viernes, 30 de marzo de 2012

La respuesta

Una de las grandes preguntas es saber cuál el sentido de la vida.
Y puede haber millones de supuestas respuestas a esa aparentemente simple pregunta.
Y la vida puede ser mucho más simple si se la disfruta, en vez de cuestionarla.
Todos los días se nos presentan cantidades enormes de interrogantes y por cada uno de ellos, tratamos de encontrar muchas respuestas.
Ahí es donde perdemos el rumbo, ya que si una pregunta, una duda o una consulta se nos presenta, no le sumemos más encima, sino que es necesario tranquilizarnos y ver de qué manera le encontramos una pronta solución.
Los caminos pueden ser larguísimos y las puertas que se nos pongan delante nuestro, pueden ser varias.
Si nos dejamos guiar por nuestro corazón, sabremos qué camino andar y qué puerta abrir.
Tengamos cuidado ya que en alguna de esas puertas que veamos, podría estar abierta y hasta quizás nos sintamos cómodos, pero lo que fácil viene, fácil se va.
Nada viene gratis en la vida.
Dios nos dio una hermosa experiencia por vivir y debemos transitarla de la mejor manera.
Siendo buenas personas y haciendo el bien cuando podamos.
La solidaridad debe ser una de las constantes en nuestra vida.
Solemos preguntarnos dónde está la respuesta a todo lo que nos sucede e inconscientemente queremos buscar algo que nosotros mismos inventamos.
No todo tiene que tener una respuesta y menos, en la inmediatez.
Las cosas suceden; muchas suelen tener algún motivo especial y hasta algún mensaje del destino, pero no podemos vivir preguntándonos ya que no siempre encontraremos lo que queremos.
Esa es otra de las cosas importantes que debemos saber; muchas veces esperamos una respuesta que ya la armamos en nuestra cabeza y estamos a la espera de que alguien nos la diga y si se puede, que nos diga las palabras que queremos escuchar.
Pero la vida tiene su propio lenguaje, sus propias palabras.
En cada pregunta que aparece, está en nosotros hacerla a un lado o tratar de encontrarle la solución y más, si es para mejorar nuestra calidad de ser humano.
Tratemos de no inundarnos con cuestionamientos, porque nos hacen daño.
Las respuestas, aparecerán cuando estemos preparados a todo nivel, para recibirla.
Saber escuchar y no solo con los oídos, sino con el cuerpo y con el alma.
Nuestro corazón y toda la pureza que Dios nos dio, tiene la respuesta a todo inconveniente que tengamos, pero lo encontraremos en la paz espiritual, sin nervios, sin conflictos.
En la más absoluta quietud, incluso la mental, está todo lo necesario para salir adelante.
Porque encontrar respuestas es seguir; es caminar y enfrentarnos al mundo maravilloso que tenemos por delante y se llama vida.
MARIANO SANTORO

