lunes, 29 de febrero de 2016

Bonus track

Bonus track, día especial, día de regalo.
Un día en el que uno puede permitirse relajarse y simplemente mirar la vida de la manera más tranquila.
Y a la vez, es un día para hacer algo novedoso, algo que quizás no nos animábamos. 
Es probable que hayan habido cosas que por timidez o por dudas internas, no queríamos concretar y dejamos de lado.
Esos frenos en los que siempre vemos esa luz roja que nos impide avanzar.
Pero hoy es otra la situación.
Dejar huellas en un día obsequiado, es muy positivo.
Hoy podemos salir del sueño y concretarlo.
Despertarnos de todo lo imaginado e ir hacia la realidad.
Y jugar, porque siempre es bueno conectarnos con nuestro niño interior.
Acercarnos más a esa luna que tantas veces hemos mirado durante horas y tenerla al alcance de la mano.
Hasta sentir que nos posamos en ella, que ella también quiere jugar con nosotros.
Y a la vez, traemos globos, para armar una verdadera fiesta, rodeada de las personas que queremos compartir.
Un momento que durará lo suficiente para hacerlo buen recuerdo.
Sentir que las horas se estiran hasta una jornada interminable y placentera.
Una recuperación absoluta de esa energía liberadora que no tiene límites.
Porque la libertad está asociada a todo lo que alguna vez quisimos y hoy se potenciaron las ganas de cumplir.
Y experimentar este día como una fiesta de cumpleaños, como ese día que llegó para quedarse, aunque sea tan sólo 24 hs.
Y ya estamos viviendo ese bonus track, el que al cerrar nuestros párpados, comenzamos a volar, porque hoy, todo vale.
MARIANO SANTORO

sábado, 27 de febrero de 2016

Dos oportunidades

Y la hermosa magia de la vida, nos enfrenta con distintas y muy variadas situaciones.
Cuando tomamos la decisión de seguir adelante, se abren nuevas puertas.
Y es probable que en ese camino, nos crucemos con dos oportunidades.
Y son nuevos desafíos, ya que al tener conocimiento de los errores y las fallas, hoy la sabiduría nos permite reflexionar y no ser impulsivos.
Lo que no queremos, ya lo conocemos.
Es por eso que tenemos que darle la bienvenida a lo desconocido, a lo que no sabemos qué pasará.
Porque es en ese misterio en el cual creceremos y adquiriremos más aprendizaje.
Al ser creadores, todo lo que hacemos es arte.
Y ya no deseamos perder tiempo en telas donde ya no queremos pintar.
Ya hemos descubierto los colores que nos agradan.
Y en la variedad de experiencia vivida, ya supimos que no se vuelve adónde se ha sufrido.
Dos oportunidades están en nuestro horizonte.
Y es allí hacia donde nos dirigimos.
Siendo directores y guías de lo que elijamos.
No hay oportunidades malas, sino que existen malas decisiones por los arrebatos y por no ser pacientes.
No hay apuro por llegar, porque el premio es disfrutar el trayecto.
Tomémonos el tiempo necesario, analicemos y seamos conscientes de lo que hagamos, será para crecimiento personal.
Y la luz aparecerá, si lo que caminemos lleva nuestra propia luz.
No vamos a perdernos, porque cuando nos hemos dado cuenta de que existen dos oportunidades, ya ampliamos nuestros pensamientos y esos mismos, siempre se podrán multiplicar en más oportunidades.
MARIANO SANTORO

