martes, 29 de septiembre de 2009

Sin tenerte, lo que tengo no sirve!

Todo transcurría de forma normal y te habían dado ganas de empezar a conocer gente. Creías que estabas preparada a formalizar a nivel emocional y que había llegado la hora de estar en pareja y vivir compartiendo tu vida y tus sentimientos.
Te miraste por dentro y sabías muy bien lo que podría venir. Habías estudiado durante años y tuviste un gran aprendizaje mirando a tu alrededor. Viste los errores y no querías eso para tu vida. Pensaste que todo en vos era correcto. Y te abriste. Mostraste tu corazón puro, sin máscara. Estabas firme en lo que pensabas y en lo que sentías. Te dejaste llevar por lo que tu corazón dictaba.
Pero no funcionó.
Hay culpables? Tendría que haber alguno? No alcanza con amar?
Los celos destruyen todo lo bueno que uno estaba construyendo?
Cómo seguir luego de sorprenderte ante una separación?
Hay un tiempo determinado para saber si querés a alguien?
No es fácil y ves pasar los días y te mirás y mirás cada rincón de tu casa y extrañás. Hay aromas, olores y perfumes que volarán por cada lado. Hay gustos, productos, programas, salidas, que habías aprendido de tu otra mitad. Tu cuerpo se adaptó enseguida y te liberaste. Diste lo mejor. Mostraste tu risa, tus lágrimas, te dejaste ser. Con toda tu simpleza y tus problemas. La alegría estaba en vos. Y aparecían obstáculos. Los sorteaste como pudiste y al no saber cómo pasar alguno, pediste ayuda.
Te encerraste en que tenías la verdad y tu gente te decía que las cosas así, no funcionaban. Te encaprichaste y quisiste seguir. Luchaste a tu manera y con la única arma para poder salvar lo que considerabas una pareja: el amor.
Esperaste y te bancaste cantidad de promesas. Nunca llegaron y te destrozaste por dentro. No creíste posible que hayas llegado al extremo de sufrir. Ya no había fuerzas. Ya no había sueños, los que habían sido soñados despiertos, eran un espejismo y se alejaban hasta perderlos de vista. Te vaciaste por dentro.
Y entonces cómo hacer para seguir luego de esto?
La solución a sentir de esta manera no la tiene nadie. Dicen que todo se supera con el tiempo. Y el tiempo es una cagada cuando tu cabeza quiere algo y no lo tenés. Si le sumás que tu corazón aún siente algo por esa persona, es peor.
Seguir. Permitirse experimentar nuevas ilusiones. Conocer gente y nuevamente te das cuenta que en cada persona que ves, aparece el recuerdo y con eso no se puede luchar. Hay pastillas que puedan alivianar tu dolor, pero no existe alguna que te haga olvidar.
Quizás, inconscientemente, no tengas ganas de olvidar. Y los días siguen pasando y mirás hacia ambos costados y su presencia no está. Te das vuelta y no ves a nadie. No está más.
Volverá? Dará señales de vida? Tu vida sigue dando señales que aún sentís algo?
Eso se llama extrañar.
MARIANO SANTORO

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Elegí el paisaje que querés tener

Cuando peor estamos, es cuando debemos tener una hermosa visión que nos distraiga de los problemas.
Acumulamos basura en pequeñas cantidades de una manera inconsciente, sin saber que nos estamos dañando.
Por más chico que sea el tamaño de la basura, es basura al fin y nos perjudicará en algún momento.
El querer solucionar determinadas situaciones por medio del diálogo es lo más aconsejable, pero si del otro lado, desconocen el significado del diálogo, ahí, se nos complica.
Dialogar es ir hablando cada uno y a la vez, el interrumpir no está mal, sino, sería monólogo.
Hay personas que nos hacen bien quizás a nivel físico, pero al salir del ambiente íntimo, es una constante lucha en el verdadero sentido de la palabra. Nos hace mal y es probable que hagamos mal. Todo nos altera, todo nos saca del lugar que debemos estar. La tranquilidad solo la podemos apreciar en algún paisaje hermoso. Por eso, nos debemos permitir tener un recreo mental, algo que nos libere, que nos haga volar y volver a creer. Si nos golpearon y nos sentimos destrozados, tenemos que recuperarnos y ser doctores y médicos de nuestro propio ser. Debemos sanar, para poder continuar caminando por el asfalto. No merecemos más calles empedradas. Ya nos tropezamos y caímos varias veces y no lo queremos más.
Hacé de tu camino que está por delante se haga ameno. Que no haya obstáculos que te impidan llegar hacia donde tenés planeado.
Que en algún momento, se cruce ese ser que tanto querés y te agarre de la mano y sigan camino, juntos.
Tenés un horizonte inmenso. Solo está en vos el saber si querés seguir de manera correcta o torcer tu destino en algún momento.
Tené una buena visión y eso te liberará de todo lo malo. Despejá tu mente. Tené pensamientos positivos. Dejate querer, dejate amar.
Dejá la puerta de tu corazón entreabierta y alguien se animará a entrar.
MARIANO SANTORO

