Ya desde el viernes comenzamos haciendo cadena de llamados para organizarnos.
Una de las madres de la chica más linda, me contó que escuchó en la radio que estaba pronosticado lluvia.
Pero luego de unos segundos de pausa dijo: "Ustedes son jóvenes, aprovechen!"
Yo era el encargado de llevar algunos cassettes; varios Nacionales y un enganchado copado con temas en inglés.
En el grupo de chicos, uno llevaba un radiograbador y otro, pudo conseguir en el kiosco del tío las pilas gordas, ya que necesitábamos 6.
Uno de ellos, alcanzó a pedirle al padre que le preste el auto; pero no sé quién, decidió que vayamos caminando desde Cabildo y Juramento; 50 cuadras que al final, se pasaron bastante bien, ya que fuimos contando anécdotas.
Pudimos encontrar un lugar genial; bien cerca de donde alquilan botes.
Tiramos las lonas y manteles en el pasto y de las canastitas, empezaron a salir sandwiches de miga y hasta una chocotorta.
Yo fui quien propuso armar grupos mixtos para hacer juegos; habíamos armado un listado de actividades muy entretenidas.
En un momento me di vuelta y veo que ya estaban jugando un pica-pica y tuve que empujar a uno para prenderme para mostrar lo bueno que soy en el truco; con mi táctica de no mentir y guardarme la mejor para el final.
Luego de almorzar, que con tantos bizcochos, budines y galletitas, quedamos palmados, nos tiramos un ratito al sol.
Al despertar, las chicas se estaban produciendo porque a alguno tuvo la genial idea de armar un desfile.
La mayoría nos sorprendimos cuando recibió el premio: un pase libre por un mes para el boliche de Cabildo.
A alguna, se le ocurrió que cada uno cuente cómo se imagina el año 2000.
Ese futuro volador lleno de miedos y cosas digitales.
Ya cuando estaba oscureciendo, levantamos campamento y fuimos dejando a las mujeres en sus casas.
Al llegar a la mía, me pegué tremenda ducha y me dormí enseguida.
A la mañana, me di cuenta que en el bolsillo, tenía una cartita que me dio una de las chicas.
En mi rostro apareció una sonrisa gigante!
💜
#MarianoSantoro 羊
