sábado, 30 de abril de 2016

Sumar para multiplicar

Sumar para multiplicar.
Rodearnos de personas positivas y que tienen misiones en sus vidas.
No es necesario compartir la misión, porque la meta es personal y única.
Juntarnos con personas que hayan aprendido a valorar cada instante y guardar sólo recuerdos bellos.
La hermosura de la existencia, nos permite elegir y es por eso que opto por la suma de gente linda, para seguir embelleciendo mi propia vida.
Cada persona tiene su mundo, lo hace, lo crea y vive en él.
Cada uno conoce los caminos que ha transitado y los obstáculos que ha sabido superar.
Y esa superación es transformadora y enriquecedora.
Cuando nos focalizamos en que lo mejor está por venir, mientras sepamos disfrutar del presente; ahí ya tenemos un buen tramo del camino, ganado. 
La ganancia de animarnos a ser mejores personas siendo sociales.
De permitirnos escucharnos para poder escuchar al otro.
De imaginarnos un destino más saludable si dejamos los egos y nos alejamos del rencor.
De abrazarnos a nuestros más íntimos deseos porque el corazón se encargará de hacerlos realidad.
De potenciar la voluntad, ejercitando los valores humanos.
Sumar para multiplicar, siendo parte de la hermosa matemática de la vida.
Aprendiendo a querernos sin la necesidad de depender.
Estando atentos, porque el amor de otra persona, llega cuando estamos realmente preparados.
La mejor manera de estar con otros, es aprendiendo a saber convivir con nosotros mismos.
Y juntos, poder edificar no sólo una pareja, sino el maravilloso mundo que vivimos y somos parte, porque para completarlo, debemos unirnos.
MARIANO SANTORO

jueves, 28 de abril de 2016

Guarda en ti

Has sabido esconder secretos que por diferentes motivos, te han avergonzado.
La vida nos pone a pruebas y uno tiene que hacer hasta trucos de magia para salir airoso y hacia adelante.
Los miedos, se sumaron a la oscuridad de las noches solitarias y quisieron atraparte.
Pero en tus sueños siempre hubo esperanza y es por eso que saliste.
Por las calles de distintos destinos, encontraste una llave y hoy es lo que más protegés.
En algún instante de tu pasado, la hubieras utilizado para encerrar historias con finales de tristeza.
Hoy, sabés que es la misma que te libera de todo lo anterior y abre un mundo de oportunidades.
Muchos amaneceres has vivido y hoy, sabés muy bien lo que deseás para tus noches y despertares siguientes.
Guarda en ti esos deseos, porque estás muy cerca de hacerlos realidad.
Guarda en ti todos los anhelos y las ganas, porque alguien sabrá valorarlos.
Guarda en ti el amor que tienes para dar, porque la próxima vez, será ideal.
Y a medida que avance, se transformará en perfecta.
En tu espalda, que muy bien te has liberado del peso innecesario, está lo que hoy tienes que proteger.
Y esa puerta espiritual que vive en tu interior, se abrirá cuando el amor nazca con todo el poder para darle más sentido a tu vida.
Tu alegría te ha rejuvenecido, porque la sabia inocencia regresó para salvarte. 
Ya no hay culpas, sólo hay nuevos caminos y con la frente y tus ideas clarificadas.
El cielo se despejó, porque todas las nubes que alguna vez tuviste que afrontar, las has tirado atadas a los rencores que te frenaban.
Has aprendido a cuidarte y eso te fortaleció; te hizo crecer.
Y es por eso que mi consejo, es que guardes en ti, una parte de mí que siempre te sabrá guiar.
MARIANO SANTORO

