miércoles, 28 de diciembre de 2022

El corazón está

 

Aún camino por los mismos lugares donde me permito ese viaje tan emocional.
Aparecen algunas sonrisas y a la vez, me doy cuenta que las lágrimas, se secaron lo suficiente, pero traen recuerdos..
Hay cosas que siguen estando y hay ausencias notorias.
Todo es parte del juego de la existencia.
Jugadores que el destino los puso en otro sitio.
Y muchos, bien supieron ganarse un eterna espacio reservado en el corazón.
Me hubiera fascinando construir esa casita para vivir juntos.
Y hoy, me siento encantado de haber edificado mi ser.
Y esa gente que quise, aunque haya sido en una ficción demasiado real, llegan como un perfume.
Se siente presente, porque la memoria es tan fiel, como mis sentimientos.
Y el amor que siento para conmigo, se ha fortalecido.
Y sé reconocer que la debilidad de algunas situaciones, intenta hacerme tambalear.
Pero el equilibrio no se ha hecho en un día.
Una acumulación de perseverancia y creencia han hecho su trabajo.
Hay corazón y amor para dar.
Hay demasiados sueños dibujados en el cielo.
Las ilusiones son deseos que brillan en mis pensamientos.
Todos los elementos se fusionan para darme fuerza y seguir creyendo y creciendo.
Lo que soy, se lo agradezco a las experiencias que golpearon y las transformé en caricias de vida.
MARIANO SANTORO 

jueves, 22 de diciembre de 2022

Serenidad

El verano ha logrado estabilizar las aguas.
Era el comienzo de una etapa que se veía, sería de mucho aprendizaje.
Las olas habían terminado de golpear lo suficiente como para saber lo que ya no se quiere.
Desnudarse ante extraños puede tener demasiados significados.
Pero la sinceridad, es nuestra mayor fortaleza.
Cuando la confianza se desploma, ya no tiene ganas de construir por gusto de los demás.
Es fácil hacer daño ante la vulnerabilidad.
Pero la perseverancia y la fe, tienen mayor poder.
Los ciegos no lo ven enseguida y luego, obviamente que será tarde.
En la afianza de la personalidad, tenemos que ir limando y diseñando quién queremos ser.
El paisaje, está próximo a cambiar.
Un reencuentro con algo que ha sabido dar satisfacciones y alegrías.
La energía extremadamente necesaria que viene para limpiar de raíz.
Allá lejos, dejamos las montañas de problemas, porque la fe traerá soluciones.
La vestimenta adecuada, es la esencia.
Salir con todo lo que edificamos y entrar en nuestro interior.
Observar en derredor y correr sólo hacia nuestras metas.
Pero no hay apuro, porque es el momento de la serenidad.
Relajarse y que la sabiduría del mar, sea mi guía.
MARIANO SANTORO 
 

miércoles, 21 de diciembre de 2022

Mixtura

La estación cambia de color y nosotros nos fusionamos para ponernos al día.
Sin dejar atrás lo que hemos sido, adaptarse, sin perder la esencia.
Mixtura de sensaciones, porque todo cambio tiene consecuencias.
Recuperar algunas conversaciones y otras, dejarlas pasar hasta que se pierdan de vista.
Mezclar emociones, jugando con inocencia y sabiduría.
Estar atentos a lo que sucede, porque las decisiones querrán marcarnos.
Y salir ilesos, sin cicatrices, precisa de una gran habilidad.
Luego de habernos chocada con paredes reales y virtuales, ya aprendimos la diferencia.
Y el dolor, es similar y es el mayor aprendizaje.
No debemos caer repetidamente en la misma trampa.
Y más allá de nuestra mirada, hay alguien que observa y él sabe bien qué es lo mejor para nosotros.
La justicia tiene que ser sólo divina y nosotros, esperar y a la vez, progresar.
Mostrarnos a nosotros mismos que tenemos fortaleza para afrontar golpes.
Que brillar, se hace aún estando quebrados.
Y cada parte rota, se une a lo que queremos ser.
Y la grandeza de cada persona, se forma con pequeñas partecitas.
Arriba, siempre estará el cielo, si somos humildes y nos animamos a ver con el corazón.
Caminemos lo suficiente, encontrando nuestro propio camino.
Y cuando llegue el momento, volemos de los lugares en los que no somos valorados.
MARIANO SANTORO 
 

lunes, 19 de diciembre de 2022

Festejo

 

