lunes, 3 de octubre de 2011

Sintonizando el corazón

Varias veces podemos perder la frecuencia.
Varias veces podemos sonar como con alguna interferencia.
Pero la realidad es que queremos estar muy bien sintonizados.
Cuando vemos la alegría en nuestro entorno, nos incentiva a ir por más.
Cada sueño que uno se permite soñar, nos da una pequeña muestra de lo que podemos llegar a conseguir.
Desde nuestra esencia real, podemos lograr todo lo que imaginemos.
Momentáneamente la mente nos impedirá llegar y tener eso que ansiamos; pero la desesperación, te aleja del camino real.
En la pureza del corazón está la razón por la cual seguir.
Cuando tenemos bien sintonizado el corazón, él mismo nos guía a hacer lo correcto.
Si el corazón está libre de maldad, lo que más damos es amor incondicional.
No permitamos que la soledad quiera mentirnos que no se puede.
La comodidad es amiga de la soledad y te hace estar más sola!
Todos estamos acompañados por la mejor persona que podamos tener y somos nosotros mismos!
Encontramos gratitud en los buenos actos cotidianos.
Encontramos calidez humana, rodeados con personas en la misma frecuencia.
Encontramos paz interior al acostarnos y saber que tuvimos un día maravilloso.
Encontramos lo que queremos escuchar cuando oímos nuestro corazón.
Encontramos la mejor melodía, cuando estamos al lado de la mejor música compuesta por Dios: el AMOR.
Hasta que logramos encontrar esa sintonía perfecta, pasamos por diferentes estados y situaciones diversas.
Algunas nos gustan pero no terminan de cerrarnos y lo que no debemos hacer es cerrarnos a la primera impresión; cuando nos permitimos dar y darnos una nueva oportunidad, el destino nos sorprende.
El cerebro nos va a mentir que somos felices, pero el que lo siente de verdad es el corazón.
Nuestro núcleo, la esencia, el centro de nuestro ser es quien nos guía hacia la felicidad eterna.
No hay vejez mientras tu corazón es joven en el camino del amor.
No hay miedos cuando tu verdad es ser feliz.
No hay rencor ni odios cuando ves una sonrisa en la persona que está a tu lado.
Buscate, encontrate, focalizate y sintonizate con tu mejor energía.
Escuchá las palabras que tu alma quiere decirte.
Mirá con los ojos del amor.
Caminá por el camino que vos misma creaste.
Abrazá cada sueño hasta convertirlo en realidad.
Sentite libre de seguir los latidos de tu corazón.
Pensá en dejar de pensar y de vivir más la vida.
Y que lo único que importe en tu vida, sea ser eternamente feliz!
MARIANO SANTORO