lunes, 25 de abril de 2016

Personal-mente

Uno de los mayores retos para un soñador, es hacer que eso que está en su mente, se haga realidad.
Personalmente, sé que los sueños del corazón se cumplen.
Alejándonos por instantes del cerebro mental, sin llegar a ser una canción animal, pero es poesía.
Lo racional le deja paso a lo emocional y sale a la luz la melodía.
Lo que transmitís es mucho más de lo que decís.
Lo primitivo muta a lo primordial y los valores, son mucho más que ponerle precio.
No se trata de monedas, aunque la realidad suele tener 2 caras; la mentira de la gente y la verdad del amor.
La inocencia es la ciencia de la niñez y bienvenida tu niña interna, porque fluye desde la esencia verdadera y protegida.
Y sí, sos una elegida, porque no todos han nacido para brillar.
Tus huellas hechas texto, son el momento perfecto para reencontrarnos con lo que somos y lo que deseamos ser.
Verte, mirarte, observar más allá de lo físico.
Tu mirada habla y dice mucho; es parte del lenguaje de los que se dejan guiar por su corazón.
Un viaje que no tiene un sólo destino, porque la misión es crecer y aventurarnos.
El pasaporte, sólo es amar, para volver a encontrarnos.
Me quedo con ese abrazo natural, que salió del alma.
La magia de lo que sorprende y el cuerpo es el que siente que no hay encuentros casuales.
La causalidad hace milagros y son logros, son estados de ánimo.
La alegría, se ha potenciado, porque el horizonte pone por delante, lo que antes, no nos atrevimos a creer.
Y hoy es realidad, porque si la vida se trata de sanar; ahí es cuando aparece el ser.
MARIANO SANTORO

jueves, 21 de abril de 2016

Eternamente en mi alma

La realeza de la música, ha tenido uno de sus golpes más duros.
Desde hace poco más de 30 años, él, me acompaña.
Ha sabido estar en momentos que muchos no estuvieron; una gran y fiel compañía.
Este mismo blog que es de dominio público, está en un altísimo porcentaje escrito cor sus melodías.
Las canciones que marcan el ritmo de mis emociones y me guían a escribir y dejar testimonios que el corazón quiere expresar.
Hoy es una fecha que quedará grabada, casi tatuada; porque hay un antes y un después.
Y en este presente complicado a nivel sentimientos encontrados, hace que el dolor se manifieste.
Una herida que se abre al escuchar su nombre.
Ese nombre que alguna vez mutó a un símbolo.
Pasar a ser mucho más que un artista, sino un ícono, un referente, un guía influyente.
Nació para dejar huellas, las que hoy son parte de mi ser.
Nació para crear y creó un mundo donde vivir; su propio espacio creativo en donde dejaría fluir toda su inspiración.
Y la admiración se hace canción y van pasando títulos en mi mente.
Épocas diversas, sonidos diferentes, que sorprenden y se adelantan en el tiempo.
Un signo de los tiempos que muchos han tomado como estilo de vida.
Me has hecho viajar a través de lugares increíbles, llevando tan sólo el pasaporte lleno de esperanzas.
Y el recuerdo de haberte visto, de haberte escuchado, de haberme asombrado, siguen presentes.
Porque esa noche, luego ha sido día y en esa luz natural que tienen los seres luminosos, brillaste e hiciste que muchos otros brillen a tu lado.
Y la foto adjunta, es mucho más que una remera, es todo un símbolo.
MARIANO SANTORO

martes, 19 de abril de 2016

Hora de salir

Hora de salir, de reencontrarte con la vida que tanto amás.
Es tiempo de salir y redescubrirle el sentido a todo lo que está en tu mente, en tus ideales.
Es el momento perfecto para recorrer los caminos que por diversos motivos abandonaste.
Es el instante para sonreírle a la vida y contagiar todo lo positivo que vive en vos.
Es hora de gritar: Presente!
Sí, porque aún hay mucho por aprender y sobran ganas y ánimo, abundan los sueños y los deseos.
La vida está a pequeños pasos de mostrarte algo gigante.
Tu visión se ha modificado y tu corazón ha sabido diferenciar hacia qué lugar dirigir sus sentimientos.
Tu luz interna fue guiada hacia una nueva luz y es parte de tu propia iluminación.
Hay salida a los problemas y es tu entrada a tu nueva vida.
Retomar viejos escritos dejados a medio camino.
Reformularnos preguntas en las que somos dueños de las respuestas.
Reavivar el fuego intenso del amor poderoso que vive en nosotros y calentar mucho más que cuerpos.
Mentes que se abren para dejar pasar a todo lo que sobra y ocupa espacio valioso.
Y vemos que esa llave que nos sabe conducir, estuvo ahí, cerca, aunque tapada de prejuicios y autoestima en nivel cero.
La llave que nos brinda una apertura de conocimientos y sabiduría; sin querer ser genios, pero sí, amantes de la buena vida, la de calidad, la que deja huellas y es parte del sello verdadero de lo que significa ser uno mismo.
Hora de salir para abrazarnos a nuestra esencia.
Es hora de dejar a la oscuridad en el pasado para que nuestra luz, disfrute del presente, regalándonos oportunidades.
Porque todo lo que está delante, es mucho más que nuestro futuro; es lo que nos motiva a continuar, sabiendo que nuestro corazón tiene la verdad y quiere latir porque hoy tiene motivos valederos para hacerlo realidad.
MARIANO SANTORO

