miércoles, 10 de febrero de 2010

Árbol que da vida

Lo de tener un hijo y escribir, son tareas difíciles, pero todo se puede.
Tener un hijo debe ser una experiencia maravillosa. Pero a la vez, escribir un libro, a otro nivel, es también un hijo, ya que sale de nosotros y volcamos en él, todo lo mejor de nosotros.
Pero pasemos a la tercera parte, la del árbol.
Todo lo que hagamos con amor, es bendecido y bienvenido. La tierra nos dará sus frutos.
Todo está relacionado. Semillas, tanto sea humanas para engendrar o las necesarias para el árbol.
Y escribir, cada día lo hacemos al vivir, al contar nuestra historia.
Maravillarse con lo que vemos. Con la naturaleza de las cosas, de los colores, de lo que da vida y a nosotros, nos alegra la vida.
Saber diferenciar ya que en lo distinto podemos encontrar nuestro gusto verdadero.
Sorprendernos con una imagen, con algo que se pone delante de nuestra visión; lo que nos alumbra, lo que nos motiva a seguir, lo que nos emociona.
Hay tanto afuera que vivir encerrado no es aconsejable. Y no solo de vivir entre 4 paredes, sino encerrarnos en nosotros.
En la elección está la libertad de expresarnos y si no son con palabras, lo diremos de otra manera, pero eligiendo nos dan la posibilidad de tener opción a decidir qué es bueno para nosotros.
Buscá tu árbol en alguna plaza, no importa que no sea tuyo o que lo plantaste vos. Miralo, ponete a observar algunos detalles. Encontrate ahí mismo. Imaginate que sos un niño y te trepás, que jugás con él y en él. Que te acoplás a cada rama y se hacen extensión de tus brazos.
Sentilo, amalo y querelo y cada tanto, pasá a visitarlo, a contemplarlo, sentate cerca o apoyate y llevate un cuaderno y ponete a escribir. Dejá salir la inspiración que te da la naturaleza y el sentirte protegido por algo tan inmenso y hermoso. Ya que la vida y los años ha hecho de ese árbol, algo agradable a la vista.
Y si no te diste cuenta aún lo que te digo, es similar a decir que se trata de un padre; un padre que con su experiencia te ayuda y siempre estará para darte lo mejor.
Te dará sombra y te abrigará cuando lo necesites.
Hay muchos secretos en lo cotidiano.
Salí a descubrirlos y dejate asombrar de tantos colores que podés ver.
MARIANO SANTORO