lunes, 8 de marzo de 2010

Gracias por ser mujer

Desde mi infancia que te he conocido.
De a poco te fui descubriendo y me sorprendí a cada paso y a cada minuto que pasaba junto a vos.
Quedaba fascinado por tantas cosas que aprendía.
Me fui emocionando y descubriendo mi interior.
Cada vez que te miraba algo en mi ser cambiaba con el fin de mejorar.
Compartí momentos a tu lado y me encantaron.
Besarte, mimarte y amarte.
El quererte, lo hice desde el primer instante.
El tiempo me dio mucho aprendizaje.
Las horas de pensarte porque ya vivías en mí, fueron maravillosos.
Hoy seguís estando pero desde otro lugar.
Mi vista y mis ojos no pueden verte, pero al cerrarlos, estás ahí, tan cerca que casi puedo tocarte.
He hecho muchas cosas románticas y sé que contigo, sería muy creativo y que cada día haría todo para complacerte.
Mis lágrimas están mutando y transformándose en alegría y la sonrisa ya está instalada en mi rostro.
Hay felicidad en mí, hay deseos y hay sueños.
Todo esto está listo para ser compartido y quieren que estés aquí.
El lenguaje de la fe y del amor, se amigarán con el destino y estaremos juntos al fin.
Y si quisiera amarte, dónde tengo que encontrarte?
Acércate a mí y no me alejaré nunca más de vos.
MARIANO SANTORO