miércoles, 30 de diciembre de 2020

Tachame el doble 20

 

En la generala de la vida, hemos tirado demasiadas veces los dados y hasta nos hemos anotado 1 al As.

Ganar, es mucho más que una cuestión de azar.

Toda jugada en movimiento, es parte del aprendizaje.

Y este año nos sorprendió en niveles impresionantes.

Quizás le pusimos demasiada expectativa, quizás le pusimos muy poco el cuerpo.

Y los golpes, los sentimos en primera persona.

Nos vimos reflejados en cantidad de personas que pasaban por fuertes terremotos emocionales.

Le dimos una nueva valoración al cuidado físico y también al mental.

Y en el tiempo de balance, hay que hacer lo posible por encontrar lo positivo.

Y lo otro, dejarlo a un lado, porque nos hizo fuertes y resilientes.

Lo opuesto a ganar, nos obligó a potenciar la fe.

Y le empatamos con empatía hacia los que nos rodean.

Fiestas maestras, en la escuela de la vida.

Se hace difícil celebrar con risas heredadas, porque hay ausencias físicas, que hoy viven en el corazón.

Y hay que darle la razón a la perseverancia, frenar las ansias y animarnos a continuar.

Disfrutar el momento y detenernos a observar.

Aún hay mucho por transitar en el camino de la fe.

Tachame el doble 20 y porque mi corazón aún siente, grito al universo que el amor sea mi alimento.

Apuesto un pleno al 21 y crecer, es bucear dentro de uno.

MARIANO SANTORO

lunes, 28 de diciembre de 2020

Inocencia

La memoria toma un vuelo directo y se remonta a 30 años atrás.
Una historia que la mayoría del tiempo, vivió en mi mente.
Haber creado una fantasía a la cual le fui agregando pequeñas dosis de ilusiones.
Tengo que reconocer que me hubiera encantado ser protagonista de ese amor adolescente.
Pero la adultez me estaba esperando y a su vez, comenzar a darme cuenta que una pareja se hace entre 2.
Besos que nunca llegaron y que con tan sólo unos cruces casuales, creí que la causalidad me estaba dando un mensaje.
El cerebro inventó un rompecabezas y con cada pieza que se unía, aumentaba el anhelo.
Los misterios del ser humano con deseos de compartir mucho más que momentos.
Edificar desde el cariño hasta llegar a lo que el destino quiera.
Y esos deseos quedan en el recuerdo de un hombre romántico.
Lo que no se vivió, es parte de hojas que ya se tornaron color sepia.
Las estaciones en donde me he bajado para esperar a que llegue alguien o algo que me ayude a destapar mi visión.
Y los juguetes que se fueron quedando en los lugares que eligieron.
Las cartas que se hicieron un espacio en el placard.
Y aquellas 2 fotos, que andan dando vueltas y suelen aparecer para decirme que el romanticismo, va más allá del tiempo.
Los sabios relojes que sólo detienen sus agujas cuando ambos quieren disfrutar.
Algunas lágrimas lograron evolucionar hasta modificar las emociones.
Y el cielo tiene nombre de mujer.
Y ella siempre estará en mí.
MARIANO SANTORO
 

viernes, 25 de diciembre de 2020

Regalo personal

 

Hoy me regalo la oportunidad de escuchar a mi madre; la que me ha dado vida.

Hoy, siento cada palabra, como la mayor enseñanza.

La increíble maravilla de oír y hacer que todo su diálogo, viaje por mi ser.

Hoy abro mi regalo personal y encuentro todo lo bello que mi padre ha hecho en mí.

Mirar el espejo y sólo reflejar valores humanos.

La transparencia del ser que se conecta con el cuerpo y toda su luminosidad.

Sorprenderme que en esa caja brillante llamada vida, estoy dando lo mejor de mí y sabiendo que mañana, seré un poquito mejor.

Ser protagonista en la historia de amor que mis padres crearon.

Verme crecer, confirmando que mi niño, aún sabe jugar.

Y es en la inocencia que me comunico con todos mis recuerdos.

Que por algo viven en mí y proyectan todo lo que aprendo como alumno.

Muchas pueden ser las cajas que acumulamos, pero lo mejor, es tener la sabiduría de llenarla con la esencia del amor.

Y en cada viaje interno que hago; buceo hacia el núcleo de las emociones.

Y la sonrisa es el cartel que aparece en el camino mientras vamos cumpliendo nuestra misión.

La energía positiva que ayuda a guiarnos en momentos de incertidumbre e impulsividad.

Todo lo que nos hace detener por nuestro bienestar y optar por priorizarnos.

Hoy puedo ver un hermoso paquete que recibo en cada amanecer y lo voy llenando con mensajes divinos.

Y la luz que sale, sé que puede ayudar a quien esté pasando por un momento de oscuridad.

Gracias Dios, por regalarme el sabor de cada instante compartido con mis padres.

MARIANO SANTORO

miércoles, 23 de diciembre de 2020

Hacia arriba

 

Con los pensamientos y emociones despejadas, me dedico a mirar hacia arriba.

Deslumbrarme con cada pequeña pasajera nube que juega haciendo formas.

Con las estrellas que me guían y algunas se quedan un ratito para conversar.

Desde la tierra; siento que me voy elevando.

Como un árbol que crece en sabiduría y experiencia.

