sábado, 19 de julio de 2014

El otro lado del amor

Acá estoy, en el otro lado del amor.
Ese lado donde está el sabroso misterio de la vida.
El que hay mucho por descubrir, mucho por saber y conocer.
En este lado, puedo ver las cosas con una mirada diferente, distinta a la habitual.
Hoy estoy del lado del alma y es ella la que me guía a verte.
Y desde hoy, sé que puedo recuperar toda la fuerza necesaria para seguir, porque hay una misión por la cual seguir.
Y fueron muchas las veces en que me han dicho que no.

Hasta que lo único que necesitaba era que sea yo mismo el que diga Sí!
Confiar en mí, me da el valor para darle más valor a lo que tiene validez.
El otro lado del amor tiene colores que aún no han sido visto, porque se necesita observarlos desde el amor profundo, el que es infinito y vive en mí.
Hoy estoy acá, sintiendo el poder del amor verdadero.
Todas las bellas perlas que adornan mi ser, son las que me dan la luminosidad necesaria para brillar en lo que hago y principalmente en lo que siento.

Y me siento tan bien conmigo que ya nadie podrá dañarme, porque esas palabras las alejé de mí.
Y el corazón es un símbolo que permite tener fe y creer en que lo que uno considera precioso, puede serlo aún más.
Hay veces en las que el destino se acomoda a su perfección y 2 seres se encuentran en esa mirada eterna que dice las palabras silenciosas que pronuncia el corazón.
Hay música en los latidos, hay mensajes en la mirada, hay señales en los abrazos, hay complicidad en los pensamientos, hay sueños que se hacen uno cuando hay 2 personas que quieren hacer realidad lo que están sintiendo.

El otro lado del amor, tiene fantasías por concretar, imágenes que dan vuelo a la imaginación.
Las emociones toman un color especial, porque la vida se vive de una manera especial.
Y si alguna vez sientes que un dejo de soledad quiere acercarse a vos, date una vuelta, porque en el otro lado del amor, estoy yo, con más amor del que puedas imaginar.
El más genuino amor, porque es el que Dios me da para poder vivir y quiere vivir en vos.

MARIANO SANTORO