viernes, 24 de diciembre de 2010

Mi carta para esta Navidad

Querido Papa Noél:
Este año ha sido muy duro y muy difícil.
Tuve que pasar por situaciones que no estaba preparado y me han golpeado en demasía.
Te doy gracias, por haberme permitido sufrir por querer a alguien, ya que eso me ha hecho valorarme un poco más y darme cuenta que mi amor no es para todo el mundo.
Que mi cariño y entrega lo merecen pocas personas.
Que todo lo que he aprendido al quererme jugar por alguien solo es un recuerdo que me trae momentos hermosos pero en el balance, hoy sigo mal y con mucha tristeza.
Gracias, por haberme permitido tener poco trabajo, ya que gracias a eso puedo saber lo que es la necesidad y tratar de progresar en cada cosa que hago y realizo por mí y por mi vida diaria.
Gracias por el alejamiento de algunas personas, ya que pude darme cuenta que cuando uno confía mucho y se muestra tal cual es, hay gente que no está preparada a recibir cariño del verdadero y puro.
Gracias por haberme dado golpes para que esas marcas más que nada internas me fortalezcan y me den sabiduría en cada nuevo paso que quiera caminar junto a un nuevo amor.
Gracias por hacer que mis noches se hagan eternas sin poder dormir; para saber que mi descanso es necesario y solo debo preocuparme por seguir siendo buena persona, aunque el resto no me valore.
Primero estoy yo y todo mi bienestar.
Que mi corazón solo tenga latidos de amor para quien corresponda.
Que mi amistad sea tan real con la gente que me aprecia y lo reconoce.
Que mis caprichos me hagan saber que en un momento hay que cortar con todo lo que me daña.
Que mi soberbia me engrandezca para saber con quién estar una buena parte de mi vida y querer una estabilidad.
Que mi orgullo sirva para saber que soy mucho más que un simple hombre; sino que dentro de mí hay cosas reales que han sido perfeccionadas y lo seguirán siendo de modo constante y en lo posible, que crezca a nivel humano.
Te pido pocas cosas:
Seguir teniendo a mi familia para que cada noche sienta ese amor incondicional y ese abrazo y beso que me permitan soñar y poder tener mucho más que buenas noches, mucho más que amaneceres maravillosos, mucho más que una vida plena dejando que sea el corazón y mi alma quien me marque los pasos a seguir.
Que en mi destino haya una buena mujer para darle todo lo mejor de mí y así, poder seguir creyendo en el amor sano y verdadero.
Te pido Fe, para poder hacer realidad todos estos sueños y pedidos.
Te pido fuerza, para que ante nuevos obstáculos, me des el camino para poder pasarlos sin que me hagan daño.
Y te pido que Dios me siga protegiendo y me permita tener la inocencia tan hermosa como para poder escribirte una carta y creer que todo es posible si conservamos la pureza y los valores con los cuales fuimos criados.
Gracias!
Feliz Navidad!
MARIANO SANTORO