domingo, 25 de marzo de 2012

Escucha tu interior

Todos, absolutamente todos, necesitamos tener objetivos y logros.
Pero los más importantes, son los que no se ven.
Uno de ellos es lograr la paz interior.
Ese mar de tranquilidad que nos permite crecer y ser mejores personas.
Algunos quieren viajar para conocerse, para encontrarse, incluso para dejar de oír voces ajenas.
Por eso es necesario escuches a tu corazón.
Escucha lo que tu interior quiere decirte.
Porque lo que más te va a llegar no son palabras extrañas, sino las acciones, las obras que hagas en tu vida.
En tu interior está lo más puro del universo y es tu esencia.
En momentos que sientas que la soledad quiere apoderarse de tí.
En esos días que el ruido se te hace muy molesto.
En los instantes que necesitás mucho más que palabras.
Ahí es cuando debés escucharte.
Tu poder interno tiene mucho para decirte.
Tiene historias para contarte; sueños para revelarte.
Tiene recetas para salvarte y te tiene a vos, que tu fe te dice que aún hay mucho más.
Que todo lo que viviste hasta hoy, es tan solo una pequeña parte.
En tu ser encontrarás lo que necesites.
Estás vos, en tu estado más puro.
Al escucharte estarás alejado de las voces que te frenan a crecer, las que no te permiten ser libre.
Y tu corazón es libre de sentir, porque naciste para ser feliz y te lo debés, esa es la deuda con vos mismo.
Ir caminando hacia la felicidad y con paz.
Tu vos interior te llevará.
Alejate del mundanal ruido y de todo lo que no querés escuchar.
Las mejores palabras que querés escuchar salen de tu corazón.
Son las que te dicen: Sí, se puede!
Son las que te dan paz.
Son las que te hacen amarte más y más.
Y las que te limpian de toda negatividad.
Cuando sientas que algo esté haciéndote daño, correte, aislate y buscá tu lugar, tu espacio y viajá hacia tu interior y escuchate.
Dios tiene que decirte algo muy importante.
Y vos, tenés que decir: Basta!
Basta a muchas cosas, ya que serán por tu bien, por tu salud mental y física.
Todos vivimos rodeados de personas, pero cuántas de ellas nos quieren ver bien?
No tenés que preguntarte más estas cosas; porque la respuesta está en vos.
Escuchate y disfrutá de ese silencio que te lleva al lugar que más deseás.
Y ese lugar se llama ...
MARIANO SANTORO

jueves, 22 de marzo de 2012

La verdadera amistad

El cuerpo extraña el abrazo, pero el corazón tiene buena memoria.
Los sentimientos genuinos de una verdadera amistad se renuevan tan solo al verse.
En el cuerpo nos recorre una sensación muy placentera de saber que hay gente bella a nuestro alrededor.
Que ante algún problema, están y no es cuestión de quien hace más; no hay competición cuando la amistad es real.
Los pequeños detalles marcan la diferencia.
Un saludo, una breve pregunta, un mensaje.
Lo que nos haga saber que del otro lado hay alguien, significa que hemos dado buenas cosas y hemos echado buenas raíces y lo reciben con amor puro.
Cuando uno extiende su mano, es bellísimo saber que hay alguien dispuesto a agarrarnos.
La ayuda es muy grande con algo tan simple.
Muchos secretos de la vida no los vemos o se nos pasan por tratar de encontrar algo complicado y es lo más simple lo que nos nutre.
Saber que siempre habrá palabras que nos alienten; que nos indiquen el camino a seguir y mucho más, si ese camino lo hacemos entre 2 y tomados de la misma mano de la cual fuimos tomados.
El inmenso cariño que se hace entre 2 y crea lazos inseparables que ni el tiempo puede quebrar.
No hay tiempo cuando uno sabe que ha hecho una amistad sana.
Podemos pasar mucho tiempo sin saber de esa persona, pero en el momento justo y necesario, renace desde nuestro corazón, porque su hogar real es ahí.
Las personas que entran a nuestra vida, se meten en nuestro corazón y las amamos con el alma.
La verdadera amistad no cuestiona, no pregunta; simplemente está y hace lo que puede.
Se aconseja y se da lo mejor.
Se llama, se abraza, se siente, aunque no sea físicamente, pero se hace notar, se hace ver.
El gran reflejo de nosotros, de nuestra esencia lo ve.
Y una infinita alegría nos vuelve a llenar el vacío ocasionado por el dolor o por el mal momento que uno esté pasando.
La más pura complicidad nace de la confianza, del trato dulce y amable.
Cualquiera puede dar una tarjeta de presentación, pero en la frontalidad y en saber que se puede contar con esa persona en algún momento, es lo que marca la diferencia.
Esa mano que se extiende hacia nosotros y quiere brindarnos su ayuda; ha pasado por duros momentos, ha tenido experiencias, ha sufrido, ha vivido y sabe que es necesario dar lo que a nosotros nos hizo bien.
Todo el aprendizaje que nos marcó ese mal momento, ese camino lleno de piedras; tiene solución y si nosotros o nuestro orgullo nos lo tapa, es bueno aceptar esa mano sabia.
La sabiduría del afecto es la verdadera amistad.
No es tan difícil dar cuando pasamos por la oscuridad y pudimos atravesarla.
Si te sueltan la mano cuando estás mal, esa persona no es tu amigo.
Todos podemos tener problemas, pero si nos encerramos en ver quien sufre más o peor, no vemos la sensibilidad de la ayuda y lo que hace el ayudar.
El que se aleja de tí, dejalo que se vaya.
Si te hace daño alguien, alejate vos.
Pero si realmente querés y sentís en tu corazón que podés ser un buen amigo, dale tu mano en todo momento, hacele saber que estás.
MARIANO SANTORO

