martes, 7 de julio de 2009

Expresalo a tu manera

Cuál es la diferencia entre amar, querer y tener cariño?
Cuánto hace que no sentís algo de eso por alguien?
Alguna vez alguien sintió eso por vos? Te lo pudo demostrar?
Las sensaciones que nuestro ser es capaz de ofrecer es maravillosamente increíble. El poder con el que fuimos creados y todo lo que nos hace ser una persona, con los sentidos para dar todo lo que nuestro corazón nos dicta, nos hace felices.
Hay mucha gente que pasa continuamente por situaciones desagradables y no ve salida alguna. Saben que hay una luz que los podría llegar a guiar, pero la ceguera cubre todo deseo de superación. Llenos de energías negativas que el mundo se encarga de estamparnos en nuestra cara, nos cachetea y perdemos el rumbo. El camino siempre estará delante, pero sin la brújula del amor, se nos complica el seguir.
Sentir, hasta que nos desmayemos de satisfacción.
Amar, hasta lograr ver una sonrisa eterna en la persona que amamos.
Querer, porque en la ambición del amor, no hay límites y nada es malo.
Ser mimados, porque en los duros momentos que vivimos, nos dan fuerzas.
Dar lo mejor de uno, porque recibiremos del modo que sea, una recompensa y no hablo de algo material; cuando uno hace el bien y da cariño, esa sensación no tiene valor.
El espíritu se nos llena de humildad al saber que somos parte de alguien y que nos tiene en su mente durante el día. El estar presente no solo se refiere a lo físico. Estar, en todo momento y si la vida te golpea, creer que del otro lado está la justicia y te da el doble de amor.
Tenemos la inteligencia para imaginar una inmensa cantidad de maneras para expresar lo que sentimos. Si fuimos premiados con alguien que nos corresponda, que hayamos conseguido tener esa otra mitad, que en esos días que el mundo se nos cae, tendremos el apoyo necesario.
Todo es posible si tenés alguien que te incentive, que te empuje hacia el bien.
Si te acordaste de alguien que no ves hace mucho, comunicate, hacele saber que te preocupás, que más allá de la distancia, lo tenés presente. Que el abrazo que tenés para darle con todas las ganas, estará siempre disponible.
Un mimo o una caricia al alma, jamás estarán de más.
MARIANO SANTORO