viernes, 19 de febrero de 2016

Mi misión

Las experiencias fuertes de la vida, nos hacen observar la realidad que quizás veníamos ocultando.
No enfrentamos a un baño de sorpresa en el que lo adverso, llega para dejarnos un mensaje.
La urgencia y la necesidad de darle una pronta solución al tema, se hace de vital importancia.
Cuando nos decidimos a sacarnos la venda y mirar todos los problemas, tanto sean propios o ajenos, crecemos.
Nuestro interior se hace más fuerte y resiliente.
Pruebas y exámenes en este colegio llamado vida.
Y aprobar es superar los obstáculos.
Cuando vamos logrando la paz interna, la claridad de la propia naturaleza de las cosas, nos muestra un camino.
Y es parte de mi destino que me reencontré con una tarea pendiente.
Mi misión.
Nació conmigo la idea de poner en práctica, todo lo que fui aprendiendo en cada etapa.
La solidaridad corre en mi sangre y es motivadora.
Mis emociones le abrieron las puertas para que junto a todo mi ser, puedan accionar desde el corazón y con la fuerza del alma.
Y el camino se extendió.
Una fuerte luz divina comenzó a iluminar mi mente y así, dejar nacer nuevas ideas y proyectos.
Reencontrarme a mí mismo y crear mi propia misión.
Amaneceres de esperanza que se abren antes la espiritualidad que vive en mi ser.
Y todas las semillas que han sido esparcidas a través de mis vivencias, hoy son bellas flores.
Mi misión es simplemente ayudar; con todo lo inmenso que pueda existir en esa pequeña palabra, pero con un poder impresionante y sanador.
MARIANO SANTORO

miércoles, 17 de febrero de 2016

Llave de esperanza

Es probable que muchas puertas se hayan cerrado alguna vez.
Es probable que la incertidumbre se haya presentado y nos confundió aún más.
Pero de toda prueba se sale y se supera si hay fuerza suficiente en nuestro ser.
El desconocimiento del camino que vamos a transitar, se hace más entretenido.
Aunque es probable que se nos crucen situaciones tan adversas que nos hagan dudar.
Sólo necesitamos lograr la tranquilidad en cada uno de los rincones de nuestro cuerpo y principalmente en nuestra mente.
Todo lo que pensamos, puede hacer que el encierro se haga más duradero y es lo que menos querríamos.
Descubramos que vive en nosotros y somos poseedores de la llave de la esperanza.
Que al tener esa llave, podremos abrir no sólo puertas, sino también que abriremos la mente y la llenaremos de positivismo.
Esa llave es la que nos permitirá limpiar toda oscuridad que se haya juntado.
Todo lo negro que se ha encargado de decirnos que no podíamos, que era una tarea perdida.
Y algo, quizás lo visualizábamos como una tenue luz, nos susurraba.
Esa luz nos decía algo y era que debíamos seguir, que el camino se desbarrancó, pero había que continuar.
Los polos opuestos estarán al costado y debemos alejarlos cada vez más.
Las sombras podrán aparecer, pero será el momento de focalizarnos y encender la luz natural que brilla en nuestro ser.
Y será el tiempo en que mirando hacia nuestra divinidad, encontraremos la paz para seguir y avanzar.
Y en cada paso, nos daremos cuenta que era necesario pasar por esa inmensa prueba.
Aunque nuestro pensamiento nos haya querido jugar de enemigo, el mayor amigo que tenemos se llama vivir.
Y viviendo es cuando crece la esperanza y ya nada nos podrá impedir continuar, porque la fe, es la llave del amor verdadero por la vida.
MARIANO SANTORO

domingo, 14 de febrero de 2016

Especial

Hay días y fechas especiales y hay personas que hacen que los días y fechas sean especiales.
Los recuerdos, son parte de nuestra existencia y de nuestro ser.
En nosotros, viven los momentos más importantes que nos tocó vivir.
Y es muy productivo sacarlos alguna vez a pasear por el presente.
Nos podemos llegar a sorprender de saber que nuestro sentimiento y manera de expresarnos allá en ese pasado tan lejano, es bastante similar a este presente.
La vida nos regala amaneceres en los que tenemos la gran elección de hacer que el día por venir, sea especial.
Vernos con alguna persona, ya nos hace que el día sea especial.
Pero lo mejor, es poder encontrarnos a nosotros mismos.
Ese es el gran momento especial por excelencia.
Llegar al núcleo, llegar al centro de todo lo que somos y queremos ser.
Poder sentirnos especiales por saber que aún hay mucho para dar.
Aún hay demasiado para amar.
Especiales son los pétalos que se abren y simulan nuestros brazos para aferrarnos a lo que amamos.
Especiales son las sorpresas del destino, porque nos muestran que no estamos robotizados, ni somos máquinas.
Especial es la tecnología que nos acerca a las personas, pero más especial es saber que se produce una buena conexión porque hemos dejado buenos recuerdos en esa persona.
Especial es mirar hacia el interior de las personas que nos rodean y encontrar similitudes.
Especial es la noche que sabe por complicidad que nuestra luz interior es la que nos protegerá.
Especial es entrar en una persona y sentir toda su desnudez porque hemos llegado al alma.
Y nuestra alma es especial porque es eterna y vive por siempre en cada corazón de los que valoran la vida.
MARIANO SANTORO

