martes, 29 de junio de 2010

Cuánto hay qué esperar ?

Está mal ser sincero y expresar todo lo que uno siente?
Hay momentos que cuando uno besa, siente el sabor de la pasión.
No existe la mentira cuando uno está sentado frente a la persona que quiere.
No hay verguenza de decir todo lo que nos provoca.
Cada momento compartido es dejar atrás prejuicios erróneos.
Todo es superable cuando alguien quiere ser parte de otro corazón.
Qué sería de mi romanticismo si no me permitiera pensar que podés ser mía?
Qué sería de mis noches si al cerrar los ojos solo recuerdo cuando estoy a tu lado?
Qué sería de mi felicidad sabiendo que cuando me miras, lográs desnudar mis verdades?
Cada una de tus palabras, aumentan mi diccionario de sabiduría.
Cuántos días podría no tenerte, si al final, me doy cuenta que vives en mi corazón?
Quisiera que mi MAR se mezcle con el tuyo y juntos hagan el fuego y ese fuego sea el abrigo de nuestro amor.
Tus ojos pueden destruir todos los muros de cantidad de veces que he dicho que NO a situaciones personales.
Es posible cambiar, es posible dejar costumbres si lo que nos pasa estando juntos es real.
El corazón debe ser el único líder al cual debemos seguir.
El destino se encargará del resto.
Si pudiera pedir un deseo; sería el poder mirarte otra vez y darte el mejor beso que nunca le di a nadie.
Cuánto hay qué esperar, para decirte que TE QUIERO?
MARIANO SANTORO

viernes, 25 de junio de 2010

Una lluvia de fantasías

Cuando uno está bien con una pareja, la imaginación fluye y crece a cada momento.
Nuevas palabras salen a la luz y cada una, con nuevos significados.
Una mezcla de sensaciones que aumentan a medida que el diálogo crece en la pareja.
Se permiten soñar y querer cumplir fantasías.
Se permiten imaginar y ese vuelo los lleva a un lugar muy placentero.
Son pocas las veces que la confianza se da de ambos lados a niveles increíbles.
El crecimiento de sentimientos sigue su rumbo solo, en piloto automático.
Cuando 2 personas que se quieren están bien, nada es malo, nada los perjudica.
Y cuando quieren mojarse, sus cuerpos dejan fluir gotas de amor, gotas de placer.
Ambos tienen ganas de empaparse en cariño y afecto.
Quieren que esa lluvia de fantasías los inunde, los bañe y lave por dentro, que los renueve y una nueva energía los mantenga juntos.
Una sed de emociones.
Una incontrolable ida y vuelta de manos, de piel, de besos y mimos.
Mojarse, hasta que la lluvia se mezcle con ellos y se funda.
Somos agua y queremos más agua.
Somos amor y pedimos más amor, haciendo el amor, viviendo el amor que sale de nosotros.
Esa piel que se logra, es química; la química es droga y esa droga nos hace adictos.
Y no hay nada mejor que ser adicto a tu pareja, a tu par, a la persona que te quiere y te extraña; esa por la cual sos capaz de todo ya que todo lo que se haga es por el bien de ambos.
No existe el mal cuando 2 corazones van por el mismo camino.
Mojate, dejate inundar y ese baño, te dará todo lo que te falta para ser feliz.
La pasión es el lenguaje que hablan los cuerpos.
Las miradas son el mapa hacia el amor verdadero.
MARIANO SANTORO

sábado, 19 de junio de 2010

Conozco todos los caminos

Durante mi vida he recorrido muchos caminos y en varios, me he perdido y pude recuperar mi guía.
Conocí el camino de la infancia en la cual me divertí y disfruté de cada momento.
Conocí el camino de la adolescencia, donde me enfrenté a nuevos desafíos.
En el camino de los sentimientos, lo recorrí muchas veces en mi vida y conozco cada pequeño lugar de ahí.
Conocí el camino de la equivocación, donde pasé momentos muy feos, pero con el tiempo y al volver a pasar por ahí, tuve la chance de pedir perdón.
Conocí el camino del dolor y sé que no quiero volver a pasar y a sentir eso otra vez.
En el camino de la libertad, es donde me siento más cómodo, en el que aprendí muchísimo y disfruto de todo mi ser.
Conocí el camino de la desesperanza, ya que cuando se cruza con la ansiedad, me siento completamente perdido y no sé hacia dónde arrancar.
Conocí el camino del orgullo y ahí es donde aprendí a valorarme y a hacerme respetar.
Conocí el camino de la mentira y cuando se cruza con la calle de las promesas falsas, no sabía cómo seguir y me deprimí.
En el camino del amor, puedo demostrar quién soy realmente.
Conocí el camino de las dudas y la falsedad y ahí supe sentir odio verdadero.
Conocí un lugar hermoso, me habían hablado muy bien de ese camino, pero aún no lo transité y se llama familia.
Conocí el camino hacia la depresión y me fui perdiendo cada vez más en él, hasta que un día me di fuerzas y encontré la salida.
En el camino de la fe, conozco sus secretos, sus pasadillos y misterios y es en donde camino la mayor parte de mis días, ya que sin la fe, no se llega a ningún lado.
Conocí un lugar que no quisiera volver a transitar, ni siquiera recordar y creo que se llama tristeza.
Conocí el camino de la soledad y viví muchas temporadas en ese sitio.
Conocí uno de los lugares más hermosos, el camino de la amistad, donde pude volcar toda mi alegría.
En el camino de la confianza, me he dado a conocer y trato de seguir haciéndolo.
En mi vida, conocí muchos caminos y uno de los que más me gusta, es el que me conduce hacia vos.
MARIANO SANTORO