martes, 12 de abril de 2016

Recreo

La campanada sonaba tan fuerte en los oídos, pero a la vez, era algo liberador.
Era ese momento especial en que llegaba el recreo.
Salir corriendo hacia ese gran patio, como si no llegásemos a tiempo; no queríamos perder segundos valiosos.
Los bancos era copados por diferentes edades, ya que cuando se trataba de jugar, no había discriminación.
Las figuritas eras las reinas de los recreos y tanto los bancos, como las paredes, eran su complemento.
A la vez, el kiosco se abarrotaba de personitas con ganas de comprar las golosinas de turno y de cada época.
Vestidos de blanco y ese color duraba muy poco, ya que en nombre de la libertad, no importaba caernos, ni ensuciarnos.
En el fondo, estaba ese gran escenario que se abría y era centro de atención en los actos.
Y todos hemos sido esa estrella famosa, aunque sea cumpliendo un pequeño rol, pero estar ahí arriba, nos hacía sentir únicos.
Durante esos minutos que duraba el recreo, nos olvidábamos de lo que había sucedido hasta esa ruidosa campanada.
Lo que pasaba dentro del aula, era para focalizar nuestra parte estudiosa o de compromiso.
Sabíamos que teníamos el deber de pasar, de aprobar cada materia, aunque ya teníamos nuestras favoritas y las que se consideraban difíciles, sólo pertenecían a una pequeña porción de alumnos.
Y nuestro genio, era todo lo contrario, ya que pasaba por inventar y crear una manera novedosa de copiarnos sin ser vistos.
Y la culpa; ni sabíamos su significado, porque creíamos que eso era cosa de adultos.
La inocencia era parte de nuestra piel y todo era risas y carcajadas con ganas, con mucha fuerza y ruido.
Como esa gran campana que nos invitaba a salir a jugar.
Y también estaba nuestro recreo mental, que era ver a las niñas del otro lado de esa puerta grande que era el comedor.
No todos tuvimos un colegio mixto y eso lo hacía más tentador, más prohibido, más interesante y a la vez, más complicado para sociabilizar.
Enamorarnos, era algo pasajero y teníamos sensaciones muy duras que más tarde comprenderíamos que se llamaba sufrir.
Y hoy, ya adultos, necesitamos esos pequeños recreos, para dejar volar nuestra imaginación y alejarnos un rato de las responsabilidades y obligaciones; solamente, para permitirnos jugar un ratito.
MARIANO SANTORO

jueves, 7 de abril de 2016

Hay que ser como el agua

Hablar de agua es mucho más que uno de los 5 elementos.
Es recibir esa placentera satisfacción de sed, de querer tener cerca un poco de agua fresca para disfrutar.
Es acordarnos de los baños, en que muchas veces lo hacemos con velocidad, pero también disfrutamos la frescura que se esparce por el cuerpo.
Es volar con nuestra imaginación y estar en una inmensa playa y mientras caminamos por la arena, observamos esa maravilla transparente que nos transmite una hermosa sensación.
Hay que ser como el agua, que con su más pura energía, nos hace bien.
El alimento que necesita nuestro ser.
Es lo que nos ayuda a limpiarnos de todo lo que hemos acumulado inconscientemente y hoy, ya no lo necesitamos.
Es lo que se escurre por nuestros dedos y esa fragilidad, le da más valor.
Es parte de los momentos de paz, porque a través de pensar en ella, reaccionamos y nuestro cuerpo se modifica.
Como que vamos ordenando el placard y tenemos tiempo para hacerlo sabiendo que el resultado será más agradable.
Valorar el agua es darle importancia. 
Es creer y confirmar que lo más suave y frágil, se puede perder si no le damos un lugar en especial.
Y su color se modifica con nuestras emociones.
El agua, también sabe esconderse en nuestras lágrimas que tímidamente comienzan a caer luego de una desilusión.
Hay que ser como el agua y ser servicial y ayudar a quien lo requiere.
Satisfacer por el sólo hecho de saber que siempre viene bien un poco de agua.
Es aprovechar los momentos que nos animamos a compartirla con alguien.
Un baño junto a otra persona en la que el agua se deja fluir y es parte del juego del amor.
Cualquier ser humano potencia su energía cuando tiene agua a su alcance; casi, como el amor que llega cuando el destino le abre sus puertas para renovar lo que somos.
MARIANO SANTORO