martes, 14 de octubre de 2014

Abrir una nueva vida

Abrir una nueva vida significa darnos la oportunidad de renacer.
De dejar definitivamente todo lo que ya no nos sirve, bien lejos.
Sólo guardar los mejores recuerdos de momentos vividos, de historias compartidas, de experiencias aprendidas.
Sueños realizados y valorados.
Abrir una nueva vida es ver más allá de lo que estábamos acostumbrados.
La rutina nos conduce a un lugar que muchas veces es laberíntico.
Y la salida se transforma en algo complicado, porque todo gira en derredor.
Y nos chocamos con lo que creímos superado.
Abrir una nueva vida es superarnos.

Es hacer el viaje interno y comprobar que aún hay mucho por descubrir.
Todo lo que estaba cubierto, era parte de la sorpresa que la vida siempre nos tiene reservada.
En el trayecto transitado, fuimos vendando una parte importante de nuestra vida para no ver algunas situaciones.
Abrir una nueva vida es decretar que somos los dueños absolutos de nuestra vida.
De mirar cada centímetro de nuestro ser y saber que el control, nos pertenece, que tenemos poder de decisión, de elegir, de tomar el camino imaginado y dejarnos llevar.

Porque el misterio también nos atrapa y nos envuelve, pero sin ataduras.
Sino que nos libera de compromisos ajenos y lo interno, nuevamente es relevamente para continuar.
Abrir una nueva vida es saber que tenemos la llave.
Que no existirá puerta que no podamos abrir.
Que los secretos se abrirán como pétalos de amor.
Que lo desconocido será lo que hoy nos maraville.
Abrir una nueva vida es querer ir por mucho más.
Es caminar por donde el destino nos guíe.
Es creer que en ese mismo camino, se sumará un alma que será mucho más que gemela, porque ésta sabrá el verdadero sentido del amor.

Y al abrir una nueva vida, nos estamos abriendo a un nuevo amor.
MARIANO SANTORO