domingo, 22 de noviembre de 2020

En clave de amor

 

El calendario marca mil y una noches.

El efecto sanador de la música, que me ha sabido alimentar.

Sonidos que circulan por la sangre con destino Corazón.

Canciones que se hacen su propio lugar y se acomodan en el cuerpo.

Recuerdos en los que el amor, se adueñó de bellas melodías.

Nombres que se transforman y nacen nuevas historias.

Lograr la armonía de la existencia y del ser.

Notas que combinan con el ánimo.

Conexión espiritual, alejados del ruido.

Dibujando sueños para poder despertar.

Imaginando horizontes para poder viajar.

Construyendo caminos para disfrutar de la compañía.

Poniéndole ritmo a las palabras, para poder dialogar.

Y el sabio silencio que permite besar.

Pensamientos verdaderos, que crecen para limpiar.

La arena que acaricia hasta los sentimientos.

Y el mar que acompaña y llevando lo que nos daña. 

Baño musical en clave de amor.

Te espero en la partitura de la vida.

MARIANO SANTORO

jueves, 19 de noviembre de 2020

Humildad

 

Me alegra poder seguir extendiendo mi mano, para pedir ayuda.
He viajado por diferentes lugares emocionales y no hablo de provincias o del interior del país, sino de mi propio mundo.
Autoconociéndome, para descubrir mis tesoros.
Lo más valioso de mi ser, sigue siendo lo que más me motiva a encontrar.
Encontrando mucho más de lo que mi mente puede imaginar.
Observando que el trayecto es interesante, pero mucho más, lo que está por delante.
Generando ideas, creando mucho más que ilusiones.
Y la sabia esperanza, que está al alcance de mis latidos.
Soñando con nuevos amaneceres en los que el sol, me bañe de placeres.
Maquillando lo que alguna vez fueron lágrimas y transformando mi alegría en algo contagioso.
Manos que supieron apretar con fuerza a lo que el destino puso en mi camino.
Cruzando puentes de sentimientos, para llegar lo más cerca del amor.
Dedos creadores que aún se permiten dibujar y jugar.
Todo en conexión directa con el alma, para poder escribir lo que siento.
Un hermoso viaje de mil estaciones.
Pararme en algunas, ha sido con fuertes dosis de gran aprendizaje.
Y el horizonte siempre estuvo ahí, aunque nunca lo sentí lejano.
Cuando logré estar lo más cerca de mi cielo interno, fue cuando pude sentirme lo más humanamente humilde.
Y mi rostro brilló, sabiendo que aún hay hojas en blanco para llenarlas de gratitud.
MARIANO SANTORO

martes, 17 de noviembre de 2020

Piedras


El energético mar, te ha limpiado de turbulentas emociones.

Y en tu solitaria caminata en la orilla, fuiste juntando piedras.

Algo te llamaba la atención de cada una.

Las ibas acumulando en una bolsa, que luego pasarían a una caja.

Sin cumplir ninguna función, sólo el hecho de que eran llamativas.

La decoración, llegaría después.

Y a cada una, les diste un recuerdo especial.

Comenzaste a darle color, incluyendo vida.

Y en ese abanico de tonalidades, encontraste alegría en lo que te rodeaba.

Le diste mayor sentido a lo experimentado, a lo que ya es parte de tu historia.

Ellas, fueron tomando forma para adecuarse a tus gustos.

En un juego cómplice, en el que apilarlas y darle un lugar, se tornó una bella rutina.

Piedras que pueden construir y concretar un proyecto.

El uso de la mente, para crear con lo que tenemos al alcance.

Piedras, mucho más que objetos simples.

Piedras que jamás frenaron ni hicieron maldad.

Piedras que no duelen, sino que acarician los recuerdos.

Y el agua que refresca y llega a tiempo para lavarlas y lavar la mente.

Se aprende cada día, si estamos preparados para seguir siendo niños.

MARIANO SANTORO

domingo, 15 de noviembre de 2020

Aprender

 

Pueden ser demasiadas las veces por las que pasamos por puertas que ni siquiera prestamos atención.

Y la educación, no sólo se hace en un establecimiento.

La verdadera formación es la consecuencia de la apertura mental y sin importar el lugar. 

Tomamos algunas ilustraciones que vamos dibujando y observando, para diseñar la persona que queremos ser.

Y toda esa ilusión anhelada, se transforma en esperanza.

No siempre estamos preparados para recibir lo que el destino nos pone delante.

Y se nublan los pensamientos y la mirada.

Se graban datos e información que mucha de ella, sólo se acumulan y utilizan espacio valioso.

Nos gusta imprimir instantes, porque sentimos que los hacemos eternos.

Y seguimos caminando en la escuela de la vida.

Recorriendo rincones mientras nos tomamos un recreo mental.

