jueves, 1 de julio de 2010

Siempre estarás en mí

Recuerdo mi infancia a tu lado.
Las veces que iba al jardín a la vuelta de tu casa.
Las vueltas del colegio y las fiestas de toda la familia.
Los cumpleaños de cada uno y vos, siempre atendiendo a todos por igual.
Tus maravillosas milanesas y toda la comida en general que hacías; todo, lo hacías con amor.
Fuiste creciendo a la par de tus hijos, casi, como una hermana más.
Aprendiste sobra la marcha y te hiciste grande, siempre fuiste una gran persona.
Tu simpleza y amor para con todos era insuperable y muchos han aprendido de vos, maestra del amor.
Tu cariño, tus abrazos y besos y las veces que a escondidas nos dabas plata para gastar en lo que cada uno quisiera.
Diste todo y eso, hoy lo tengo en mi ser.
Los años han pasado y hace mucho que no te puedo abrazar, pero igual te siento y me guías.
Miro al cielo y estás ahí, entre las nubes y cuando se despejan, puedo verte en tu plenitud.
Y una enorme sonrisa de alegría y felicidad me dan fuerzas.
Sabés que me hice solo y todo lo que sé, me lo dio la experiencia de la calle y ver chocar a mucha gente.
En cada accidente que veía, no buscaba culpables, sino saber mirar hacia todos lados para no fallar.
No quiero equivocarme y trataré de cumplir.
Tengo que recuperar lo que fui y lo que me hizo ser quien soy y sé que vos, desde esa estrella que me ilumina cada día, me dará todo el amor necesario para luchar contra quien sea, pero no desde la maldad, sino para hacerme respetar.
Toda mi vida estarás en mí y ya llegará el momento en que vuelva a abrazarte y a decirte: Te amo, mamá/abuela!
MARIANO SANTORO