sábado, 19 de septiembre de 2009

Paseando tu corazón

Alguna vez te diste cuenta que mucha gente a tu alrededor se veía feliz, contenta. Comprobaste que el amor había llegado a sus vidas.
Tu corazón, hasta ese momento solo lo usabas para latir. Cero sentimiento.
Y comenzaste a abrirte de a poco. Mostraste tu ser a una persona, pero te diste cuenta que al pasar los días, del otro lado no había respuesta y un pequeño dolor se hizo presente en tu pecho. No creías posible que eso se pueda llegar a sentir cuando uno desea estar con alguien. La angustia había aparecido en tu vida.
Te diste otra chance y el entorno no ayudó. Se cree más en los que uno conoce y no van a creer en nosotros. Nuevamente fue un golpe duro. Te prometiste no equivocarte. Te cerraste. No te gustó haber pasado por esa situación desagradable de brindar todo de vos y del otro lado, había un freezer. Todo se hace de a 2, es lo que pensaste y no te equivocás, es realmente así. El destino aún no te había mostrado a la persona correcta.
Ocasionalmente, aparecían personas y en mayor cantidad, eran personajes. Volviste a confiar de a poco y mostraste tu corazón, tu pureza. Tu ser interior y hasta soltaste lágrimas. Eso fue mostrarte de una manera simple y verdadera, sin miedo al qué dirán. Natural, como lo que tanto deseás para tu vida.
Fuiste dejando salir palabras que no estabas acostumbrada a decir. Un día salió: Te quiero. Después llegó un: Te extraño. Pero lo más doloroso fue el haberte dado cuenta que el extrañar se hacía cada vez más intenso, más profundo en tu cuerpo. Levantaste el teléfono, hablaste y llorando, dijiste: Te amo. Mezcla rara de lágrimas, alegría y demás, al poder expresar tanto sentimiento. Liberación de todo tu ser. La angustia al guardar tanto querer en tu ser, no te dejaba respirar; hasta te habías olvidado de respirar, por pensar en la persona que amabas.
No resultó. El amor, era algo que creíste que no estaba diseñado para vos. Seguías viendo a cada lado y mucha gente (aunque no toda) había llegado a su fin a nivel pareja. Otro tanto, lograron lo anhelado.
La desesperación ya estaba instalada. Tenías como misión el querer estar con alguien. Compartir tristezas y alegrías. Compartir tu vida y tu alma.
El amor no es ficción. Es real, existe, pero muchas veces pensaste que no es algo para vos. Que quizás no te lo merezcas. Que tus metas son otras. Tus obligaciones tienen prioridad, pero sabés que tiene que haber algo más. Tanto dolor no se puede soportar. Y quisiste volver a soñar. Cerrabas los ojos y una cantidad enorme de problemas te impedían dormir. Ya nada tenía solución. Los golpes en tu corazón, ese que estuviste paseando por diferentes sitios; por lugares que jamás hubieses pisado; con personas que por prejuicios personales no permitías que lleguen a tu vida.
Hay personas que están para que logren acercarse a vos. Hay otras, que solo vienen a hacerte mal, mucho más del que creías haber tenido en algún momento.
Volver a guardar los pequeños recuerdos que acumulaste en tan poco tiempo, te duele. Creíste que esta vez era real. Creíste y ahí está el secreto. Es lo único que te puede permitir seguir día a día. Sí, aunque sigas con tu corazón cargado con recuerdos, cicatrices, heridas que aún no cierran; lo mostrás. Te mostrás tal cual sos, con confianza en la gente, aunque te defrauden. Con Fe, porque hay gente que te puede llegar a hacer mucho bien. Todos estamos rodeados de mucha gente y no todas nos hacen bien. Pero el daño, es algo que debemos impedir que nos hagan.
Un día más es demasiado. Despertar y dejarse llevar por el destino es hermoso.
Saquemos a la luz nuestro corazón, para que miren que fuimos golpeados y aún, le ponemos onda y vamos por más, por mucho más.
Con este pensamiento, vas a ver que de a poco, una pequeña sonrisa se va instalando en tu rostro. Así, es como tenés que salir a la calle. Mostrate tal cual sos. No existe el miedo en tener ganas de amar y ser amado. El miedo, es no permitirte ser feliz.
Cada día trae nuevas ilusiones. Hoy, salí en búsqueda de la tuya.
MARIANO SANTORO