Y ejercitamos la memoria, para comprobar que realmente tenemos experiencia.

Y cada lugar, tiene su propia historia.

Eso es lo que vamos juntando, como coleccionistas de nuestra existencia.

Y la humilde sabiduría, es el hecho de contar y expandir esos conocimientos.

Cursamos materias que desconocemos, para mantener vigente el espíritu estudiantil.

Y más allá del vestuario que tengamos, la elegancia la hace la empatía.

En cada amanecer, nos encontramos nuevos diseños que la vida nos cruza y con algunos, sentimos algo especial que nos motiva a investigar sobre ese tema.

La maravillosa sensación de que siempre podemos aprender.

MARIANO SANTORO

jueves, 12 de noviembre de 2020

Sensación

 

La sensación que nos produce el primer efecto, la primera mirada.

Lo que la ansiedad ve, no siempre es la realidad.

Y todo eso que visualizamos, es parte de esa creencia de necesidad.

Lo que queremos sentir y tener; lo que deseamos poseer.

Y no siempre se obtiene esos pedidos, sino que todo llega cuando tiene que llegar.

Podemos esforzarnos lo suficiente, pero sólo cuando estemos preparados realmente, llegará.

Y la energética agua; el maravilloso elemento sanador y limpiador, está al alcance.

Lo que está en nuestras manos, es la oportunidad de darle el valor a lo que nos pertenece.

Lo que está y vemos, también lo sentimos.

Las luces que brillan, ayudan a potenciar la luminosidad interna.

Y la luz y el agua, no deberían mezclarse, pero todo es parte de lo que somos.

Gracias a nuestro brillo, podemos caminar en las sombras del pasado.

Gracias al agua que corre y juguetea por nuestras manos, podemos sentir el placer de lo simple.

Y la humildad siempre va a querer jugar con los valores humanos.

Y todo lo que hagamos con el corazón, las manos, ayudarán a concretarlo.

Construir desde el sentimiento genuino.

Extender las manos para abrazar cada instante.

Y fotografiar lo que queremos eternizar.

Para darle sentido vital a nuestras emociones y sensaciones.

MARIANO SANTORO

miércoles, 11 de noviembre de 2020

Equilibrio

 

Días y fechas que nos llaman la atención.

Hacemos un chequeo de nuestra estabilidad emocional.

Nos ponemos a ordenar algunas costumbres.

Y musicalizamos los instantes para conectarnos.

Logramos la armonía necesaria para continuar.

Y vamos apilando todo lo que encontramos y que nos motiva.

El balance de experiencias para seguir adelante.

Pausar un momento y reencontrarnos.

Sentir la igualdad en nuestras acciones y deseos.

La proporción justa para saber que vamos bien.

Y lo correcto, sólo se logra cuando todo el ser lo siente.

Empatar entre lo positivo y lo otro, sabiendo cuál es la prioridad.

Viajar lo más profundo que podamos para descubrir lo que el alma ya sabe.

Lograr la quietud mental y oír las olas de sabiduría.

Agitar aquellos deseos que quedaron guardados y sacarlos. 

Conseguir el movimiento de lo que nos brinda placer.

Ir edificando las piezas, sumando anécdotas y anhelos.

El equilibrio que se obtiene entre el diálogo del cerebro con nuestra creencia.

Y que el ritmo de los latidos, nos abran las puertas de las oportunidades.

MARIANO SANTORO

viernes, 6 de noviembre de 2020

Hora de volar

 

Cansada de caminar playas solitarias, fuiste juntando un poco de arena para armar tu propio castillo.

Y toda la fantasía que volcaste en él, era tan sólo un sueño pendiente de la niña que fuiste.

Y la mujer que hoy vive en tu ser, es quien anhela algo más.

La perdurabilidad de una construcción, se basa en la perseverancia y creer en uno y en el amor que tiene para dar y la humildad para recibir.

La blancura de las aves, fueron limpiando tu envase.

Descubriste que había en vos, 2 alas dormidas.

Y despertaste en este presente tan confuso, pero con fe.

Tuviste demasiado tiempo para reflexionar.

Y hoy, sabés que es hora de volar.

Tu lugar no es estable y necesitás encontrar el verdadero.

Ese espacio en donde puedas crear los tuyos.

Tierras ajenas en donde no tuviste protagonismo.

Una turista del amor de otros.

Palabras fuertes, llenas de mentiras y dichas por visitantes de tu corazón.

Levanta tu cuerpo y toma fuerza.

Junta tus pertenencias y vuela.

El cielo de esperanza, se abre ante tu voluntad.

Y que el pasado, tan sólo sea algún recuerdo en una hoja escrita de una agenda vieja.

Ha llegado el momento de ser real.

MARIANO SANTORO