jueves, 30 de junio de 2016

Agua de amor

Caen las gotas de recuerdos añejados.
No han habido momentos relevantes para que hoy se los tenga presente.
La mente estuvo ocupada imaginando situaciones y los sueños, estaban en lista de espera.
Observo rostros con la posibilidad de actualizar esperanzas.
Mirando caras que me digan algo en especial.
Algún código en el que me confirmen que éste es el momento de dar ese paso.
Y mis pasos en pisos empapados, me llevan a tener más cuidado en mis acciones.
No hay temor y sobran deseos.
Las rosas invernales quieren ser abrigadas y mi corazón tiene el calor necesario.
Mis tiempos en soledad han sido suficientes para confirmar que el futuro es en este instante.
Y ya no hay nada distante, porque lo que he querido, la vida me lo ha traído cuando ya casi lo había olvidado.
Gotas rosas que salen de una roja flor.
La transformación de una persona sucede cuando el amor fluye.
Es el rocío que roza nuestras pieles y entran al alma.
La vida puede tener momentos grises y el amor le da el color perfecto.
Llueve en el afuera y en nuestro interior, ya no hay lágrimas.
Agua de amor, agua de vida.
Naturaleza que nos brinda energía.
Y hoy, sólo queda agradecer.
MARIANO SANTORO

miércoles, 29 de junio de 2016

Todo en vos

Las vueltas de la vida se han transformado en una calesita.
Girando en círculos sin encontrar salida.
Intentando cerrar historias que no han tenido ni siquiera un buen comienzo.
Por momentos, la mente se ha tornado un laberinto donde a cada pensamiento, un nuevo obstáculo.
Y no sólo se ha perdido tiempo, sino que las oportunidades no lograban llegar y entrar a ese círculo.
Se había cercado en altos muros de prejuicios y desaliento.
Hasta en alguna ocasión, ya ni se sabía si era de noche o día.
El arriba daba lo mismo que el fondo, porque no se visualizaba nada favorable.
Y en una de esas tantas vueltas, un nuevo giro había llegado.
Te frenaste en tu corazón.
El que tenía deseos de latir por algo que valiese la experiencia.
Y comenzaste a nadar en lo que se veía como un mar profundo y te permitió acercarte más a vos.
No era que te habías cerrado, sino que fue el instante de haberte encontrado lo más cerca de vos.
Y esa posibilidad te dio la sabia oportunidad de descubrir tu brillo y de a poco, en su potencial.
Conseguiste ver tu cielo interior y ya sabías hacia donde dirigirte.
Los puntos cardinales, fueron marcados a sello.
Tu horizonte se iluminó y comenzaste a alimentarte con emociones positivas.
Los problemas se fueron esfumando hasta desvanecerse en recuerdos casi ajenos.
Y la solución, siempre estuvo al alcance, sólo tenías que comprender que las maravillas que uno puede anhelar, está todo en vos.
MARIANO SANTORO

lunes, 27 de junio de 2016

Fusionarse

Sin esperar, sabíamos que lo íbamos a conseguir.
Ese premio reservado que la vida nos tiene escondido y que mientras jugamos, nos sorprendemos de lo que solemos encontrar.
Cada uno con su personalidad y sin dejar de ser uno mismo, se ha sabido mezclar.
Aprendimos el arte de compartir y de ser parte del otro.
De escucharnos y principalmente, de sentirnos.
Llegar al otro por el camino verdadero que es el que lo hace eterno.
Entrar en la mente y corazón.
Entrar en las emociones y que estas mismas, se transformen en sentimientos.
Observarnos a través del espejo del alma y mimarnos en alma.
Tener juntos una nueva mirada de la vida y de todo lo que transcurre.
Y el agua que se acerca en modo energético, no se escurre, sino que entra por la piel hasta alimentarnos de más amor.
Fusionarse, es la maravilla hecha realidad.
Es obtener la combinación perfecta de lo que son 2 personas.
Un combo de fantasías que son sueños que se viven despiertos.
Un sólo rostro lleno de gestos y guiños con la alegría de la existencia.
Dos en uno y seguir siendo mucho más que dos.
Lo bueno y lo mejor, lo anhelado y lo que se materializa.
La verdad potenciada para el mejor disfrute de lo que se vive.
Fusionarse, es haberme encontrado en otra persona y sentir lo sublime de la felicidad.
MARIANO SANTORO

sábado, 25 de junio de 2016

Cerebro musical

En mi vida no sólo he aprendido a acumular canciones que alegren mi existencia, sino que he comprendido la importancia de saber coleccionar momentos.
Mi vida se ha encontrado en muchas canciones y ese encuentro me permitió creer más en el poder de la música.
Le he dado forma a mis propias melodías para continuar dándole la bienvenida a nuevas canciones.
Cerebro musical es lo que me moviliza, lo que me inspira y me guía.
Una mente llena a modo de pentagrama donde se van uniendo las partes.
Esas mismas partes son historias vividas que dejaron buenas huellas.
Canciones que regresan para recordarme que he pasado por diversas experiencias.
La música sanadora me ha limpiado de sensaciones que de otra manera, hubiera sido difícil sacarlas.
Lo malo deja paso a lo eterno.
Es y será así, porque al elegir el camino del amor, nuestro mundo se vuelve armónico.
Algunos de mis sueños se han hecho realidad cuando comencé a creer que existían personas que también cumplían los suyos.
La fe me permitió pertenecer a esa lista en la que uno desea desde el corazón y llegado el momento, la realidad se hace presente.
Largas noches en los que la música fue mi gran compañera, regresan hoy para recordarme que creyendo, todo es posible.
Sueños que se transforman en ideal y estas mismas en bocetos de futuras notas que a su vez, serán parte de mi propia partitura.
El pentagrama se va llenando con lo que uno compone cada día y en cada acción.
La música va cubriendo todo el territorio cerebral para que el cuerpo vaya tomando lo que sea sanador y positivo.
La música sana y salva, acompaña y ayuda, está y nos potencia las emociones, las acomoda, las adapta a nuestra realidad y es la mente la que le da un nuevo sentido.
Y eso se logra cuando hemos crecido en todos los niveles, porque aprendimos a reconocer que no todo ha sido armonioso.
Encontrarse en la música, es darnos cuenta que jamás nos perderemos.
MARIANO SANTORO

