domingo, 31 de julio de 2016

Observa

Para, detente, frena por un instante lo que estás haciendo.
Contempla la magnífica visión de tu horizonte.
Observa detalladamente lo que ves.
Examina el comportamiento de tu cuerpo.
Considera todo el camino transitado hasta llegar a este momento.
Experimenta cada una de tus emociones y déjalas canalizar y expresarse.
Has aprendido a analizar cada situación y hoy tienes una nueva visión de lo que sucede en el exterior.
Mira tu propio renacer y disfruta de lo que estás viviendo.
Tu percepción recibe los mensajes correctos que el destino quiere decirte.
Hoy, verdaderamente, puedes distinguir lo que se puede llamar una vida real, de lo que conociste y era ficción.
Y tu ser reflexiona que era preciso pasar por cada prueba para llegar hasta este lugar que es mucho más que algo físico.
Tus sentidos están atentos a lo que llega, a lo que se recibe.
Anota cada detalle en tus recuerdos, ya que serán los que de ahora en adelante te motivarán.
El respeto a la vida se da cuando todo lo que somos valora los conocimientos que se alojan en nuestra mente.
El corazón bien sabe vigilar que no haya temblores, sino que nos indica lo que es correcto y sanador.
Guardamos situaciones, porque deseamos ampliar nuestras sensaciones.
Reconocemos que la mejoría del cuerpo se vivencia al curar heridas.
Y somos fieles testigos al presenciar las maravillas milagrosas de la existencia.
Y la pequeñez de nuestro niño interior, se engrandece al saber que hallamos los secretos de una vida con calidad y nuestros ojos se alegran y le rinden tributo a la humildad.
MARIANO SANTORO

viernes, 29 de julio de 2016

Llama del amor

Llama del amor.
Llama que no quema, sino que calienta mucho más que los cuerpos.
La unión de 2 seres que juntos, acrecentan la pasión de la humanidad.
Pasión que se va forjando mientras se van acercando y dejan atrás lo que de por sí, se va desvaneciendo.
Las experiencias que no supieron edificarse, se van derritiendo.
Y el humo se expande hasta dejarlos limpios.
Llamada del amor, porque ha llegado el momento de responder.
Las voces interiores han sabido susurrarnos en cada vivencia.
Y esas voces hoy saben comunicarse de una manera más espiritual.
Frías historias parte de un pasado que congeló sueños.
Cuerpos hechos muros, por intentar proteger lo exterior descuidando lo más preciado.
Y una nueva oportunidad llega, porque es el llamado que sana, que cura heridas.
Destruir para construir.
Rehacer desde otro lugar y con otra mentalidad.
Cuando nos juntamos por la atracción física, es el comienzo de una fundición particular.
Lo que fue plural, se hace unidad para volver a crecer.
La llama del amor multiplica desde los sentimientos.
El cuerpo siente lo que el alma le dice y se deja fluir.
Soltando lo que hace peso, dejamos más espacio para la verdadera pureza del calor del amor.
MARIANO SANTORO

miércoles, 27 de julio de 2016

Unidos

Uno era el camino elegido en el que comencé a caminar.
Uno era yo, luego de fortalecer mi personalidad y todo mi ser.
Una era la noche que me ayudaba a soñar, mientras el día me daba las fuerzas para continuar.
Varios eran los latidos de mi corazón, porque presentía y percibía algo especial.
Varias eran las voces que me susurraban diciendo que la espera había terminado.
Varias fueron las fuertes experiencias hasta llegar a este presente.
Dos, son mis manos y también 2 son mis piernas que me ayudan a trabajar en mi destino.
Dos son mis ojos que visualizan un horizonte con forma de amor.
Dos estrellas que se van acercando sin timidez para decirse lo que guardan desde hace siglos.
Y una era mi fe ante 2 destinos posibles.
Tres deseos tenía desde el momento adolescente en que aprendí a valorar la importancia de una pareja.
Cuatro estaciones que juntas lograban el gran año que deseaba.
Cinco razones me confirmaban la mixtura entre la lógica y los sentimientos.
Junto a mis 6 dimensiones holísticas que se iban equilibrando.
En el mes 7 que me motivaban a dar los 7 pasos hasta coronarme.
Y una vez que me permití mirar fuera de mi ser, encontré una bella vida.
Ahí fue cuando apareció la persona que me ayudaría con la transformación hacia mi crecimiento.
Desde mi unidad, vi otra uno maravillosa.
Y ese número 1 quiso sumarse a mi vida y hoy, logramos estar unidos, multiplicando el amor.
MARIANO SANTORO

domingo, 24 de julio de 2016

Las noches de tu vida

Cada momento de nuestras vidas tiene su encanto, si lo sabemos aprovechar.
Cada situación viene con un aprendizaje semioculto.
Y es casi un deber, encontrar lo que mejor nos haga sentir.
Crecimos como árboles sabiendo dar los frutos necesarios para continuar alimentando nuestro ser.
Las semillas han sido útil para quienes se sumaban a nuestro camino.
Y fuimos elevándonos hasta conseguir cada meta que nos propusimos.
Durante el día, teníamos la gran chance de socializar, de hacer nuevas amistades.
De sentir que cada rama tenía su objetivo y lo lograba.
Y fuimos testigos de historias muy personales y fuertes.
Servimos como consejeros fortaleciendo el lazo humano y de amistad.
Y en las tardes, ya casi reposados tomando breves descansos, para contemplar lo que el universo nos regalaba.
Y nosotros también aprendimos a guardar y proteger nuestros propios secretos.
Entramos en lo más profundo de nuestra humanidad para sentirnos acompañados por la divinidad.
Y logramos comunicarnos con cada estrella y con los misterios que se hallaba en cada una.
Una conversación a modo de ritual que nos hacía sentir muy bien.
Las noches de tu vida, son esas que se hacen eternas, que no tienen finales, sino que siempre hay algo que comienza.
La luna sale para susurrar anécdotas de eternos románticos que esperar por su felicidad.
Mientras nos vemos reflejados en alguna historia, pero queriendo vivir la propia.
El núcleo de lo que somos, ha encontrado un preciado lugar en el corazón de lo que se acercan y quieren nuestra amistad.
MARIANO SANTORO