lunes, 19 de marzo de 2012

Amar con el alma

Podrían terminar los siglos;
podría terminar una película
y hasta podría terminar nuestra canción.
Pero jamás terminará lo que siento por vos.
Mi amor no tiene vencimiento.
Te pienso y te extraño.
Te siento y te imagino.
Son muchas las veces que te he visto a mi lado y me lleno de felicidad.
Son muchas más las veces en las que la distancia hacía que mi corazón te tenga más presente.
Por cada 2 latidos, uno siempre será por vos.
Porque hoy vivo y he vivido mucho y sé lo que es el que no estés.
Ya no hay lágrimas, porque la angustia pasa por otra clase de dolor.
Dolor no es amar.
Amar es sentir profundamente que te llevaré conmigo todos los días de mi vida.
Y alguna vez, en mi cielo y en el tuyo, seremos estrellas que seguiremos brillando.
Porque lo nuestro no tuvo una gran historia; pero la cantidad no se mide en sensaciones.
Sos la persona que dejó huellas, aunque hayas caminado muy poco a mi lado.
Y las pocas cuadras que hicimos, hoy las puedo caminar otra vez y te veo; pero no en la gente, sino en mi corazón.
Por eso es que podría terminar de hablar, pero no podría dejar de sentir.
Mi electricidad funciona porque me mostraste tu energía.
Me cargo tan solo pensando en vos.
Y estás ahí, tan cerca y tan lejos.
Siempre serás una película, aunque no la protagonice yo.
Siempre serás una canción y no fue escrita por mí.
Pero mi respiración se quita por esos pequeños momentos que salís de mi mente y te hacés visible.
Tu hermosura es infinita.
Tu nombre ya no me molesta nombrarlo.
Ya nada me hace daño porque sé que estás en mí y me sé cuidar, porque tuve una gran enfermera.
La vida me regaló momentos y uno de los mejores fue el conocerte.
El conocerte me regaló una carta y no es cuestión del azar que hoy te siga teniendo en mi mente.
Porque de mi mente podrías esconderte por momentos,
pero en mi corazón estarás siempre.
Quererte?
Es una palabra muy pequeña para expresar lo que siento.
Extrañarte?
Acaso es necesario responder?
Son muchas las cosas que imaginé, que ya he dado varias vueltas al mundo y me acompañaste en ese viaje lleno de emociones.
No fuiste todo lo que quise que fueras.
Acaso importa?
Hoy estás y eso importa.
Tu felicidad, si es que ya ha golpeado a tu puerta y no te confundiste con viejos golpes de la vida; quiere ser parte de tu vida.
Todo pasa cuando uno abre puertas.
Detrás de cada una, hay muchas oportunidades.
No sé si alguna vez abriré una puerta y estarás ahí.
Pero si no estás afuera, ya no importa, porque estás en el mejor lugar que puedas estar: mi corazón.
Amar con el alma es mucho más que querer con la mente.
No tengo limitaciones de tiempos ni de esperas ansiosas.
No puedo ponerme a comprender ni a hacerme entender porqué no estamos juntos.
Acaso los 2 podemos ser lo que hoy sos para mí?
Amarte es saber que una vez te conocí.
Muchos buscan y no encuentran.
Yo no busco y estás en mi ser.
Ya te encontré en mi corazón y de ahí, no te sacará nadie.
Amar con el alma es lo que la profundidad puede ser nadar en un mar de amor.
Nadaré por todas las aguas posibles y me bañaré de tí.
MARIANO SANTORO

