viernes, 27 de febrero de 2015

Soñarte

La vida se la vive y se la disfruta despierto.
Pero cuando me permito un descanso es ahí que comienzo a soñarte.
Mientras transito mi camino, ya que he soñado mi destino y ahí estás, porque anteriormente ya has comenzado a acompañarme.
La genialidad de la existencia me regala ese deseo de encontrarte cada noche.
Mi mente se va programando y soltando a la vez, porque sabe que al soñarte, la relajación llega sola.
Y vos sola sos la que me acompaña en este viaje.
La imaginación tiene su pasaporte al día y al cerrar mis párpados, me dejo tomar la mano por vos y juntos, volamos.
Soñarte me deja sentirte aún sin tenerte.
Soñarte es pensarte y quererte hasta volver a verte.
Soñarte es observarte porque me hacen admirarte.
Soñarte es crearte en mi mente y brindarte lo más íntimo de mi ser.
Soñarte es elevarte a tal extremo pero sin marearte.
Soñarte es decirte sin apalabrarte, lo que tengo para darte.
Soñarte es dejarme expresarte que tengo ganas de amarte.
Todo lo que puedo creer, lo planifico y le voy dando forma.
Siento que lo mejor de mí, atraviesa mi piel y se expande, se extiende y me envuelve en un halo de sorpresa.
El no saber lo que sucederá, aumenta mi fe en creer que algo bueno llegará.
No dependo de nada que me frene, porque mi meta es estar en movimiento.
Agradezco, tener una nueva cita esta noche, en la que volveré a soñarte.
MARIANO SANTORO

martes, 24 de febrero de 2015

Abierto

Llega un momento en nuestras vidas, en los que vamos sumando prejuicios y no solemos ver que en realidad no es una suma, sino que es un freno.
Cuando nos liberamos de esos prejuicios, comenzamos a soltarnos y a disfrutar más de la vida.
Esa manía de poner límites en relación a las personas, categorizándolas, haciendo divisiones de personalidades o gustos es algo que nos cierra.
Y lo correcto es estar abierto.
Abierto a una serie de oportunidades que en su mayoría, nos sorprenderán.
Abierto de mente y a la vez, saber que todo eso que entrará, es positivo y nos beneficiará en nuestra vida.
Abierto a los sueños ajenos, porque podremos ayudarlos a hacerlos realidad, ya que eso es parte del compañerismo.
Abierto a los sentimientos, porque serán los mismos que nos den la fuerza para seguir en nuestro camino.
Abierto, como las puertas que aparecerán delante y ni siquiera necesitaremos la llave, porque el deseo es tan fuerte y poderoso, que las cruzaremos desde el amor verdadero.
Abierto a las emociones, que nos motivarán y crearán nuevos sueños y metas.
Abierto a sensaciones, que generarán una renovada energía.
Al estar abiertos, observamos la vida de otra manera y con nuestros propios colores intercambiándose con los de la naturaleza.
Abiertos de cuerpo y alma, con el corazón atento y listo para una cadena de felicidad.
Abierto a nuevos pensamientos, que irán modificando los que ya han tenido su vencimiento.
Abiertos y dispuestos a quebrar las estructuras que sólo nos dejan dureza.
Abiertos, sin caer en la fragilidad, sino que en cada acción, se fortalece todo el ser.
Al estar abiertos, dejaremos salir las mejores notas que harán música y junto a la correcta compañía, se logrará la más bella melodía.
Abiertos a decir que sí, cuando sale del corazón sin escalas.
Abiertos a seguir abriendo puertas y ventanas, cerraduras y candados, cajas fuerte y el corazón, con fuertes deseos de amar.
MARIANO SANTORO

