domingo, 19 de enero de 2020

En mis manos

Con la mirada extendida hacia el horizonte, veo hacia mis brazos y confirmo que la solución, está en mis manos.
Siento la energía poderosa que está en mí.
Poder abrirlas y acercarlas a quien lo necesite.
Puedo atraerlas y dar las caricias o abrazos que necesito para fortalecer mi autoestima.
Las mismas que construyen, harán de este nuevo presente lo necesario para darle mayor sentido a mi vida.
Dibujaré todo lo que mi mente quiera comunicar.
Edificaré la base para elevar todo lo bueno que anhelo.
En mis manos veo la fuerza de los años.
Las que sufrieron heridas y golpes, pero siguen siendo una gran expresión de mi cuerpo.
Las que alguna vez comencé a escribir y hoy es mi pasión.
Las que cuando estuve mal, el niño que vive en mí, se la pasaba dibujando lo que veía.
Las que saben gestualizar para que el diálogo sea más divertido.
Manos que también extrañan otras manos.
Anillos guardados en cajones de placards emocionales.
Manos que bailan con la música que siempre acompaña.
Manos que no saben dañar, sino que se abren para hacer el bien.
En mis manos veo soluciones a preguntas que alguna vez me hice.
Entre ambas, sabrán complementarse para hacer y lograr su tarea.
Manos que siempre van a saludar a cada amanecer y darán gracias.
MARIANO SANTORO