domingo, 11 de marzo de 2012

Expresate con amor

Tu mente, suele expresarse más que tu boca.
En tus pensamientos, suele haber muchas cosas y algunas confusiones.
Pero cuando coincide con el corazón, surjen ideas excelentes.
Todo lo externo que te haga mal, lo podés alejar de tu mente y de tu vida.
Pero no podés alejarte de vos mismo.
Por eso, jamás te culpes por algo que hayas hecho; ya que es mejor hacer que mirar lo que los otros hacen.
Criticate pero para mejorarte; para perfeccionarte como ser humano.
Creé en vos y en lo que tu corazón te dice.
Que tus palabras, incluso las que no pronunciás, sean de amor.
Que lo que pienses, venga de tu ser más puro, de tu verdadera esencia.
Que lo que salga de tu corazón, sean los más pacíficos latidos que marquen tu destino hacia la felicidad.
Que cada movimiento que hagas en tu vida, sea para crecer a nivel humano y ser mejor persona cada día de tu vida.
Que cada una de las partes de tu cuerpo sepan expresar cariño, afecto, amor, pasión y todo lo bueno y positivo que tenés en vos.
Sos una persona dispuesta a dar lo mejor de vos y no te condiciones a lo que piensen ya que no sos nada de lo que dicen, la verdad está en vos, en tu centro, en tu núcleo.
Por cada palabra negativa que recibas, da el doble pero con amor.
Expresate con amor.
Abrazate a la vida.
Aferrate a todo lo bueno que la naturaleza tiene para vos.
Vivamos como queremos, no como quieren que vivamos.
Seamos libres de pensamientos ajenos.
Si queremos algo, si lo deseamos con el corazón, vayamos por eso.
No demos excusas ni explicaciones a quien no las merece.
No tenemos dueños; nosotros solos somos nuestros jefes y dueños de lo que hacemos cada día.
Tenemos sentimientos puros que solo lo pueden ver la gente que está en la misma onda que nosotros.
El amor es fantástico, es para mostrar todo lo que ha hecho en nosotros y lo que hará.
Porque en el camino que ya transitamos, nos encontraremos con miles de demostraciones de amor que Dios nos tiene preparado.
Hacé lo que sientas y hacelo con amor.
Amá todo lo que hagas si es para tu bienestar.
Y mostrale al mundo que sos feliz.
La alegría se quedará a vivir en vos y el amor, te inundará con su inmenso poder.
MARIANO SANTORO

jueves, 8 de marzo de 2012

Una mujer en todas

Decir mujer es similar a decir hermosura.
La belleza que existe en las mujeres son únicas y cada una tiene lo suyo.
La sensualidad es algo natural en ellas.
Y aunque se maquillen, hay un brillo muy particular en cada una.
Todas las mujeres tienen algo especial que es parte del gran juego de conocerlas.
Descubrir ese misterio que las envuelve, que las muestra al mundo con una sutil perfección.
Tienen el gran don de poder ser madres, de dar vidas ya que ellas mismas son un inmenso ejemplo de vida, con sus proyectos, su crecimiento personal, su sabia madurez.
Son como árboles que de su cuerpo nacen ramas y cubren hermosos terrenos, dejan huellas a cada paso.
Que dan cariño y sombra, dan amor y paz.
Dan, porque la mujer nació para dar.
Lo incondicional es algo tan simple que nos sorprende.
La mujer es amor es todo su ser.
Secretos que están a la espera de ser revelados a la humanidad.
Mujeres, hermosas, divinas, diosas.
Todo es posible encontrar en una mujer.
Sus estados de ánimo, sus caricias, su presencia.
Sus mimos, su experiencia, su esencia.
Una mujer en todas es lo que suelo ver.
Miradas que marcan y dejan tatuajes.
Latidos que golpean y dan ritmo a la vida.
Abrazos que contienen y nos alientan a ir por más.
Incluso cuando duermen nos dan paz; verlas recostadas con toda su tranquilidad que la transmiten a través de su quietud.
Sus movimientos nos seducen, nos enloquecen y nos hacen fantasear.
La mujer ha nacido Luna, para iluminar nuestras noches solitarias.
Para poder admirarlas y dejarnos volar la imaginación hasta querer poder alcanzarlas.
Eso que parece inalcanzable nos suele sorprender ante su simpleza y si tan solo nos permitiésemos acercarnos y ser nosotros mismos, nos encontraríamos con alguien dispuesto a darnos más de lo que pueden dar.
Son muchísimas las palabras con las que se podría definir a una mujer.
Pero todas las más bellas palabras juntas, se unen y forman una sola.
Y esa palabra es MUJER.
MARIANO SANTORO

