jueves, 26 de agosto de 2010

Hasta cuándo seguiré sufriendo?

Acostumbramiento es lo primero que viene a nuestras vidas, pero estamos tan ciegos que quizás, no nos damos cuenta.
La pareja ha llegado a un punto en donde cada uno no respeta al otro, ni siquiera se preocupa.
Así, no es la manera correcta, pero mucha gente lo hace.
La rutina mató a una cantidad muy grande de actividades y la repetición de momentos aburridos, se hizo muy fuerte.
Se ha dejado pasar mucho tiempo y ya no hay conexión, solo queda algo por el cual querer insistir y creer que se puede salvar.
Todo es posible, pero para salvar a una pareja, hace falta una pareja, o sea, 2 personas que quieran lo mismo.
La separación es muy dolorosa y lleva un buen tiempo poder superarla, incluso mucha gente no lo logra y se estanca en su vida y lo que tenía como proyectos a futuro, jamás llega.
Si nos sentimos vacíos de corazón, de amor y el alma sólo nos provoca dolor, hay que cortar.
El mirarnos por dentro y ver qué está destrozado y si tiene solución, es la tarea por hacer.
De ahí en más, está en nosotros y permitir que la gente que nos rodea, sea un entorno positivo en el cual nos puedan ayudar incondicionalmente, ya que los amigos verdaderos, siempre estarán de nuestro lado.
Esa etapa de auto inventarse, será complicada, pero debemos intentar, ya que deseamos estar bien y felices.
Sufrir, puede ser solo un mal recuerdo y tenemos que pensar de esa forma.
Si llegamos a un extremo en lo sentimental que nos empujó hacia un vacío muy profundo, parar y mirar hacia arriba es lo que debemos hacer.
Sintiendo dolor o molestia, no se puede vivir y si estamos mal, las cosas que hagamos nos salen mal.
La mejoría es posible y si algo nos está enfermando y se está haciendo como un tumor, debemos separarnos de eso y cortar.
Ese pequeño dolor, a la larga, nos beneficiará, ya que tendremos la oportunidad de retomar el camino que siempre quisimos y que por algún motivo, nos alejó de la felicidad.
MARIANO SANTORO