martes, 28 de enero de 2020

Colorear la vida

La naturaleza ya ha hecho su trabajo.
Y de nuestra parte, pusimos la experiencia de los años.
Los mismos que a través de algunos daños, nos ha servido para crecer.
Las ramas aprendieron a tener su propia fortaleza.
Todo es parte de un mismo ser, del mismo árbol.
Nos ha tocado la oportunidad de dar frutos y algunos han sido demasiado interesantes.
Nos sentimos orgullosos de haber dado parte de nosotros.
Una extensión de amor que fluyó naturalmente.
Ante la carencia que alguna vez conocimos, nos dimos cuenta que lo mejor era dar.
Y dando, multiplicamos los dones.
La divinidad nos brindo las herramientas necesarias para evolucionar.
Y las tempestades nos han golpeado y tuvimos momentos nublados.
Pero el clima más importante, era el de nuestro interior.
Y desde la esencia de lo que somos, proyectamos lo que queremos ser.
Y comenzamos a darle color a cada día.
Sabemos que en cada nacer, tenemos nuevas oportunidades.
Sabemos que la tonalidad, sale del corazón.
Sabemos que colorear la vida, es amarnos con fuerza.
Y que podemos ofrecer nuestra ayuda, para poder crecer juntos.
MARIANO SANTORO