domingo, 19 de junio de 2016

Abre

Abre, confía en tu poder interior para lograr experimentar mucho más que lo que hasta hoy conociste.
Quiebra los prejuicios que te ataban a viejos sistemas de creencias.
Descubre tu potencial, todo lo que no creías que podías conseguir.
Aclara tu mente, porque hoy, tus pensamientos quieren ser libres para darte una mejor calidad.
Perfora aquéllos muros que vos misma construiste para protegerte.
Despeja las nubes de dudas, ya se terminó el tiempo de temer.
Aclara tu cielo privado y amplía tus expectativas.
Enciende tu corazón, porque tus latidos, hoy tienen otro sentido de existencia.
Inicia aquéllas actividades que has estado postergando.
Sincérate contigo mismo y date esas oportunidades que antes buscabas en otros sitios.
Rompe los barrotes de la cárcel emocional.
Inaugura una nueva etapa en tu vida, la que tanto anhelaste hoy es posible.
Estrena tus mejores vestimentas y a la vez, vestite con todo el amor que vive en tu ser.
Estate atenta a lo que sucede, porque la capacidad de asombrarse es una de las maravillas de vivir.
Brinda lo mejor de ti a las personas que lleguen a tu vida, brinda para celebrar.
Empieza a comprender que tu momento es hoy y que sólo tú puedes atraer lo que tanto quieres.
Y si se trata de sentimientos, despídete de todo lo que alguna vez fue oscuro; hoy tu vida tiene la luz correcta para seguir camino.
Despliega tus alas, hoy eres realmente libre.
Abre lo que desees, sos la poseedora de la llave del amor y ella es la puerta de entrada a tu trascendencia.
MARIANO SANTORO

jueves, 16 de junio de 2016

Atardecer en vos

Varias han sido las noches en que mi única compañía ha sido la soledad.
En esas noches, la oscuridad externa no interrumpió mi luminosidad.
Y seguí mi vida creyendo que algo mejor estaba por suceder.
Siempre hay algo nuevo y hay nuevas y buenas oportunidades.
Y las noches han servido de experiencia y de mucha inspiración.
La música estaba presente y me dejaba llevar por las palabras que dejaba testimoniada en varios papeles.
Y así, el día me encontraba accionando y reaccionando a lo que la vida me tenía preparado.
Y he logrado sorprenderme varias veces.
Disfrutar del día es aprovechar cada instante y saber detenerse a tiempo para tratar de no fallar y hacer las cosas correctas.
Y los días continuaban queriendo transformarse en rutina y ahí fue cuando comenzó la lucha y la habilidad de darle ritmo en cada amanecer.
Y se fueron sumando años que pasaban con situaciones agradables y principalmente, con varios obstáculos que he sabido sortear.
Y lo maravilloso del sol que nacía en mí cada día, dio paso al atardecer.
Donde la luz externa baja para dejarle paso a lo que uno es.
Y mis emociones se hicieron sentimientos.
Y mis deseos, ya eran ganas constantes y cada vez más fuertes.
Y es bellísima la sensación de que alguien llega a nuestra vida para sumar.
Para sumarse a través de su compañerismo y con todo lo que ambos nos animemos a descubrir.
Porque no sólo se trata de escribir una linda historia de amor, sino de vivirla.
Atardecer en vos, es darle mimos al corazón, es agradecer al cielo que nos regala colores para que juntos, podamos maravillarnos y es encontrar nuestro propio lugar en el paraíso.
MARIANO SANTORO

domingo, 12 de junio de 2016

Abrazar el alma

Abrazar el alma es conectarnos con los que nos rodean.
Las mismas personas que emanan nuestra misma energía y entre ambas, se potencian.
Abrazarnos a la vida, amando cada acción y cada movimiento que realizamos.
Descubrir el alma de cada ser que conocemos y tener una mejor comunicación.
Cuando las almas hablan, tienen un lenguaje muy especial.
Es esa clase conversación en que todo es elevado y nos hace sentir mejores personas.
Y nuestros brazos se extienden hasta abrirse como pétalos en esta bella naturaleza.
Vamos abrazándonos a nuevos colores, a nuevas experiencias.
Y salimos de nuestro propio y posible ego, para aprender a compartir mucho más que momentos.
Todo lo que sale de nosotros, debe ser del mismo contenido del cual estamos hechos.
Y si le sumamos todos los pensamientos y emociones positivas, se logra una excelente relación.
Dejando la virtualidad y ser más reales.
Dejando prejuicios y haciendo espacio en nuestro corazón para un nuevo amor.
Dejando lo que nos daña, por algo que nos sane.
Y cuando nos permitimos abrazar el alma; nuestra propia alma, liberamos todo lo que no suma.
Porque ya hemos aprendido que en la vida, más allá de las circunstancias, todo se trata de aprender y de sumar.
Abrazamos oportunidades que nos brindamos a nosotros mismos y que le damos a otras personas.
Nos transformamos en más sociales y más saludables.
Nos abrazamos porque nos gusta sentir el calor humano y más, si la otra persona vibra en nuestra sintonía.
MARIANO SANTORO