Hoy es un día especial y tenía ganas de encontrarme con vos.
Mi niño interior, tenía una cita con su mejor amiga de la infancia.
Ante la invitación de vamos a treparnos, creí que se trataba de un árbol, pero los planes eran otros.
Ella fue la que me enseñó a escribir un diario íntimo.
Consideramos que era una época donde todos los cambios y cositas bonitas que nos pasaban, debíamos eternizarlas en papel.
Durante un ratito, nos dedicamos a arrancar algunas hojas.
Principalmente las que estaban tachadas y otras que nos había sucedido cosas feas.
Pero también tomamos algunas que figuraban en los sueños.
Y esas, las utilizamos como escalera.
Porque en la infancia y en la rayuela, llegar al cielo es lo máximo que podemos querer.
Ella ya había jugado sola en varias oportunidades y llegó bastante alto.
Era el momento de dejarme guiar y seguirla.
Nos reíamos a cada paso y las rodillas, se lastimaban, pero la meta estaba fijada.
Nos agarramos bien fuerte de las palabras que más nos gustaban.
Ya el piso, se veía lejano, pero lo mejor, era que el cielo, lo teníamos muy cerca.
Se cruzaron unas nubes y quisieron jugar con nosotros.
Sin molestarnos, se corrían y nos acompañaban sin tocarnos.
Había una pequeña llovizna, pero la lluvia de emociones, era interna.
Qué belleza que es compartir una tarde con alguien que uno quiere y vive en nuestro corazón.
💜
#MarianoSantoro 羊
