sábado, 31 de marzo de 2018

Viaje a nuestra infancia

La niñez permitió encontrarnos en esta vida.
Una etapa sellada por la inocencia y las ganas de crecer juntos a los demás.
Mirar a alguien, acercarnos y preguntarle: "Querés ser mi amigo?"
Ese, sería el comienzo de historias en los que esos pequeños, compartirían grandes experiencias.
Una plaza de Belgrano, sería testigo de innumerables encuentros y de decenas de personitas que se sumaban al grupo.
Pequeños eslabones que formaban la cadena de amistad.
Estábamos ajenos a la tecnología, ya que desde la simpleza, obtendríamos los mejores resultados.
Rayuela, la mancha, las hamacas o el tobogán, algunos de los capítulos que nos tocaba pasar el rato, el día.
Y la vida se escribía con cada anécdota, con cada cuento que muchas veces, nos animábamos a inventar.
Grandes creadores en cuerpos de niños.
Corazones gigantes que aprendieron el valor de la amistad.
Sanos de mente y que cada día, mantendríamos el ritual de vernos.
Algunos, se permitían extrañar a otros y ese cariño se acrecentaba.
Soñábamos con la máquina del tiempo y los autos que vuelen.
Nos prometían que eso recién llegaría en el año 2000, pero estábamos muy lejos de poder ver eso.
Aprendimos a jugar con cartas y con el paso del tiempo, comenzábamos a escribir cartas de amor.
Ese mágico estado en el que sentimos algo muy intenso en nuestro interior y que el corazón se alegraba de ver a la persona elegida.
Las noches llegaban con sueños inocentes, esperando que prontito, sea la tarde, después del cole y poder ir a jugar.
En el viaje a nuestra infancia, llenaremos el pasaporte con recuerdos y sólo nos puede llevar el mejor vehículo que existe y se llama Alma.
MARIANO SANTORO

martes, 27 de marzo de 2018

La llave es el amor

La vergüenza nos ha llevado por caminos tan oscuros que tomamos la postura de un bolso.
Una mochila que a través del tiempo, se hizo más pesada.
Nos enroscamos y torcimos el cuerpo hasta que lo único que podíamos ver, era el piso.
Ni siquiera prestamos atención a los pies, esos que tantas veces nos ayudaron a caminar.
Sin quererlo, aprendimos a vivir dentro de la misma jaula que construimos.
La prisión, nos impedía expresar nuestros sentimientos.
Apagamos todo lo referido al sentir y el pensar, se hizo una mala costumbre.
El cerebro trabajaba a jornada completa, sin descanso.
Y la tristeza, se hizo presente y llegó para quedarse y luego, incorporarse a todo el cuerpo.
Y la naturaleza, tiene su propia sabiduría, ya que muchas personas han pasado por lo mismo.
De a poco, comenzamos a elevar la mirada y ver a nuestro alrededor.
Y la sorpresa se apoderó de nosotros, al ver que a nuestro lado, tan cerca de las emociones, había otro ser, viviendo lo mismo.
Nos costó, pero al sentirnos reflejados, hicimos fuerza hasta lograr pararnos.
Y ese espejo repitió nuestra acción.
Nos vimos parados, enfrentados y dolidos.
Pero con la mágica esperanza de que ahora, éramos 2 para hacer la tarea necesaria y salir.
Nos descubrimos sonriendo y compartiendo experiencias.
Nos desnudamos de secretos y juntos, construimos el arma más poderosa.
La herramienta que nos abriría mucho más que las puertas de nuestro encierro y era la llave del amor.
MARIANO SANTORO

domingo, 25 de marzo de 2018

La vida te habla

Voces ajenas que hacen demasiado ruido.
El ambiente que se ha contaminado mientras intentas evitar cada obstáculo.
Personas que ocupan valiosos espacios que podemos dárselo a los que realmente se merecen nuestra compañía.
La oscuridad está por todos lados.
Y esa lamparita portatil que vive en nuestro ser, nos ayuda a transitar.
La vida te habla y te dice que vos también podés cambiar.
Que todo el entorno, puede modificarse si lo creemos.
Si nuestra energía es la correcta, lo positivo llega a nosotros para quedarse.
En cada situación, la vida te habla y te pide que decidas, que tomes decisiones.
Los impulsos, nos sacarán del apuro, pero no nos llevarán al camino deseado.
El cielo se comunica a través de esas bellas personas que se transformaron en estrellas.
Su guía, es extremadamente importante para avanzar.
La vida es el gran juego donde avanzar es parte del destino.
Podremos sentir que nos estancamos en algún instante, pero sólo debería ser para evaluar la mejor opción.
Esa quietud física, no debe impedir la velocidad de nuestros sentimientos.
Detenernos para agradecer, para comprender que disfrutar el presente, es lo que nos llevará por mejores sitios.
La elevación espiritual, es parte del aquí y ahora.
La fe en creer que esas voces divinas, viven en el alma y cuando nos hablan, debemos dedicarnos a escuchar.
La vida te habla y todos debemos reunirnos en comunidad y compartir la sabiduría de la naturaleza.
MARIANO SANTORO

