domingo, 26 de agosto de 2012

La gran elección

Cuántas guerras internas tuviste que pasar para lograr la paz interior?
Pasaste por momentos en los que estabas rodeada de odio, hasta que supiste que el gran y único ganador es el amor.
La vida es una constante de situaciones que alternan y nuestro estado varía según lo que nos sucede.
La estabilidad viene desde adentro, de nuestros valores y de lo que estamos hecho.
Porque Dios ha hecho maravillas naturales y entre las humanas, estás vos y todos los que caminamos rumbo a la felicidad.
Las peleas y discusiones, siempre te llevarán al paisaje menos soñado; te llevarán a lugares que no querés estar y hasta te asustaría llegar a ver la transformación que habrá en vos.
No sirve vivir de esa manera, eso no es vida.
La vida verdadera no pasa por ganadores de peleas absurdas, sino que se vive y disfruta haciendo el bien.
Y habrá algunos que no les guste lo que hacés y quieran hacerte la guerra.
Pero no se dan cuenta que la guerra es con ellos mismos, con su rencor al no poder crecer, a su propia involución.
Todos los caminos que tiene el amor, te llevarán a encontrar todo lo que necesites para tu vida.
Todo atajo, te hará perder y perderás la gran oportunidad de ser un ser maravilloso.
La gran elección es dejarte guiar por tu luz, por los deseos que nacen en tu corazón.
Hacer el bien siempre es una excelente elección.
Y la perfección vendrá de la mano que cada día te acerques más hacia la luz de tu ser.
Ese camino es interno y se expresa en el que caminás diariamente.
La vida tiene mucho para darte y hay un único camino.
En nuestra democracia espiritual, somos libres de elegir y siempre, debemos optar por el mejor camino, lo mejor para que nos alimente el alma.
La gran elección se logra mientras busquemos la perfección de nosotros y de cada ser que nos rodea.
El mundo es el que vivimos, pero podemos hacer un mundo mejor si nos dedicamos a la unión, a ayudar, a sentir y poder expresar todo el amor que tenemos para dar.
Cuando logres encontrarte, estaremos con vos y seguiremos juntos.
Si mostramos que el amor vive en cada uno, ese mundo que hacemos cada día, es la mejor elección de vida que se pueda tener.
MARIANO SANTORO