martes, 15 de junio de 2010

Buscando dentro del corazón

Hay días en los que el clima no ayuda y para pasar las horas, nos ponemos a ordenar cosas.
Así fue que empecé a mirar lo que tenía a mí alrededor.
Algo había que acomodar, pero de a poco, fui dejando lo que tenía a mi lado y presté más atención a mi ser.
Me miré, ví algunas cosas que no me gustaban físicamente, pero seguí mirando.
Al rato, me puse a ver cómo estaba mi corazón; en qué estado estaba.
No lo encontré bien.
Había muchas cosas guardadas y entre ellas, recuerdos.
Ví momentos lindos que ya son pasado y no volverán y me trajo un poco de tristeza.
He dado mucho y recibí olvido.
Encontré días felices de mi infancia, de mi adolescencia.
Encontré muchos momentos de soledad y de autocrecimiento.
Vi amigos, familia y gente que pasó por mi vida.
Mucha gente ya no está, pero vivirán siempre ahí.
Nombres, iniciales y cantidad de juegos que fueron jugados entre 2.
Encontré mucha fragilidad, como que ha recibido muchos golpes durante el último tiempo.
Logré ver, en un rinconcito, una especie de refugio donde estaban las cosas más preciadas, las cosas que han sido una marca importante en mi vida, las que me han hecho aprender y sentirme querido, sentir que alguien se a preocupado por mí.
Ví muchos nervios, mucha impotencia de no poder realizar algunas cosas.
Ví una enorme pared escrita con sueños y metas por lograr que aún no han completado su misión.
Ví ángeles custodiando el centro, el núcleo verdadero.
Ví otros angelitos que estaban limpiando y sacando toda la maldad y la oscuridad que ha querido entrar, protegiéndome de cosas de las cuales ya no podría soportar vivirlas otra vez.
Quise ver si todo estaba en orden, si lo más importante estaba en su lugar y lamento decir que se han corrido; hay partes que el destino las movió y afecta su funcionamiento; quizás por eso no ha estado en su plenitud hasta hoy.
Me asombré de ver algunas imágenes tan claramente dibujadas; son de gente que ha estado y se sigue preocupando por mí; que la distancia no ha sido un impedimento para que el cariño siga y lo siga sintiendo.
Así fue que pasé el día.
Mirando dentro de mí y volviendo a ver lo que me da fuerzas, lo que me inspira, lo que ilumina el camino que tenga que caminar.
Cuando ya sentía que había terminado mi tarea, me di cuenta que buscando dentro del corazón, te encontré a vos!
Y una sonrisa invadió mi ser!
MARIANO SANTORO

sábado, 12 de junio de 2010

Yo sé que puedo

Yo sé que puedo mentir, pero no lo hago porque puedo dañar a alguien.
Sé que tengo por delante unos muros enormes, pero también tengo que saber que puedo pasar sobre ellos.
Sé que quiero crecer en mi camino y subir y para eso, necesito una escalera.
Sé que existen contras, pero a la vez, hay muchas cosas a favor.
Yo sé que hay partes en mi manera de ser que molestan al otro y estoy dispuesto a modificar.
Sé que tengo que ver las diferentes opciones, para así, poder elegir.
Yo sé que puedo amar y a la vez, ser amado.
Sé que puedo enamorarme y mi corazón se pondrá feliz.
Sé que puedo cerrar los ojos, pero me perdería lo maravilloso de vivir.
Sé que abriendo alguna puerta, es mi deber cerrar otras.
Sé que aunque haya oscuridad, no hay mejor cosa que la luz.
Sé que quiero estar mejor y voy a hacer lo posible por estarlo.
Tengo la oportunidad de poder estar delante de una puerta y es la que me abre un mundo de posibilidades.
Entrar al lugar en donde mi fe me dice que voy a ser feliz.
Poder ver una enorme cantidad de cosas que hasta hoy, solo eran parte de mis sueños.
No sé lo que me mostrará, pero sé muy bien que me puedo asombrar.
Estaré despierto y volveré a soñar de esta manera.
Ilusionarme nuevamente.
Divertirme y creer que todo se puede, porque es mi convicción y que todo tiene un punto de partida, un nuevo camino a ser transitado y me llevará por lugares de placer y felicidad.
Nada es imposible cuando uno abre una puerta.
Y lo mejor es saber que lo que ha quedado por detrás de nosotros, seguirá allí, siendo parte del pasado.
Todo es nuevo y todo lo que hagamos con el corazón, lo disfrutaremos.
MARIANO SANTORO