martes, 15 de septiembre de 2009

Hoja en blanco

Al igual que cuando empezamos el primer día de clases. Con nuestro cuaderno nuevo y con ganas de llenarlo con toda la sabiduría que está por venir; así, debemos enfrentarnos al amor.
Poder escribir con la mejor letra posible y sin mancharlo, ya que esa pequeñas huellas son las que a futuro (en caso de dejarlas ahí), nos harán mucho daño.
Soñemos y fantaseemos, porque al comienzo todo es maravilloso.
Escribamos lo que verdaderamente sale de nuestro corazón, sin temores, ya que nada impuro sale de ese lugar que nos permite vivir.
Permitamos leer a nuestra maestra, a esa otra persona que queremos compartir mucho más que anécdotas.
Dejemos expresado todo lo que necesitamos, lo que somos capaces de permitir y todo lo que estemos dispuestos a mejorar, con tal de una vida de a 2.
Forremos el cuaderno con las mejores fotos de los recuerdos que están naciendo.
Muchas sonrisas, abrazos y mimos.
Todo momento que ya es parte de ese pequeño pasado con ganas de crecer día a día y ser un hermoso futuro.
Empecemos en blanco; sin arrastrar otros cuadernos que fueron parte del pasado.
Se puede una vida de a 2, no es fácil, pero entre ambos, se puede lograr. Una pareja son 2, no uno solo. Cada cual, hace su parte y entre ellos, forman algo bellísimo. Por eso, es lo que debemos luchar, no permitir otra clase de luchas.
No podemos dejar ni hacer mal al que está a nuestro lado, ya que si se acercó o nos permitió estar a nosotros, es por un motivo. Las oportunidades pueden ser infinitas, pero siempre que demos lo mejor y del otro lado, lo vean así.
La simplicidad, lo cotidiano; dejar que salga nuestra parte de niño, lo inocente, lo invaluable.
Abrir el corazón y dejar entrar a quien lo merezca. No juguemos con él. No hagamos más cicatrices. No es tan duro como parece. Los golpes, los recibe y cuesta muchísimo superarlos.
Mostremos que tenemos ganas de ser felices, de estar con alguien y que a modo de misión, de meta para nuestra vida, estamos seguros de dar lo mejor.
Nuestra otra mitad, recibirá todo mensaje y señal y ahí, comenzarán a escribir esa gran novela, donde serán protagonistas y el éxito, depende de lo que cada uno haga y diga cada día.
El único rating que tiene que tener, es el que dicte los latidos del corazón y el deseo de querer seguir escribiendo a futuro.
MARIANO SANTORO

sábado, 12 de septiembre de 2009

La ausencia más difícil

Una mañana comienza con tus obligaciones. Te vas llenando de cosas por hacer y el trajín del día, te envuelve en situaciones.
Compañeros, familia, amigos, llamados y alguna que otra variedad, hacen y cumplen casi ritualmente tu día y tu vida.
Te pasás el día hablando o haciendo la cantidad habitual de tareas. Prácticamente ni sabés lo qué es el silencio. Tantas obligaciones, hacen que tu cerebro solo actúe por inercia.
Cansancio tanto sea físico o mental, te hacen regresar. Un buen baño, la cena y a dormir. Sí, esa misión imposible al darte cuenta que realmente hay un silencio enorme y un espacio, imposible de llenar. No podés conciliar el sueño. Algo de pena y lástima. Pero solución pronta, no la hay.
Quién se equivocó? Hubo culpables? Los tendría que haber?
El otro lado de la cama esta vacía y se nota demasiado. Alguna vez alguien durmió ahí. Varias noches esa cama dijo palabras silenciosas y la persona que estuvo, te hizo reír, fantasear, alimentar fantasías y metas; hasta te hizo llorar y quisiste transformar las lágrimas en algo positivo. Desligando razones de la ausencia actual.
Cuesta y mucho. Ese espacio está así y no tenés idea por cuánto tiempo seguirá.
No es fácil llegar a la confianza absoluta en la que los cuerpos hablan y la piel se mezcla tanto, hasta que por momentos es una sola.
Sí, la soledad ha llegado, pero no tiene porqué quedarse. Podés hacerla a un lado. Podés hacerte amiga. Creer y tener fuerza de voluntad.
Pensar que la vida sigue y al amanecer, otro día comienza y trae consigo nuevas experiencias.
Levantarse cuando el cuerpo aún sigue en esa cama sin ganas de nada.
Ponerse a hacer actividades y llenar horas con excesos de proyectos individuales, nos individualiza más, aunque estemos rodeados de personas, sabemos muy bien que eso no es estar con alguien de verdad.
Cariño: es lo que al regresar necesitás que te demuestren.
Amor: esa palabra que esperás que te digan pronto.
Manos: entrelazadas que significan entrega y miradas que son una.
Abrazos: que duran lo suficiente para sentirte feliz y completa.
Soñá, hasta que el destino te deslumbre y te muestre la persona adecuada que te amará por siempre.
MARIANO SANTORO