sábado, 21 de febrero de 2015

Impulso

Tomar impulso es inhalar el aire necesario para seguir el camino.
Y es bueno ser consciente de que ese camino tendrá obstáculos y será con curvas y ese reto, nos tiene que agradar.
No es buena la pasividad y la espera fácil.
Desde la acción, se obtienen los mejores logros, los que perduran ya que han sido nacidos desde la fe.
Saltar es dejar el probable miedo que uno pueda tener y dejarse llevar por la perseverancia.
Ese empuje que surge desde el interior y nos potencia.
Ese estímulo que es inspirador, porque nos asombramos del optimismo que crece a medida que continuamos viaje.
Ese lanzamiento a los brazos del destino que están dispuestos a recibirnos y brindarnos lo mejor, porque ya estamos preparados.
El ánimo, ha sido pilar de la confianza que nos tenemos.
Y el cansancio de cualquier esfuerzo, es tan sólo un breve descanso que nos debemos tomar, porque la voluntad es más fuerte.
Intenso es el impulso de animarnos a perfeccionar todo lo vivido.
El aliento es parte del progreso y la proyección de nuestra meta.
Un destino lleno de audacia, por todo lo inesperado y porque es una puerta a una nueva iniciativa para no quedarnos parados.
Se crece con golpes y empujones no queridos, pero hay un instinto superior que es de apoyo para reactivar nuestra fe.
Inhalamos esperanza y exhalamos negatividad.
Respiramos iniciativas y nos preparamos para dar ese paso importante.
Es prioridad mantener la mirada fija en nuestros deseos y anhelos.
Cuidarnos de las tentaciones del camino que nos desvíen del destino.
Y nuevamente el impulso, que sale tranquilo desde nuestro ser y es el que nos deja accionar desde la pasión que nos reanima, nos reconforta y nos realimenta.
MARIANO SANTORO

jueves, 19 de febrero de 2015

Motivar

Motivar es trasladarnos, es transportar nuestras emociones y llevarlas a un mejor lugar y darles un mejor sentido.
Motivar es enamorarnos de lo que hacemos, porque sale directamente desde el corazón hacia todo lo que alguna vez fue soñado y hoy es realidad.
Motivar es estimular los sentimientos, es limpiarlos para dar comienzo a una nueva etapa.
Motivarnos es incentivar lo que tanto tiempo protegimos y hoy, queremos sacarlo a la luz para que brille todo lo que nos rodea.
Motivarnos es agarrar la vida que veníamos teniendo y transformarla para un mejor bienestar.
Motivarnos es el entusiasmo lógico que surge desde las entrañas, porque sabemos que hay mucho más por vivir.
Tener un motivo por el cual despertarse cada día y animarnos a renacer.
Tener un motivo para planificar y empezar a accionar desde la mente para que todo salga según lo planeado.
Tener un motivo que nos excite y sea generador de nuevas emociones.
Motivación es esa canción que nos alienta, que alimenta nuestro ser y circula por nuestras venas.
Motivación es obtener resultados positivos, porque vivimos acorde a lo que decimos, sentimos y pensamos.
Motivación es la inspiración en estado de pureza.
Motivar es producir una acción, es planificar con vistas a la realización.
Motivar es originar eso que daba vueltas hasta que hoy, ya encontró su rumbo y recuperó su camino.
Motivarnos es amanecer impulsando los deseos genuinos de seguir creciendo interiormente.
Motivarnos es promover nuestras creencias y hacerlas circular.
Tener un motivo es ejercitar la humildad y saber que siempre hay algo nuevo por aprender y ser buen alumno.
Tener un motivo es invitar a todo nuestro ser a que renueve la fortaleza de sus valores.
Motivación es elevar mi espíritu, hacer el viaje correcto y encontrarne a mí mismo con mucho por hacer y que de tan sólo tenerlo en mi mente, ya me provoca felicidad.
MARIANO SANTORO

sábado, 14 de febrero de 2015

Abrazar

Abrazar es esa mágica mezcla de sensaciones que nos produce el contacto de los cuerpos.
Abrazar es abrir la mente, liberar emociones y comenzar con una apertura al maravilloso juego que nos produce el azar.
El estar habilitado a las sorpresas, el permitirse esa paciencia al saber esperar que algo productivo llegará.
Abrazar es ofrecerle a quien se acerca una transmisión de nuestra propia energía.
Abrazar es hacer el viaje a todo lo que alguna vez imaginamos.
Y en el destino cercano, hay un mar que quiere cubrirnos.
La naturaleza intercambia con lo físico y una conexión especial es la que nace y comienza a crecer.
También es encontrarnos con lo inésperado y ahí, es cuando aparece nuevamente la magia.
Abrazar es recibir el lenguaje que el cuerpo tiene para decir y que muchas veces, no alcanzan las palabras.
Abrazar es compartir, es querer sentir que una fuerza divina surge desde el contacto casi perfecto, el que se queda en silencio para decirnos todo.
Abrazar es un camino que sólo conduce a un mejor bienestar.
La calidad que pide cantidad de eternos segundos de abrazos.
Abrazar es recostarse y cerrar los párpados para sonreír y guardar el recuerdo que está haciéndose luz.
Sentir un abrazo sincero es iluminar las zonas que se pusieron oscuras por las circunstancias de la vida.
Abrazar es una devolución de todo lo que recibimos; pero lo hacemos desde la solidaridad y con el respeto valorando cada abrazo y la persona con la que lo compartimos.
Abrazar es una caricia que dejamos fluir.
Abrazar es estrechar los brazos en un buen apretón que incluye al cuerpo y a todo lo positivo que vive en nosotros.
Abrazar es adoptar una postura en la que el universo se expresa a través de 2 personas.
Abrazar es saludar a la vida y sentirnos agradecidos.
MARIANO SANTORO

