martes, 30 de septiembre de 2014

Planetamor

Cuando se logra sentir de verdad por alguien; ese sentimiento perdura.
Y no importa la duración que haya tenido la relación, porque la huella ya se hizo parte de la piel y tiene un lugar en nuestros recuerdos.
Uno conoce a una persona y puede pensar que ella, es su mundo, su lugar soñado y encontrado.
En el planetamor, viven las mejores emociones y son las que nos han generado muchos momentos de felicidad.
Y hay un lado B; una parte que no se ve y es donde van lo que ya no queremos recordar, porque la vida también nos da golpes.
Pero mientras nos mantengamos en el lado positivo de este planetamor, disfrutaremos de cada instante y valoraremos los que vengan para sumar.

Muchas situaciones surgidas desde la sorpresa y lo inesperado, que son los que más nos agradan.
Lo que no estaba planeado, nos alegra y motiva.
Lo que no sabíamos que existía.
Lo que no nos trae dudas, sino que es todo emoción y nos mantiene atentos y despiertos.
Y en el planetamor, no hay espacio para el dolor.
Todo lo que llega, tiene el filtro necesario para que sea productivo.
A modo de semillas que se eligen los mejores frutos para esparcirlos a las buenas personas.
Y ese amor es alimento para el alma y para los que se sumen a nuestra vida.
Juntos, hacemos este planetamor y es el que queremos vivir.

Donde se graban eternamente los momentos que nos producen adrenalina.
Donde son bienvenidos los abrazos, los besos y caricias.
La dulzura es esperanza para facilitarnos las ganas de ser más honestos.
Inteligencia para jugar y luchar por esos mimos que nunca se olvidan.
Palabras que quieren responder la sabiduría de la ternura.
Y logran una unidad verdadera que al darla, regresa multiplicada.
Encadenando sentimientos sin dejar de ser libres.
Y se entrelazan los abrazos hasta sentir el alma.

Y cuando vemos de lo que está hecho este planetamor, confirmamos que lo que sentíamos y percibíamos en nuestros sueños secretos, hoy no temen salir a la luz para iluminar.
Y hay mucho por vivir y sentir.
Mucho por decir y las palabras sólo serán dichas en el lenguaje del amor.
Y es el que no falla, porque cuando ama, lo hace de verdad.

MARIANO SANTORO

sábado, 27 de septiembre de 2014

Sol

Para sentirnos orgullosos de tener una vida saludable, debemos sentirnos sólidos y fortalecidos interiormente.
No dejar la solemnidad de los valores y mantener una constante alegría.
Manejarnos con soltura ante las adversidades.
Sollozar sólo en los momentos que necesitemos descargar.
Animarnos a cantar las canciones que nos dicta el corazón y que las vivimos con el alma; siendo solistas ante toda la humanidad, porque no hay ningún límite para soñar lo que deseamos ser.
Recorrer las calles por las que crecimos y solitariamente, encontrarnos en lugares y situaciones ya vividas.

Solidificar sentimientos que hoy sirven de aprendizaje para quienes nos acompañan en el camino.
Porque hemos sido soldados de nuestras propias batallas que supimos afrontar.
Y sabemos que hubo heridas y el tiempo se encargó de soldar, de cerrarlas de la mejor manera para dejar de sufrir y padecer.
Darnos la gran oportunidad a modo de hábito cotidiano de ver los días soleados, porque no sólo es cuestión de clima externo, sino el que más nos importa y es el interno.
Tomar conciencia de vernos en nuestra totalidad y soltar todo lo que se convirtió en exceso de peso y no imprescindible.

Hay un hermoso camino por delante y podemos ir junto a nuestra soledad, pero no darle el poder de dominarnos, sino que podemos amigarnos y de esa manera, redescubrirnos y aumentar el autoestima.
Ser soltero es ser libre, de la no dependencia de otros para tomar decisiones.
Ser solventes en nuestra convicción.
Mirar más allá de lo que somos y ver que somos individuos sociales y la solidaridad es clave para satisfacer lo que somos interiormente.
Salir a caminar y pedir solicitudes de todo lo que creemos que puede sumar, para seguir avanzando en nuestros ideales.

Y de a poco ir dejando las preguntas porque a través de la paciencia, todo tiene solución.
Y ojalá que todo lo que hagamos, sea con música y en clave de sol, porque es el mismo que ilumina cada nota, cada acción que realizamos.
Hay un enorme sol que vive en nosotros y mientras dejemos que nuestra esencia brille, podremos ser faros para todo el exterior.

Ese sol, es el que tiene momentos de oscuridad que sirven para valorar la divinidad de la luz.
La sabiduría del sol que ama incondicionalmente a la luna y se cruzan cuando el destino se une a ellos y todo junto, forman la inmensidad del amor.
El mismo amor que es sol y nunca está solo.

MARIANO SANTORO

martes, 23 de septiembre de 2014

Después

Después te regalaré una flor; después te llamo.
Después te comento lo que me pasó; después lo hablamos.
Después arreglamos para vernos; después confirmamos el viaje.
Después prepararé la cena; después trataré de solucionar el problema.
Después me fijo lo que hiciste; después leo el poema que escribiste.
Después salimos a pasear; después pienso si estaré disponible.
Después te diré lo que tengo para decirte; después estaré con vos.
Y esos después, son espacios de tiempo que nunca llegan, que se quedan en el camino de la duda y hasta de la indiferencia.