miércoles, 9 de septiembre de 2009

Lo más natural posible

El día a día se hace complicado y muchas veces nosotros somos los que lo complicamos mucho más.
Nos vamos llenando de problemas que quizás no le demos importancia, pero la acumulación no es buena.
La energía negativa se apodera de nuestro ser y la mente no hace bien su trabajo.
Lo que nos rodea es maravilloso y el encierro no nos deja verlo.
Hay mucho por descubrir y sorprendernos. Ver más allá de nuestros ojos. Todos han dicho que lo importante es lo interior y no tanto lo de afuera, pero viendo más de 2 veces una cosa, nos puede llegar a deslumbrar.
Estaría bueno que podamos permitirnos ver detenidamente lo que se nos presente delante.
Descubrir al mismo tiempo que miramos.
Liberar la mente y dejar que fluyan nuevos pensamientos y volemos.
Inspirarnos a nuevas fantasías.
Darnos excusas para volver a reír. A poder regalar sonrisas y dejar ver a la gente lo felices que somos.
La naturaleza nos da miles de chances. Seamos sabios y aprovechemos lo que nos da el día a día.
Crea nuevas metas, nuevos destinos por llegar. Siempre hay algo por festejar, siempre hay un día para empezar a hacer algo bueno. Siempre se está a tiempo de abandonar lo que nos daña. Hoy es un día original, como las cosas que ya se te están ocurriendo para hacer.
Quiero que te liberes, que te sueltes y la armadura de tanto sufrir, se derrita.
Que salga la verdadera personalidad que tenés, la que no tiene miedo y si los tiene, es por haber vivido y conocido lo qué es bueno y malo.
Diferenciar. Eso es importante. Pensar 2 veces antes de realizar algo. Del lado receptor no hay mal, solo quiere recibir lo mejor de vos. Lo inmensamente puro que hay en vos. Toda esa gran parte sin contaminar, podés ofrecerla. Así tendrás nuevos sueños y al acostarte, lo harás con una sonrisa, ya que en el resumen del día, sabés que hiciste bien y que diste lo mejor de vos. Lo mejor se logra con tiempo. Tenés tanto por descubrir que te pido que estés con los ojos bien abiertos.
La felicidad quiere ser tu amiga íntima.
Alegrate por lo que tenés y por lo que va a venir. El cambio está en vos. Mejorá por vos y solo por vos.
El resto, se dará cuenta de tu mejoría.
MARIANO SANTORO

jueves, 3 de septiembre de 2009

Descubrir que hay un lado B

No te tienta? No te dan ganas de ver del otro lado? Te gusta el misterio?
Tu vida, es probable que haya llegado al estado de continua rutina y ya hay pocas cosas que te alegren, que te den ganas porque las disfrutás de verdad.
Hay mucho más, más allá de lo que tenemos, pero lamentablemente, tenemos una carga de responsabilidad enorme y se llama: Elegir.
De esa manera, inconscientemente, discriminamos a una cantidad de opciones que por ser tan cerrados, creemos que nuestra elección ya tomada es la correcta.
Nos merecemos tomar unos minutos y quizás hasta días, para tener la certeza de que lo que vamos a realizar, nos llevará a donde deseamos.
La impulsividad, nos hará golpear y si somos humanos ya que en nuestro interior tenemos algo que tenga valor, nos hará mal y pasaremos pidiendo disculpas.
La velocidad no es buena. La rapidez al tomar decisiones nos puede jugar muy en contra.
Del otro lado, quizás llegando al nivel vouyerista, hay más.
Quizás estaría bueno que por lo menos te tomes un buen rato viendo que hay mucho más.
Que el mundo no empieza y termina con lo que únicamente nos pasa.
Cada uno tiene un destino.
En cada uno, hay una persona que desea estancarse o seguir. Quedarse con sus problemas y enterrarse más y más o crecer.
Liberar la mente de pensamientos malos es una prioridad. Alejarnos de gente que solamente molestan y nos alteran, es un deber inmediato.
La vida no se trata de coleccionar gente, sino recuerdos y de los buenos. Teniendo presente lo malo que nos pasó para no caer en esa trampa otra vez.
Estemos y compartamos momentos con gente agradable, que nos dejen y podamos dejarle enseñanzas y encuentros hermosos.
Mucho daño se hace el mundo y los habitantes, como para que nosotros, con nuestro propio universo, que es nuestro cuerpo, nuestro ser, alma y corazón, lo hagamos pedazos.
Mirá, espía y comprobá que hay algunas cosas que te estás perdiendo por ser tan cerrado.
Una cerradura no es para encerrarse, sino para proteger lo que tanto esfuerzo nos costó.
Abrí la cerradura de tu ser. Abrí tu corazón y dejá que ame, que sienta y que viva de una forma que no haga mal ni moleste a nadie.
MARIANO SANTORO