martes, 19 de julio de 2016

Cada uno tiene una misión

Cada uno tiene una misión.
Aunque nos sintamos rodeados de barreras emocionales, todo puede mejorar.
Cárceles de momentos erróneos que nos impedían avanzar.
Al liberarnos de lo negativo, no escapamos de la realidad, sino que le encontramos sentido a lo que vivimos.
Modificamos los pensamientos y exteriorizamos directamente desde el núcleo.
Y nuestro cuerpo puede sentir cansancio, porque la mente fue su compañera frenando cada paso.
No es necesario correr, porque nuestra meta seguirá estando ahí.
Somos los únicos dueños del ser que nos conducirá a nuestro destino.
Y la vida, se trata de aprobar cada materia, cada obstáculo que se presente.
Y cuando nos permitimos ser desde lo más profundo de nuestro interior, las situaciones fluyen saludablemente.
Y es cuando la sorpresa se hace presente, la que nos llama para avisarnos que una hermosa vida nos espera.
Y si mantenemos una buena relación con lo que fuimos, crecemos.
Con ese niño interno que nos guía, con el adolescente que aprendió a querer a otra persona y con el adulto que hoy necesita quererse a sí mismo.
Aumentar la autoestima, vestirnos de gala para encontrarnos con nosotros y admirarnos.
Vernos a través de la visión sanadora de la vida.
La motivación de saber que podemos renacer cuando queramos y dejar atrás lo que sea y quedarnos con la experiencia.
Nuestra carrera al vivir, tiene que ser alimentándonos con todo lo positivo que podamos acumular.
Y cuando descubrimos que podemos hacerlo, nos desnudamos a la divinidad y potenciamos la fe.
No hay misiones imposibles, sólo existen oportunidades en las que sabemos el momento para aprovecharlas.
MARIANO SANTORO

lunes, 11 de julio de 2016

Admirarte

En muchos de mis sueños has sido la protagonista absoluta.
Lo que se vivió en la realidad, duró lo necesario para aprender mucho de mí mismo.
Me vi reflejado en una mujer llena de sentimientos, pero con mucho dolor vivido.
Eso me confirmó que mi manera de dar amor iba por el camino correcto, aunque siempre hay algo por mejorar.
La magia se hizo presente y una carta fue jugada.
Y las relaciones no se hacen al azar, sino que se trabaja desde ambos lados.
Comencé a admirarte desde el instante que me prestaste atención.
Te interesaste en mi salud y me sanaste de amores lejanos y abriste puertas de esperanzas.
Un mar lleno de proyectos que no llegaron a buen puerto.
Un cielo que por momentos se nublaba y las pocas estrellas, alcanzaron a iluminar tu nombre.
Un signo que nos une y aún sin saber qué es lo que nos separa.
Una maqueta como modelo de lo que se podría haber experimentado y un cuerpo que dejaba salir lágrimas que ahogaban silencios.
Las dudas de la incertidumbre quisieron invadirme y fue el momento para valorarme mucho más.
Lo que se hace con amor, tendría que tener una validez especial, pero no todas las personas lo pueden ver.
Y un día, opté por admirarte, porque elegí quedarme con lo mejor.
Buena calidad ante la poca cantidad de tiempo compartido.
Amor intensivo que no terminó en terapia, sino que sirvió para sanar el alma.
La misma que hoy te recuerda y te tiene en el mismo lugar.
Porque lo que mi corazón pudo decirte, es el mismo lenguaje que extraña, siente y también, sabe callar.
MARIANO SANTORO

jueves, 7 de julio de 2016

Encuéntrame

Algunas veces te has perdido en laberintos de pasiones.
La oscuridad había llegado y tenía ganas de quedarse.
Tus acciones impulsivas no podían controlarse, pero alguien te estaba observando.
Llegar a vos, no era una tarea fácil.
La accesibilidad estaba frenada por muros de prejuicios.
Y treparlos, era sólo una misión para unos pocos seleccionados. 
No se trataba de azar ni de destino, sino de caprichos que no terminaron de irse en la infancia.
Rodeada de planetas sin sentido, el rumbo no tenía un horizonte.
Como una habitación gigante sin luz a la vista.
Hubo momentos de temores y hasta tu sombra te asustaba.
Recordaste que alguien te había dicho que tu nombre, podía tener un lugar en el cielo.
Eso te trajo cierta esperanza y fue la balanza perfecta para equilibrarte.
El bello sol del invierno, pudo iluminar y relucir tus mejores colores.
Y saliste a brillar, porque en tu vida había mucho por ganar.
La ganancia de tus actos era amar con razón.
Y era lógica pura que en la pureza del ser, te permitirían avanzar.
Escucha los latidos, ya que alguien te está llamando desde tu interior.
Sólo se busca lo que se ha perdido.
Por eso te digo: Encuéntrame, siempre he estado en tu corazón.
MARIANO SANTORO