miércoles, 21 de marzo de 2018

Poesía dorada

Hay amaneceres que se asoman a tu ventana y sueñan con tener tu luminosidad.
Tu mirada, conectada con tu alma, se abre y deja salir caricias naturales.
El ambiente se llena de música, ya que tu corazón ha comenzado a latir por amor.
Y tu pasión por la vida, hoy te ofrece nuevas oportunidades.
La mitad de tu vida, te dedicaste a los demás, empatizando y siendo solidaria.
Hoy, la inversión está en vos.
Y los frutos florecen en un Otoño naciente.
El curso de las cosas, lo forja tu perseverancia.
Ningún mandato, es el formato que hoy rige en tu vida.
El amor se expande y toma control de tus deseos.
El sol dorado que tarda en salir, se refleja en tu rostro y aprende.
Sabe que las nubes podrán estar, pero que el brillo interno, tiene mayor poder.
Sos poesía, porque sos digna de admirar.
Sos inspiración, porque el que te observa, siente la respiración de la sabiduría. 
Esa limpieza interna que baña y se adhiere a la piel para darle una nueva tonalidad.
Y lo que llaman felicidad, está a la espera de que te acerques y la abraces.
Sos una bella persona, sos madre de pasiones.
Y no se trata de ilusiones, sino de realidades que marcan destino.
Y el camino, se hace al amar.
MARIANO SANTORO

lunes, 19 de marzo de 2018

Construye tu luz

Desde la primera mirada que te conectó con tu madre.
La luz tenue que salía de la puerta entreabierta en las noches de crecimiento.
Los pequeños pasos que te permitieron caminar.
Los mismos que te ayudarían a llegar al lugar que quieras.
La libertad de poder transitar y descubrir tu propio camino.
El brillo de tu mirada al conocer y enfrentarte al amor.
Mezcla de inocencia con sentimientos encontrados.
La luz del amanecer que te encontraba estudiando y en otras noches, acompañada de amores.
Todo tu ser se fortalecía y la espiritualidad se fusionaba con tu piel.
Cada una de esas pequeñas luces, hoy se juntan en un anillo poderoso.
La luz de tus ojos, se multiplica al ver crecer a tus propios hijos, como también a tus proyectos y sueños.
Todo se entrelaza y se arma con piezas que fueron unidas con amor.
El maravilloso poder que tiene hacer cada actividad diaria, con placer.
Llenarnos por dentro; alimentarnos con la divinidad.
Amigarnos con todos los momentos oscuros que hoy nos hacen valorar la luz.
Todo toma su forma ideal, cuando nuestra visión se expande y cree en lo que va a llegar.
Nos detenemos algunos instantes para disfrutar de lo logrado, mirando hacia el nuevo horizonte.
Y nuevas luces se asoman en cada puerta que abrimos.
Y en cada corazón que le hablamos, le decimos: "Construye tu luz", esa es tu sagrada misión.
MARIANO SANTORO

domingo, 18 de marzo de 2018

Lenguaje natural

Las estaciones se conectan entre sí para hablarnos en su lenguaje natural.
Transitar cada una de ellas, nos abre un  abanico de situaciones.
En cada una, casi a modo de misiones interrelacionadas, debemos enfrentarnos a ellas.
El aprendizaje en cada una, es lo que multiplicará nuestra experiencia.
Lo que hemos aprendido, tan sólo es una muestra; unos pocos capítulos en lo que ya es el libro de nuestra vida.
La naturaleza, se nos presenta en la vida, para darnos su mensaje.
Lo material, tiene su propio precio, pero en lo natural, encontramos el valor más preciado.
Si tan sólo nos sentáramos a contemplar lo que nos rodea.
Si escucháramos la gran y sabia voz interna.
Si abriéramos el corazón para darle la bienvenida a los nuevos sentimientos.
Si nos ponemos cómodos, no por comodidad, sino para sentir todo lo que el silencio nos puede enseñar.
La relajación llega en el momento ideal para darle un nuevo rumbo a nuestra vida.
Revaluar las opciones hasta encontrar la que más intensidad nos provoque.
Llegarán, de la mano de la pasión por todo lo que hagamos.
Y el amor, ese que siempre está tan al alcance y pocas veces lo sabemos abrazar con humildad.
Todo se vuelve a conectar para hablarnos, para darnos una clase maestra.
El arcoíris une sus colores, que son mensajes especiales en clave para armar a gusto personal.
Sentarse, para juntar fuerzas para el camino que viene.
Expandir las emociones, para tener una vida siempre en positivo.
MARIANO SANTORO

jueves, 8 de marzo de 2018

Mujer para admirar

Mujer para admirar; porque cuando uno ve más allá, descubre el maravilloso poder de una Mujer.
Desde que nacemos la tenemos ahí, tan cerca que es lo primero que abrazamos.
Nos quedamos horas mirando a esa preciosura que nos dio vida y hoy, nos alimenta.
Y ese alimento es lo que permite crecer en nosotros los valores que mantendremos a la largo de nuestra vida.
La vemos crecer mientras crecemos.
Nos acercamos a ayudarla en algún momento.
Nos animamos a contarle que estamos conociendo a alguien y ella nos da sus sabios consejos.
Y esta nueva mujer que llega, no necesita competir, porque todos podemos vivir en el mismo mundo.
Un mundo que se embellece con la presencia de las mujeres.
Sus cuerpos, su elegancia, su actitud y personalidad.
Pero lo que más resalta, es el respeto que se merecen, porque esa aparente fragilidad, tan sólo es porque ofrecen el corazón en su plenitud.
Su entrega es absoluta y su amor, incondicional.
Su poder, viene desde el centro de su ser.
La luminosidad es de todo lo que brinda y regala.
Se cae y tropieza, se equivoca y falla; pero siempre se levanta, sigue y persevera.
Se observa y nace en ella una fuerza divina que ayuda a que su autoestima se eleve.
Y desde la divinidad, le abren todas las puertas del cielo, del paraíso y de lo terrenal.
Nadie puede negarse al encanto de una mujer.
Porque hoy son abuelas, han sido madres y niñas; pero siempre, fueron MUJERES.
MARIANO SANTORO