martes, 24 de febrero de 2009

Discriminando las diferencias

Desde el blanco y negro, existe cantidad de ejemplos donde es uno u otro. Muchas personas dicen que no son amantes de los grises, o sea, algo intermedio. Es bueno estar de un lado y tratemos de que ese lado, siempre sea positivo. El discriminar por cualquier motivo nos puede perjudicar. No todos pueden tener nuestro estilo de vida, nuestros gustos y costumbres. Hay que saber convivir con lo opuesto, sino, solo tendríamos como pareja a un espejo, en el cual nos vemos tal cual somos e identificarnos mucho más. Lo contrario a nosotros nos puede llegar a dar un toque de curiosidad; de ganas de querer saber cada día más, de empezar a descubrir que eso tan distinto nos está gustando y hasta que podríamos adaptarnos mucho más. Prejuicios hay millones, pero dando oportunidades, nos damos nosotros mismos esa oportunidad de ser mejores personas, mejores seres, dispuestos al crecimiento personal. Seamos esa luna y ese sol y logremos unirnos; fundirnos día a día y de esa manera, aumentaremos la probabilidad de ser felices. Tenemos una extensa variedad en lo cotidiano. Abramos los ojos y ampliemos nuestro panorama. Miremos más allá de nuestro hombro. Desde arriba, nos van dar la bendición de que estamos haciendo las cosas de la mejor manera.
MARIANO SANTORO