martes, 10 de febrero de 2015

Aceptar

Aceptar no es resignarse, sino que es crecimiento.
Aceptar no es olvidar, sino que es una evolución personal.
Aceptar es dejar atrás lo negativo y avanzar.
Aceptar es darle la verdadera importancia a lo que tiene valor espiritual.
Aceptar es hacerle un guiño al destino diciendo que todo está bien y que seguimos caminando hacia nuestra meta.
El azar es mucho más que un juego de la vida, ya que debemos aceptar algunas reglas para poder jugar y que ese momento, sea entretenido y cumpla con la diversión necesaria.
La ansiedad es enemiga de lo duradero, porque nos impide disfrutar del instante y de la sorpresa que nos genera el no saber cuándo llegará.
Existe un plan de vida y es el que cada uno tiene que hacerlo personal, modificarlo, perfeccionarlo y aceptar que es nuestra decisión.
Somos mucho más que dueños de nuestro cuerpo, sino que somos los arquitectos de lo que queremos llamar vida saludable.
Y aprendemos cuando algo no sale según nuestra voluntad, porque es en la perseverancia donde se obtienen los mayores logros y la satisfacción que alimenta y llena.
Tropezar o torcernos es parte de todo este aprendizaje, ya que una vida sin obstáculos, es casi un desierto de esfuerzos.
Aceptar es admitir que podemos superarnos.
Reconocer que ya es hora de cerrar algunas puertas es haber aprendido a que hay cosas que tienen vencimiento.
Y ahí es cuando aprobamos una materia; ahí es cuando la lección ya cumplió su misión.
Aceptar es acceder a una cadena de oportunidades.
Aceptar es abrir la mente para dejar entrar bellos momentos que son candidatos a quedar en nuestra memoria.
Recordar es aceptar que está en nosotros el control de todo lo que permitimos alojar en nuestros pensamientos sin que nos haga daño.
Tenemos el compromiso de salir adelante más allá de toda circunstancia que haya querido marcarnos.
Aceptar es reconocer quienes somos en realidad y adoptar una mejor calidad de vida permitiendo que lo positivo y los aciertos, sean parte del poder de nuestra fe.
MARIANO SANTORO

lunes, 2 de febrero de 2015

Segundo

Segundo día de un segundo mes.
Tiempo que corre y horas para disfrutar lo que en minutos se nos ocurre.
Segundos que transcurren y dejan una pequeña seña de que algo pasó.
Segundo segundo y hace una nueva numeración, que sirve para comprender que muchas cosas pueden irse en tan sólo un segundo.
Todo en conjunto es imprescindible y de mucha utilidad para aprender a darle más valor.
La importancia de lo temporal es estar hablando de lo emocional.
En un segundo podemos salir del equilibrio y perder el eje y el segundero se corre y será mayor trabajo regresar al estado que queremos.
La gran mezcla de humanidad versus máquina.
Relojes que ayudan a tener un control de lo que pasa, que nos ayudan a ser puntuales, a tener obligaciones.
Relojes que nos indican que todo tiene su tiempo de sanación y que esas horas vividas, no han sido perdidas, sino que nos ayudaron a comprender la situación.
Y algunas veces hemos dicho cosas que no deseábamos, ya que los impulsos han querido dominarnos, pero supimos tener paciencia.
Y la vida nos ha obsequiado segundas oportunidades en las que pudimos aprovechar para enmendar el error y el perdón.
Minuto que no se vive con intensidad, son muchos segundos desperdiciados.
Y la vida ya nos ha enseñado lo suficiente para entender que existe el dolor, pero a la vez, hay algo que lo cura.
Somos humanos, somos vivientes y llenos de secretos que aún queremos descubrir.
A veces nos falta tiempo para realizar todo lo que nos agrada y muchas veces, ocupamos ese tiempo en cosas sin sentido.
Segundos que no dejan de funcionar, de caminar; mientras nos adaptamos a esa continuidad sin dejar atrás lo que venimos haciendo.
Algunos pueden dejar escapar algún "te amo" en un segundo y en otro, decir lo opuesto.
Cada segundo es clave y tiene su propio misterio y es esa la tarea que nos toca realizar, la de darle el valor sin que se nos vaya el tiempo.
MARIANO SANTORO