Es el no valorar el presente y darnos cuenta que todo lo realmente importante transcurre hoy.
Esos después son silencios eternos que quedan acumulados en la esperanza del que sabe esperar.
Pero la ansiedad también se hace presente y ese después, no llega a conocerla, ya que uno se cansa, uno se agota.
Después lo hago; después estudiaré.
Después haré las compras; después te ayudaré.
Después le prestaré atención; después te escucharé.
Seguir estirando momentos no conducen a nada y el desierto se llena de palabras y hechos nunca hechos.
Y es una realidad que se transforma en ficción, que sólo sabe de posponer lo que no toma relevante en la inmediatez.

Y ya nada es respeto, cuando no se nos deja actuar y obrar.
Ya no servirán los después, porque las horas de impaciencia nos muestran que debemos hacernos valer.
Lo que sentimos es mostrarnos ahora; sin proyectar algo que creemos llegará alguna vez.
No existe un después te muestro mis sentimientos, un después te quiero.
El orgullo, el no decir, el callarse, la negación, el no reconocer, la soberbia; son grandes aliados del después.
Pero ninguno es amigo verdadero del alma.
Las posturas del después, son armaduras del capricho.
La dureza del después, es darse cuenta que nos usaron.

Y quizás en un futuro imaginario, en una falsa realidad, llegue ese después y ya ...
ya no puedas encontrarme para hacer lo que dejaste por ese después.
El mismo después del que hoy, me hago valer!

MARIANO SANTORO

viernes, 19 de septiembre de 2014

Latiendo

Y cada día tiene sus cosas y a veces, son duras de llevar.
Ya he aprendido mucho de la vida, pero me sigue gustando estudiar.
Aunque hoy, elijo qué quiero sumar para mi vida.
Sé que hay problemas, pero me gustan las soluciones.
Considero que sólo tengo que esperar lo que me interese y no perder tiempo en otras cosas.
Valoro las acciones y las que no se hacen, no me caen bien, por eso agradezco poder tener pensamientos positivos y modificar lo que ya no sirve.
Sigo disfrutando de mi libertad y de la amistad verdadera.
Me da mucho placer saber que lo que viví, hoy hacen una linda cantidad de recuerdos que le dan calidad a mi vida.

Mucho transitado y aún con planes, porque así me manejo en este camino.
Y sé que hay momentos que quieren descontrolarme, pero soy el único que tiene control sobre mí.
Me lo he ganado!
Sé que pude ayudar a mucha gente y hoy, no quieren verlo.
Pero no por eso dejaré de ayudar.
Al clima externo ya no le doy el lugar que quiere, sino el que le permito.
Sé muy bien lo que deseo y tengo paciencia.
Y seguiré regalando oportunidades, pero le sumaré exigencia, porque sé que lo merezco.

Todo lo que digo, lo ejerzo, lo practico y lo principal, que es que lo siento.
No haría algo fuera de mí, alejado de mis valores.
Soy un gran cultivador de valores y de lo que representan en la vida de uno.
Y esos pequeños detalles que desde su nacimiento ya dejan buenas huellas, son los que más disfruto.
Y aquí me encuentro; con algunos obstáculos que quieren frenarme; pero tengo mucha fe y los pasaré.
Aquí estoy, latiendo!

MARIANO SANTORO

jueves, 11 de septiembre de 2014

Maestra

De vos, aprendí que la mejor matemática es la que da por resultado 2, que es la consecuencia de uno más uno.
Aprendí que la lengua es lo mejor para poder expresar lo que siento.
La historia, realmente ha comenzado el mismo día que te conocí.
El idioma que más me gusta es el que se dice sin hablar.
Pero no sólo se trata de materias de colegio, porque la mejor escuela es la vida y debemos vivirla con pasión.
Me enseñaste mucho más que lo que alguien puede aprender, porque siempre he estado atento a todo lo que salía de tu parte.
Aprendí a recibir y decidir qué es lo mejor para mi vida.

Siempre hay algo por aprender; hasta de lo que nunca se dijo, porque el silencio también significa algo.
Y sé que hubo mucho más en mi imaginación y en eso, también supiste enseñarme, porque me he dejado llevar por la ilusión de lo que podría ser.
Me enseñaste con el único título que importa y es el de mujer.
La profesión de alguien puede variar, pero las ganas de enseñar y aprender, se practican siempre y más cuando uno tiene la sed de conocimiento.
Y hay materias que uno va aprendiendo mientras crece.
La sabiduría de la soledad es la que nos endurece y nos hace valorarnos mucho más.