lunes, 7 de junio de 2010

Multiplicar lo que sentimos

Cuando estamos conociendo a alguien, nos pasa algo particular; las ganas aumentan y no solo de algo físico, sino de saber más y más sobre esa persona.
Tener deseos de verla seguido, saber sus manías, sus gustos, todo lo relacionado con su presente y su pasado.
Nos queremos hacer más íntimos; que aunque no estemos en presencia, estemos más unidos cada día.
Acercarnos en cada momento, en cada gota de sentimiento que día a día nace y quiere crecer, con tal de seguir estando con esa persona.
Mirarla, para confirmar que la belleza no solo pasa por lo físico, sino por todo lo que tiene un ser humano que querés que sea tuyo.
Pensar, para que en esos pequeños momentos que no está a tu lado, te invada una sonrisa y te den ganas de muchas cosas.
Imaginar, para dejar volar tu mente y soñar mundos paralelos, mundos ideales donde solo el amor, sea el único rey.
Tocar, porque sabés que su piel te provoca sensaciones que pocas veces has experimentado.
Besar, ya que cada beso de esos labios es una nueva adicción.
Alegría, en nuestro ser, ya que cada vez que la vemos, se nos ilumina la vida.
Miles de emociones nos dan motivos para querer seguir estando y viendo a esa personita tan especial que nos da cosas de una manera incondicional.
Está en nosotros el saber manejarnos ante las situaciones complicadas que se puedan presentar, pero esos obstáculos, nos empujan a perfeccionarnos y querer estar bien, ya que el estado de tranquilidad es el necesario para poder seguir en crecimiento.
Hay muchas maneras de hacer el amor y una de las principales, es hablando y diciendo cosas dulces; palabras que llenen y tengan un valor especial.
Se hace el amor con las manos, con tan solo agarrarnos y entrelazar los dedos.
Pero más que nada, el amor se hace entre 2 y si das lo mejor de vos y el destino está de tu lado, ya tenés mucho ganado.
MARIANO SANTORO

jueves, 3 de junio de 2010

Siguiendo tu propia luz

Llega un día, con la ayuda del destino que te ves alegre.
Una enorme sonrisa invade tu rostro y se instala ahí.
Se adueña de tu cara y va creciendo y en todo tu cuerpo una sensación de plenitud se expande.
Eso se llama felicidad y te la provee situaciones de las cuales no estabas acostumbrado o ya las tenías olvidadas.
Cuando te sucede algo y querés repetir esa escena miles de veces, eso te incentiva; te llena y te dan ganas de más.
Una mirada cómplice; un plan jamás planificado.
Un deseo tan profundo que sale al exterior y se transforma en besos.
Cuando uno besa labios de dulzura, todo cambia.
Los latidos se multiplican y el corazón se da cuenta que está necesitando mimos.
Los mimos que nos puedan dar, producen muchas cosas.
El alejarnos temporalmente nos duele, ya que cada segundo vivido con alguien que nos llena, lo extrañamos y anhelamos.
Todo lo que miramos, lo vemos con otro color, de otra forma.
Nuestra vida cambia y muta a algo mejor.
Muchas sensaciones y sentimientos que comienzan a nacer y quieren crecer.
Cariño, ternura, bondad, placer; una enorme cantidad de situaciones que experimentamos, nos alegran.
En algún lugar hay una luz que está reservada para vos.
Esa luz es la que te iluminará el resto de tu vida.
El amor que tiene como núcleo, te dará tanto que sentirás una verdadera satisfacción.
Hay luces que cuando llegan a tu vida, te van a iluminar por algún tiempo o para toda la vida.
La diferencia es enorme y está en vos saber muy bien cuál querés que haya en tu vida.
Lo pasajero no nos deja mucho para recordar y lo que siempre deseamos, puede ser una realidad, mientras estemos dispuestos a dar lo mejor de nosotros, de estar abiertos a llenarnos de ese brillo tan especial que nos dará esa luz, esa guía, ese amor que la vida se ha encargado de ponerte delante de los ojos, para que te sorprendas y que veas que siempre hay algo más, que siempre que uno comienza a sentirse mal, aparece algo que nos motiva, que nos renueva y nos da mucho y de lo bueno, de lo que pensábamos que no estaba destinado a nosotros, hoy está acá, ya llegó.
La dureza y esa caparazón de miedos y dudas, comenzará a derretirse y esa liviandad, te hará sentir lo que es el verdadero amor.
MARIANO SANTORO