sábado, 29 de septiembre de 2018

Todo comienza con las ganas de verte

El acontecimiento, puede tratarse de cualquier situación y lo principal, es saber que vas a estar ahí.
Todo comienza con las ganas de verte, de generar positivas emociones.
El hecho de un nuevo encuentro, simplemente me hace bien.
Y aunque han sido pocas esas veces, la energía ha sido enorme.
Todo surgió muy natural.
Abrí mis puertas de confianza y entraste y tu apertura fue superadora y motivadora.
Fui testigo de tus peleas en el ring de la vida y has sabido sortear cada obstáculo.
Recuerdo las palabras y los momentos en que estuve espiritualmente.
Y bien sabés que siempre estaré.
Llamalo amistad; quizás yo me permita llamarlo amor.
Me gusta estar con vos, porque es cuando mejor me encuentro.
Me siento libre y desnudo, porque tu presencia es mi vestidura.
Y todo lo que recibo, potencia mis ganas de seguir dándote lo mejor.
Crezco como hombre, porque estoy al lado de una tremenda mujer.
Y me gusta observarte, porque mis ojos se entretienen y juegan sus propias escondidas.
A veces, me permito soñarte e imaginarte a mi lado, en mi cama, en mi ser.
Mi corazón, ya te ha hecho un lugar y sé que te vas a sentir cómoda en él, en mí.
Sueño despierto y mi niño interior abre las ventanas del alma para ver hacia el horizonte.
No sé con qué título, con qué nombre, pero quisiera saber que sos parte de mi vida y te agradezco.
MARIANO SANTORO

viernes, 28 de septiembre de 2018

Respira

No importa cómo ha sido tu noche, es hora de despertar y agradecer.
Respira, porque ha llegado a vos una nueva oportunidad.
El alivio, de a poco se hará presente y tu cuerpo lo sentirá.
La relajación, pasa también por tu mente.
Tranquiliza tus pensamientos, despejando nubes, porque tu sol interior quiere brillar.
Siente la calma que te acaricia.
Detente a disfrutar de este regalo del destino.
La paz quiere saludarte y trae consigo muchas sorpresas.
Fluye como el agua y a la vez, observa tu mar serenarse.
Hoy puedes bañarte y esa energía poderosa, atraviesa tu piel.
Podrás experimentar una nueva manera de descansar.
Sos la mejor compañía que puedas tener.
Vas a aprender a conocerte y hasta te harás amiga de vos misma.
Inhala la vida que entra por la ventana de tu mirada.
Hoy tus ojos, tienen el color del amor.
Hoy, resplandece en vos, toda la pasión del universo.
Y es en tu propia unidad, que comprenderás el maravilloso acto de compartir.
Exhala lo que ya no quieres dentro de tu mochila, aliviana tu peso y deja espacio para todo lo bueno que llegue.
Respira, porque tu vida comienza a ser la inspiración para los que te rodean.
MARIANO SANTORO

miércoles, 19 de septiembre de 2018

La imagen del corazón

Mi apariencia traspasa lo visual.
Lo que mi ser quiere reflejar es producto de lo que siento.
Como un lienzo que va dibujando el destino.
Desde lo más profundo de las situaciones, a la pureza del amor.
El modelo a seguir es lo que dicta mi corazón.
Su guía, reproduce mágicamente lo que alguna vez imaginé.
La percepción se hace presente e ilumina todo el cuerpo físico.
Mis pensamientos resplandecen al confirmar que ha llegado el día uno, en el camino de la eternidad.
Todo lo que soy, se manifiesta y mi aspecto brilla.
He sabido grabar en la memoria todo lo positivo que he vivido.
Y en este sueño nacido como una vaga idea, hoy se hace real.
La vida me ha enseñado que esperar es una materia pendiente en cualquier ser humano.
No debemos copiar en el examen más importante que nos toque vivir.
Cada uno y con su propia personalidad, debe tener la suficiente actitud para afrontar la belleza de exponer los sentimientos.
Y te veo cruzar por mi visión fijada en el horizonte.
Desfilas tu estampa y me genera lo que los mayores escritores del romanticismo, han dejado como legado.
Verte, es ilustrar mi sonrisa.
La imagen del corazón, es lo que has logrado en mí, porque eres vos lo que desde hoy se puede observar.
Te regalo mi transparencia, porque tu respeto, es un capítulo del amor que tengo para ofrecer.
MARIANO SANTORO

martes, 18 de septiembre de 2018

Lo que tienes que ver

El amanecer te saluda y está en vos cómo vas a recibir el día.
Una buena jornada se escribe con buenas acciones.
No podemos alejarnos del mundo y sus adversidades y no es necesario escapar.
No es bueno desconectar la vulnerabilidad.
Y la mayor tarea es ser positivos, porque nuestra salud, está en lo más alto de la lista.
Siempre habrá nubes si sólo queremos ver eso.
La oscuridad, se va cuando entra la luz poderosa.
El espacio se ocupa con proyectos.
Comenzar a pintar sobre el blanco lienzo del destino.
Colorear nuestras emociones y darle el mejor sentido.
Hacer foco en lo que nos hace bien.
El panorama será alto y la intensidad se la daremos nosotros.
Si desde nuestro lugar, perfumamos el ambiente, ese aroma se irá expandiendo.
Irá con rumbo desconocido, pero dejará huellas.
En cada despertar, tomaremos instantáneas que guardaremos durante los momentos venideros.
Y al anochecer, cuando se apagan las luces externas y se enciende el alma, brillaremos.
Las fotos tomadas potenciarán su valor y tendrán su nivel espiritual.
Imágenes en modo postales de vida.
Secuencias de la película que queremos protagonizar.
MARIANO SANTORO