sábado, 3 de marzo de 2012

La belleza interior

Aunque creas que ya nada es igual.
Aunque tu cuerpo ya no luzca de la misma manera en que estaba.
Aunque tu vestimenta haya cambiado; hay algo que sigue intacto.
Y es tu belleza interior.
Toda dureza que se pudo haber acumulado a través de los años.
Todo malestar y todo el dolor ya insoportable, no harán que cambies por dentro.
La belleza interior es lo que te hará siempre una bella persona.
Nadie es inmune a los cambios de la vida.
A todos nos pasan acontecimientos que nos hacen modificar costumbres.
Pero ninguno de ellos nos cambia la esencia.
Lo que siempre seremos.
Lo más sano y puro que es nuestro interior.
Ese centro lleno de luz de energía que nos guía por los siglos de los siglos.
Esa hermosura que tiene como misión brillar por toda la eternidad.
Todo eso está en vos y jamás se irá.
Aunque se hayan ido las parejas y los amores pasajeros.
Aunque los nuevos golpes ya no tapen las cicatrices viejas.
Aunque repitamos historias, siempre tendremos la belleza interior.
De todo pozo se sale por arriba, ya que arriba está la luz, está nuestro Dios.
De toda oscuridad, se sale por la luz.
Y de todo encierro que nos veamos cubiertos, se sale por el mismo lugar en el que entramos.
La paz y salud mental.
La parte espiritual de cada ser.
Los buenos deseos de bienestar.
Todo esto nos hará recuperar ser quien fuimos y quien queremos ser.
No hay problemas mayores cuando la fe es muy fuerte y la tenemos pegada al corazón.
Focalizar lo que queremos, lo que deseamos con todo el poder del corazón.
Creer y creer cada día más, ya que siempre hay más y puede llegar a ser infinito si se trata de amor real.
Pensar en todo lo que podemos llegar a ser.
Que cada sueño postergado, que cada meta que hemos pausado por cualquier contratiempo, no frene todo el tiempo que tenemos por delante.
Y aunque por fuera nos veamos como cajas fuertes, con una extrema dureza de tantos tropiezos, de tanto que nos han dañado; ya eso no importa.
Toda roca, tiene su corazón blando.
Protejamos lo interno, la belleza interior.
Y toda caparazón se irá derritiendo hasta mostrarnos tal cual somos.
Que no existan vestiduras que nos impidan mostrar nuestra esencia, el núcleo de lo que estamos hechos.
Porque estamos llenos de amor.
Llenos con un mar de paz y serenidad.
Plenos de tranquilidad y sabiduría.
Y si llegamos hasta acá, es por haber aprendido.
Fuimos a todas las clases, tomamos todas las lecciones posibles; rendimos miles de pruebas y en el balance, nos ha ido bien, porque estamos en este presente hermoso donde nadie puede impedirnos ser felices.
Miremos siempre con amor, ya que en los ojos se puede ver quién somos en realidad.
Las miradas no mienten.
La realidad no puede ser tapada.
Recordemos siempre a las personas que nos han marcado, que han dejado huellas en el camino de nuestro corazón.
Mantengamos la memoria sana y pura y pidamos a Dios que proteja a cada una de esas personas que nos hicieron ser quien somos hoy.
Las adoro! Las quiero!
Y siempre estarán en mí!
MARIANO SANTORO