Que cada rama sabe que siempre tiene que acercarse a quien necesita un abrazo o una caricia.

Que la sabia naturaleza sabe teñir con los colores del alma, todo el cuerpo.

Y lo que emanamos, forma el mejor arcoíris.

La tonalidad del amor que acompaña desde la soledad.

Que desde su lugar, sabe caminar hacia lugares mentales.

Todo su tamaño, se construye desde la humildad del saber esperar.

El proceso y la esperanza de comprender que hay un tiempo para avanzar.

Que en esos centímetros hacia arriba, nos ayudan a sentir el cielo interno.

Amanecer y agradecer.

Crecer desde el placer de sentir que aún tenemos mucho para ofrecer.

El paisaje que nos viste con su mejor traje.

La alegría de sentir el beso de vida.

Desde la niñez en toda su trayectoria hacia la vejez.

Desde el amor, que es el mejor alimento para el corazón.

MARIANO SANTORO

sábado, 19 de diciembre de 2020

Almas

Mi cuerpo se alimenta cuando me conecto contigo.
El ánimo llega a su punto más alto y las emociones, juegan como niñas disfrutando la libertad.
Todo el espíritu del amor, nos envuelve para enlazar lo que somos y lo que queremos ser.
La esencia nos acaricia y flotamos en un cielo de mimos.
La sensibilidad de cada instante, nos ayuda a relajar.
Conexión inteligente, sumatoria de experiencia.
Varias veces hemos imaginado un encuentro como este y hoy, lo estamos viviendo.
La memoria bien sabe proteger todo aquello que nos ha ayudado a crecer.
Conscientes del presente, menos pensantes y más sintientes.
La voluntad de elegirnos, porque tomamos decisiones correctas.
No debemos apurar, lo que queremos perdurar.
Y es en la comprensión de sensaciones, cuando escribimos nuestras mejores canciones.
La que acompañan hasta las entrañas.
Todo el interior, está repleto de fragilidad, pero juntos, somos la mayor fortaleza.
Y el entendimiento físico, dialoga con lo espiritual.
La evolución de observar más allá del prejuicio, es el principio para lo que vamos a vivir.
Tus manos se fusionan a las mías, para escuchar al corazón.
Todos los sentidos, se unen para vibrar.
Almas, preparadas para amar.
MARIANO SANTORO
 

viernes, 18 de diciembre de 2020

Vestite de libertad

Las fiestas, siempre te han llamado mucho la atención.
Has sido parte de demasiadas celebraciones.
Y a la vez, has visto muchos disfraces que no te han hecho bien.
Máscaras pegadas a la piel y muy debajo, personas que no vale recordar.
No te dabas cuenta y no por inocencia, sino por creer y confiar en ellas.
Algunas caretas se cayeron y vos, comenzabas a levantarte.
Comprendiste que la vida, bien puede ser una fiesta donde pasan muchas cosas.
Porque hay mucho de aprendizaje y momentos en que no nos sentimos cómodos.
Y si hay música que nos agrada, salgamos a bailar.
Y tu ser, se fue convirtiendo en algo divino.
Barrotes de prejuicios, se desvanecieron.
Y tu cuerpo, sintió que había algo que podría ser una realidad.
La blanca pureza se presentó y lograron ser buenas amigas.
Y ese blanco radiante, ayudó a que tu propia luz, pueda resaltar.
Agarraste todas las llaves que acumulaste y las fuiste probando.
Vos bien sabías la inmensa cantidad de puertas que habías cerrado.
Pero en esta oportunidad, te la dabas a vos misma.
Hoy hay un evento único y es el principio de un camino glorioso.
Vestite de libertad y disfruta de la paz en tu corazón.
MARIANO SANTORO
 

jueves, 17 de diciembre de 2020

Realidad virtual

 

En un año como este que se va cerrando, se abrieron muchas puertas virtuales.

Sabemos que el cariño es algo que se va cosechando a través del diálogo.

Y ha sido bastante lo que conocimos y que nos hemos permitido ir un poquito más allá de nuestra zona de confort.

Los prejuicios nunca han tenido sustento, sino que se construían sobre cualquier dicho ajeno.

Las verdades, sólo se sienten en persona y en carne propia.

Animarnos a sumar gente a nuestra vida, sabiendo que el círculo, a medida que crecemos, se va achicando; es una linda misión.

Y el tiempo bien sabrá si ese querer es mutuo y tiene un interesante crecimiento.

Una ayuda virtual, llega cuando ni siquiera la esperamos.

Y esas sorpresas nos enriquecen y fortalecen.

Nos motivan a continuar; a creer que los otros, pueden identificarse con uno y se forma un bello lazo.

Una sana relación que sólo el tiempo y la inversión en él, dirán si fue productivo.

Manos que llegan acompañadas de palabras.

Y eso que venimos extrañando desde hace meses, se va haciendo su espacio.

El saludo, el abrazo, el contacto real.

Y lo virtual, queda en paralelo para seguir edificando esta nueva amistad.

Y el afecto, se une al cariño; las emociones se divierten junto a los sentimientos y a las risas que nacen.

Y la tristeza va quedando bien atrás, para salir por la puerta de las oportunidades que nosotros mismos abrimos.

El poder de la tecnología, si le damos el uso correcto.

El poder del amor, si abrimos nuestro corazón.

MARIANO SANTORO