miércoles, 10 de febrero de 2016

Proteger la belleza

Cuando nos acercamos a la belleza, podemos notar su fragilidad, pero si comenzamos a involucrarnos y a quererla, se hace poderosa.
Todo lo que se cruce en nuestra vida, tiene algo de bello.
Sólo está en nosotros saber apreciar ese secreto.
Si nuestra vida ha tenido sabores amargos, no quita que desconozcamos la dulzura.
Cada uno y en el momento exacto, se encontrará con bellas cosas en su camino.
Y si el camino elegido es el correcto, se potenciará esa belleza, porque durante el trayecto, disfrutaremos cada instante.
La belleza es motivadora, es como una suave caricia cuando nos sentimos en carne viva.
Al acercarnos a ella, hasta podemos sentir un desvanecimiento de sorpresa.
Si pasamos mucho tiempo sin rumbo y dando vueltas sin sentido, la belleza sirve como guía.
Permite recuperarnos y sanar heridas que teníamos acumuladas.
No todas las personas están listas para proteger la belleza, ya que es parte del destino verdadero que nace en el alma y se camina con cada latido de vida.
Es aliento y respiración, es amarse a uno mismo y expandir esa belleza que entra y se hace su propio lugar en nuestro ser.
Cuando logremos estar frente a esa belleza, permitámonos emocionarnos.
Soltemos el peso que ya no suma, sino que resta todo lo lindo que tiene la vida.
Aferrémonos sólo a lo que nace del amor.
Abracemos el aire que respiramos.
Soñemos con una linda vida, porque cuando la belleza llega a nosotros, es para quedarse, si la valoramos.
Mimemos cada amanecer, seamos sentimentales y cómplices de toda belleza natural.
Proteger la belleza es sonreír porque nuestro corazón sabe que el amor vivirá por siempre en nuestro ser.
MARIANO SANTORO

sábado, 6 de febrero de 2016

El precio de vivir

La gran mayoría de cosas que existen, tienen precio, pero la vida va mucho más allá de lo monetario.
Hay veces en que la enfermedad puede ponernos mal ya que necesitamos algo de urgencia y otra vez aparece el tema dinero.
Sólo si logramos una buena conexión con nosotros, descubriremos que lo que verdaderamente importa, no tiene precio.
La vida es preciosa y no tiene precio; se disfruta, se vive y se siente.
Y es necesario frenar algunas veces para mirar el mundo que nos rodea, que está a nuestro alrededor.
Como en cámara lenta mientras nuestros latidos siguen en su ritmo habitual.
Detenernos y embellecernos con el silencio que logramos obtener del entorno.
Sentarnos a ver lo que pasa cuando en realidad lo que más sucede, es en nuestro interior.
La manera en que entra lo que vemos y lo que el mundo quiere mostrarnos.
Y la manera en que le damos sentido a toda esa información.
Los colores toman vida y nos llenamos de magia y hacemos que cada momento sea mágico y especial.
Único, como lo es cada persona.
Apreciar el paisaje es relajarse y permitir que un aire renovador llegue para quedarse.
Y nos abrazamos a la esperanza, porque ha renacido en nosotros.
Sentimos que es algo motivador.
Y le damos paso a que las emociones salgan a jugar y entretenerse.
La inocencia de nuestro niño interior atraviesa el cuerpo y sale a mostrar el camino al adulto.
Porque es en la actitud que le ponemos a lo que vivimos lo que nos hace mejores personas y con calidad.
Y cuando le damos más importancia a los valores, es ahí donde vive el verdadero precio de vivir.
MARIANO SANTORO