La inteligencia de compartir momentos que sean para sumar y que llegado una instancia, sirvan como recuerdos alegres que nos remonten a épocas de felicidad y esos mismos, nos motiven a recuperar todo eso y seguir caminando en el camino elegido.
Y se crece con los duros golpes.
Con cada tropiezo y al levantarnos, vamos tratando de juntar fuerzas y nuevamente aparece otra enseñanza, que es la de no repetir errores.
Pasar de grado es aprender algo que nos deje buenas huellas.
Dejar el grado anterior, el estado anterior, es superación personal.
Y la física también duele, porque hay un corazón que siente y quiere seguir queriendo.
Y no alcanza con portarse bien y hacer buena letra.

Porque el valorar a una maestra de la vida, es algo que no se escribe en un pizarrón, sino en el alma y en todo el ser.
Se enseñan valores y cómo ejercerlos.
Se enseña a querer y a fortalecer la autoestima.
Se enseña a dejar soltar lo que nos empuja hacia abajo.
Se enseña a pensar y a ocupar nuestros pensamientos con cariño y de la otra persona.
Se enseña a extrañar y a tener más deseos de un nuevo encuentro.
Se enseña a sentir que podemos dar mucho más cuando se trata de amor.

Se enseñan muchas cosas, pero lo que casi nunca se enseña, es a olvidar y eso, es una materia pendiente!
MARIANO SANTORO

jueves, 4 de septiembre de 2014

Des-pedirte

Mezcla de sensaciones es la que me invade.
La angustia se hace presente y me cuesta des-pedirte.
Mi mente comienza a traer instantes en los que se inundan en recuerdos agradables.
Y la música vuelve a correr por mis venas, como lo ha hecho siempre, pero hoy, lo hace con más fluidez.
Y veo tus raíces, las que has dejado y crecieron.
Todos nos hemos emocionado y asombrado.
Un gran expresador de sentimientos.
Creativo y sabio imaginador.
Regalaste ilusiones y sembraste lo que ya es eterno.
Y me gustaría pedirte muchas cosas y sólo puedo des-pedirte.
Las notas que has sabido hacer crecer.
Y tus 2 bellas melodías que te amarán por siempre.
Los pequeños detalles son los que hacen grandes historias y vos, has sido un genio escritor que a través de tu voz, le diste más valor a las palabras.
Le has puesto color y amor a cada canción.
Y muchos hemos visto crecer a ese árbol lleno de frutos e historias.
Tristeza que en algún momento volverá a ser alegría.
Un estado definitivamente extraño para estar en este momento.
Y nuevamente aparecen imágenes ciudadanas en las que has sabido caminar entre sus pentagramas.
Todo es música, todo es ser.
Todo es parte de la vida y de renacer.
Extrañar al cuerpo y abrazar el alma.
Y cada vez estar más cerca, porque la unión se hace desde la esencia.
Y la ciencia quiso ser tu aliada y tú, dejaste entrar a tus hermosas hadas que con sus alas, supieron acariciarte.
Fuiste tecnología y sencillez.
Fuiste vestimenta y desnudez.
Musicalmente cambiante, porque tu ser pedía mutar.
Y hoy viajo por todos los lugares, mientras recuerdo canciones, me voy llenando de emociones.
Me quedaré cosechando todo lo que produce la música.
Estaremos unidos en armonía.
Y sé que habrá días en los que aparecerás y dejarás en cada uno de los que te conocimos, sonrisas cómplices y discos eternos.
Hoy comienza el mejor recital de tu vida y estarás acompañado y dirigido por Dios.

MARIANO SANTORO

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Creación

Desde el día uno de tu vida, te dedicaste a la maravillosa tarea, que es y será la de tu creación.
Noches en blanco y negro que te sirvieron para la realización de tus sueños.
El génesis de lo que hoy se ve, es gracias al esfuerzo, a la perseverancia de una de las obras más importantes.
Una producción que ha costado tiempo y que en su totalidad, se observan marcas que son de enseñanza.
Y en la acción de crear se puede ver a través de la imaginación, el horizonte que una vez fue visualizado.

Un camino que conduce a un mundo nuevo.
Una manera de vivir la existencia de forma innovadora.
Cada persona es un universo lleno de ingenio y cada cual es fruto de su invención.
Cada uno sabe lo que tuvo que transitar hasta llegar a sentirse único y especial.

El haber aprendido a desprenderse de costumbres con el sólo hecho de exteriorizar el alma, de dejarla libre y que ésta, tenga su propio vuelo y a la vez, siempre regrese y sepa que su hogar, está en el más puro espacio de nuestro ser.
Un ser lleno de originalidad, que supo darle sentido a la vida, que le dio valor a lo que realmente importa.
Un ser que desde su creación, ha sido faro de muchas vidas.
Iluminando rostros cansados de tanta injusticia.
Dando ánimo a quien se acerque para recibir la mejor energía.
Creación es creerte, es admirarte y seguirte.

Creación es todo lo que sale desde el núcleo de nuestro corazón hacia los lugares donde se necesita amor verdadero.
Desde tu más puro centro, sale esa hermosa perla para poder maravillar al planeta con la simple belleza de todo lo que ha costado para llegar a ser así.
La pequeñez de algo gigante.
Mariposas que aletean felices de haberse dado la oportunidad de animarse al cambio, porque por más duro que parezca, siempre hay algo mejor y se puede apreciar desde la FE.

MARIANO SANTORO