Festejo, porque todo el año uno se prepara para encontrarse con uno mismo y llegar a renacer.
Celebro seguir siendo quien soy, con mis convicciones y creencias.
Ejerciendo mis valores y aprendiendo de errores para crecer.
Musicalizando mis días para ponerle ritmo y que logre la armonía deseada.
Levantando mi mano con alguna copa llena de bebida espirituosa, porque miro al cielo y me sobran motivos para brindar.
Me lleno de alegría, sabiendo que lo que siento, hoy está compartida por un país.
Y esa el la raíz de la fortaleza para construir algo de verdad.
La ficción ya aburrió.
La ilusión siempre está, como un niño armando su arbolito sabiendo que a la vez, está construyendo su fe.
El perdón es una palabra gigante para regalarla a gente virtual.
La razón se acelera, pero lo que más importa es que el corazón se tranquilice.
La mente viaja a velocidades mentirosas y la realidad nos cachetea.
Y las luces tienen sus propios colores, ya cansados de comprar espejitos.
Ya sabemos hacia dónde queremos ir, no hay dudas, no hay durante, ni pendientes.
No hay parates, sólo hay avances y aunque sean lentamente, se hacen de manera inteligente.
Rendir, sí, pero sólo con los reales maestros en la escuela de la vida, no con maquetas que no tienen consistencia.
Hacerle honor a la amistad y abrazarnos hasta sanar.
Luego llegarán las sonrisas hasta que se transforman en carcajadas.
Y el regalo más preciado, es levantarnos y agradecer.
MARIANO SANTORO 

viernes, 16 de diciembre de 2022

Alada

 

Sabés muy bien que durante un tiempo, estuviste atada.

Entraste a una jaula en la que hiciste lo posible para adaptarte, pero esa no eras vos.

Viste tantos barrotes que hasta quisiste amigarte con ellos.

Y la dureza de la situación, han logrado que tu parte más sensible, se fortalezca.

Rompiste todo encierro y prejuicios.

Quebraste tantas vivencias que hasta se partieron algunas partes de tu ser.

Tomaste distancia de todo, incluyendo personas. 

Necesitabas redescubrirte hasta encontrarte.

Y con pequeños gestos de la vida, tu autoestima se elevó.

Y tu mirada volvió a mirar hacia el cielo divino.

Y escuchaste cada palabra.

Sonreíste con ganas, porque tu cuerpo sintió que esta vez, empezaba algo nuevo.

Una verdadera transformación.

Los pétalos se abrieron y saliste desde su interior.

Respiraste libertad.

El aire te estaba renovando y entró en vos.

Sentiste que den tu espalda, no había peso, sino que surgieron hasta expandirse, unas bellas alas.

Todo era alegría, todo era el nacer de una nueva persona.

Superando el pasado, volaste hacia tus sueños.

MARIANO SANTORO 

domingo, 11 de diciembre de 2022

Decisiones


Decisiones asertivas.

Entre un planeta mental y el corazón personal.

Equilibrar los pensamientos para que el accionar sea el correcto.

Tener la sabiduría de estar en el centro y saber hacia qué lado dirigirse.

Elegir entre el gran abanico de opciones, sabiendo que no todas conducen a la ganancia espiritual.

Materializar instantes para que los recuerdos tengan más peso.

El valor de la entrega de tiempo, a quien sabe apreciarlo.

El pasado queriendo influir frente al futuro preparado para construir.

Y el presente que juega en la mente para darnos paz.

No somos mitad de nada, sino personas enteras que a veces, nos quebramos.

Y juntar las piezas es parte de las tareas diarias.

El universo observa cómo lo miramos.

Y los ojos, que ya no quieren empañarse, brillan sabiendo que hay un más acá interesante.

Que en nuestras manos, está la correcta decisión.

Las mismas que se ofrecen para ayudar y anhelan recibir caricias, porque ellas mismas las dan.

La luz que nos ilumina, no distingue noche del día.

Hemos estado sentados y acostados, ya es hora de pararnos y accionar.

Caminar hasta encontrarnos.

Será bellísimo saludar a quien siempre quise ser.

MARIANO SANTORO 

viernes, 9 de diciembre de 2022

Pétalos de amor

 

Han sido varias las circunstancias en las que se fueron cayendo pétalos de tu ser.

El cuerpo se fue desnudando ante adversidades.

La decisión se tomó por sorpresa; había que renacer y potenciar el interior.

Un trabajo sin límite de tiempo, porque siempre se puede subir un nivel más.

Y bajo la esencia de la flor, el perfume fue la primera vestimenta.

Tenía una cita con la vida y había que estar presente y presentable.

Un juego adulto donde la niña interior tendría relevancia.

Y las piezas se fueron juntando.

La dulzura se amigó con la ternura; el dolor se transformó en amor.

El color de su corazón, recuperó el brillo para iluminar el camino.

Años de experiencia, que han hecho la diferencia.

Vivir, es elegir constantemente.

Y la mente tenía que limpiarse y fue el baño de sabiduría quien le devolvió la pureza.

Fragilidad en algunos recuerdos, pero mucha fortaleza en el horizonte.

Tejer algo bonito, era el primer requisito.

Y tan exquisito como vivir, fue ver crecer lo que las manos estaban haciendo.

La visión se despejó y apareció el arcoíris marcando un nuevo camino.

Comenzaste a caminar bajo el ritmo de tus latidos.

No había prisa y tu rostro, se permitió una inmensa risa, de alegría, de amor, de vida.

MARIANO SANTORO