nos cierre ni ninguna dureza que nos impida continuar.
Abrir y amar.
Abrirnos al amor y cerrar el pasado.
Una nueva vida puede ser vivida y fuimos bendecidos con un gran regalo.
Y es la llave que abre todo lo que tu mente imagine.

MARIANO SANTORO

jueves, 12 de diciembre de 2013

La paz que me das

Hay voces que nos brindan paz.
Una armonía mágica es la que se produce cuando nuestra voz interior, dialoga con alguien en la misma sintonía.
Una bella sensación de placer y paz, es la que llena nuestro ser.
La paz que me das es lo que le dice mi corazón a la voz que quiere escuchar.
La misma que habla y dice, la que mira y ve, la que cuenta y relata, la que recuerda y vive.
Palabras dichas desde el alma y escuchadas por la esencia.
Las que tranquilizan y ayudan a soñar.
La paz que acompaña en las noches y nos protege en el día.
La paz que florece desde nuestras raíces y hacen crecer un nuevo sentimiento, que se va alimentando de lo más sano que pueda existir.

La tierna curiosidad de querer adelantar casilleros y a la vez, saber disfrutar el camino.
Un destino de paz y serenidad que nos hace volar y a la vez, estar más firmes en la tierra.
Porque todo lo dicho no es parte de un capricho.
El corazón no sabe de mentiras.
Escuchar es la ilusión previa a sentir.
Y se siente la paz necesaria, la misma que estaba escondida y con poca carga.
Ya ha comenzado a verse los logros.
La ansiedad ha dejado paso a la dulce espera, porque sabe que lo que llega es verdadero.
La alegría ya está instalada y es la misma que contagiará a los que se acerquen.

Porque la paz es la gran sensación que de la mano del amor, logran una gran conexión.
Y mientras el cielo se llena de estrellas.
Mi ser se alimenta de la pureza y es todo emoción.
La paz, es una nueva canción, que ya comienza a cantar mi corazón.
Y es en la unión, donde se siente la paz que me das.

MARIANO SANTORO

lunes, 9 de diciembre de 2013

Inocente amor

Inocente amor; un beso a la vez.
La lluvia de emociones que se produce en el interior; donde no importa lo que pase afuera.
El mundo, nos brinda experiencias y entre ellas, están las que sirven para aprender.
Un hombre y una mujer pueden sufrir.
Un niño y una nena, sólo disfrutan de todo lo bello.
La inocencia toma el control de ambos y todo fluye con naturalidad.
Las miradas cómplices, las ganas de besarse y la timidez no los deja.
El pasado les hace compañía para poder hablar, pero el diálogo verdadero es este regalo del presente.

Llamadas que marcan coincidencias.
Crecimiento donde la niñez es la más sabia.
Horas que pueden ser días.
Momentos que pueden duran más que una noche.
Ya que no existe el tiempo cuando hay un inocente amor.
Toda la energía del mar puede admirar a una bella flor.
Risas y alegría en calidad, son las que pertmiten disfrutar ese encuentro.
2 almas con buena esencia que logran una sintonía de luz.
Una armonía de palabras que hacen que la música se transforme en un beso.
Besos y pétalos de la misma flor.
Romántico presente que mira hacia un destino de amor.
La pureza de la naturaleza, provocan ternura.

Y nuevamente los besos que son pura dulzura.
2 niños que se miran por dentro y encuentran caminos iguales.
2 semillas de un sólo árbol que aún no ha sido plantado.
Todo se resume entre un romance del mar y de una flor.
Agua y fuego; inocencia y pasión.
Y las palabras son un murmullo que se desvanece porque abren el camino para un beso tierno.
Nada de lo que hacen está descuidado, nada es al azar.
Juegos mentales donde 2 niños ya grandes, juegan a vivir en un mundo ideal.
Inocente amor, inocente flor que acaricia a la vida.

MARIANO SANTORO

martes, 3 de diciembre de 2013

Plan de vida

Plan de vida; hoja de ruta del camino a seguir.
Planificar lo que esté por delante, basándome en la experiencia vivida.
Vida hermosa que deseo disfrutarla de la mejor manera.
Aprendizaje que me ha servido para mirar hacia atrás y ver el crecimiento.
Detener unos instantes los pensamientos y dejar que me inunde toda la felicidad por los logros obtenidos hasta hoy.
La fe que me permite sentir que siempre hay algo mejor.
El estancamiento no suma.
El camino es para caminarlo y más, cuando uno ya lo ha encontrado.
Ya no más búsquedas; ya no más atajos.

Todo llega a su debido tiempo.
No hay prisa; la velocidad no es lo que importa.
Un pequeño espejo que no sólo sirve para ver por detrás; sino que refleja lo que soy hoy.
Ese espejo del alma que me deja asomar al futuro inmediato y a lo que tenga por descubrir.
Una hoja en blanco que se escribe en el presente y se disfruta en el trayecto.
Plan, meta, sueño, deseo, destino.
Todo un mundo por delante ya que el pasado lo viví y aprendí.
Todo un largo camino que me llevará hacia donde el corazón quiera.
Plan que quiero y proyecto.
Vida que vivo y siento.

Avanzar es la solución.
Los secretos se encargarán de aparecer y ser revelados en el momento justo.
El misterio de la existencia.
La magia de la vivencia.
Emprender un viaje donde nos acompañan los sentimientos que nos provocan las mejores sensaciones.
Un plan con algo de improvisación y mucho de libertad.
Una vida de placer y felicidad.
Un camino lleno de naturaleza que contagia y limpia la mente.
Una renovación de energía que da fuerzas.
Un plan de vida que vamos diseñando en el presente.

La inocencia de dejarse llevar sin culpas; porque no hay nada por temer.
Toda una vida para ser.
Tener la valentía de seguir sumando y que nuestra misma esencia vaya limpiando lo que no sea útil.
Un viaje sin mochilas; sino que llevamos algunos recuerdos motivadores para acordarnos que tuvimos buenos momentos y que aún, hay muchos más por vivir.
Plan de vida; fortaleza que aumenta; historia de un amor.
El mismo amor que nos empuja y da vitalidad; porque en esta carrera, no es necesario correr.
Sino que lo más importantes es vivirla.

MARIANO SANTORO