lunes, 17 de septiembre de 2018

Elementos de vida y amor

A lo largo de mi historia, la conducta con la que me conduje ha sido analizada y bastante pensante.
Me he dejado llevar en algunas situaciones y los resultados no fueron los anhelados.
Crecí en todo sentido y hace un tiempo, me animé a acercarme de la manera correcta a una persona que fue parte de mi biografía, aunque con pocos capítulos.
Desde el afecto, lo que sentía comenzó a ser cariño y una sana amistad.
Por mi propia ley, no me dejé llevar por impulsos.
Y hoy, el hecho es que mi corazón siente algo intenso.
Los sucesos, relativamente pocos en cantidad, pero con mucha energía, son los que me incentivan a escribir.
Sigo siendo leal a mi corazón.
No tengo la necesidad de realizar ninguna hazaña, porque mis instintos, saben su camino.
Tengo la fuerza de la esperanza.
No creo que lo que siento, tenga vencimiento.
No hay duración establecida cuando se trata de simpatía.
He logrado tener aprecio y he sumado admiración.
Con todo el respeto que ella me merece, el niño interior toma control de la inocencia.
Comportarme como caballero es mi obligación.
Y quiero ser protagonista, quiero ser parte de una linda historia de amor.
Actuar desde los valores y con devoción.
Protejo mi pasión, porque será exclusiva de esa relación.
En los elementos de vida y amor, estás vos, ahí, sin saber lo que pasa en mi ser.
MARIANO SANTORO

jueves, 13 de septiembre de 2018

Desde la soledad

Una semilla se anima a comenzar su misión.
Crecer y expandirse y generar buenas emociones a todos los que observen esa belleza natural.
Y esa flor, va creciendo y empieza a conocer las adversidades.
Las humanas, de los rebeldes que quieren aplastarla.
Como también las del clima, soportando lo suficiente para seguir creciendo.
Y la tarea no es fácil, pero sabe que tiene que hacerlo.
A veces, se permite mirar a su alrededor para tener más conocimiento de lo que sucede.
Es probable que quiera compararse, pero lo que más importa es que debe perfeccionarse por convicción.
Desde la soledad del crecimiento, uno hace infinidad de cosas sin tener el manual de aprendizaje.
En los errores se fortalece la fe.
En los aciertos, la autoestima se eleva.
Y la soledad no es agradable para quien no sabe vivir con uno mismo.
El amanecer con uno y dentro de nuestro ser, es para llenarlo, para alimentarlo con amor.
Nos hacemos fuertes a través de la perseverancia.
La ayuda externa, puede ayudar, pero es más una tarea personal.
Veremos crecer pasto y la tierra querrá destruir.
Podremos ver árboles torcidos, quebrados, pero que siguen en pie.
Y la vida es eso, continuar camino, observando el maravilloso cielo que nos da su calor en los tiempos necesarios para no caer en debilidad.
Desde la soledad, aprenderemos a comunicar lo que anhelamos, porque lo que sentimos, es demasiado fuerte para que sólo lo disfrutemos nosotros.
MARIANO SANTORO

domingo, 9 de septiembre de 2018

Sombras

Hubo épocas en las que salía a la calle a buscarte.
Caminaba sin rumbo sin darme cuenta que así estaba mi corazón.
La aceleración de emociones había llegado a su extremo y todo era confuso.
Algo me decía que te iba a encontrar, que mire, que observe, que vea.
Pero los sentimientos estaban ciegos.
Anhelaba estar en compañía y que me quieran.
Pero de a poco me fui dando cuenta que esa era una tarea personal.
Yo tenía que ser mi mejor compañía y tenía que aumentar mi autoestima.
La oscuridad me enseñó lo que son los miedos, aunque ya no los tengo.
Y en aquéllos pequeños momentos nocturnos, me alegraba cuando veía una pequeña luz.
Me paraba en cada sombra para mirar tu rostro.
Y encontraba caras cansadas, casi sin esperanzas.
Y en el laberinto de la noche, todos querían encontrar la salida.
Y tiempo más tarde comprendí que la respuesta era hacia adentro.
La única vez que tenemos que levantar la vista, es hacia el cielo para agradecer.
Aunque le podría sumar una más, que es la de focalizar nuestro horizonte.
Sombras, sí, las he conocido.
Quería cruzarte y abrazarte y no lo conseguí.
Pero me sirvió para crecer y aprender a soltar lo que no es para uno, aunque eso deja una sabia enseñanza, que la prioridad es la de amarse a uno mismo.
MARIANO SANTORO