viernes, 11 de noviembre de 2016

Naturalmente unidos

Solitario el hombre que decide dejarse guiar para encontrar su camino.
Solitaria la mujer que busca, porque sabe que hay un destino en donde dejará su soledad.
Naturaleza que se mezcla con la belleza de ambos corazones.
Cada uno en su mundo y el misterio de no saber lo que está por venir, pero sienten que es muy bueno.
Transitan y se descubren así mismos; se dan la oportunidad ideal para conocerse y luego conocer al otro.
Caminan con rumbo improvisado y la vida les tiene algo preparado.
Se liberan de rencores y viejas heridas.
Sanan de pensamientos dolorosos, porque se visualizan en este presente y aquí, no se pierde tiempo.
Lo que llegue, será de ganancia, porque uno ha sabido hacer de su vida, lo que sus sueños profetizaban.
El amor ha sabido esconderse, pero ambos saben de su existencia.
No hay cuentos en la novela que ellos mismos escriben.
Protagonistas de sentimientos compartidos y que los mismos, pueden crecer.
Un pasado que se apuró a ser futuro, sin disfrutar del presente.
Cada uno aprendió a echar sus propias raíces y eso no les impide acercarse.
Y de esa situación, se los puede ver naturalmente unidos.
La distancia física puede ser tan sólo momentánea o víctima de algo no superado.
Pero el reloj siguió girando y las horas bien vividas, recuperan y traen lindas emociones.
Se animan a verse porque han aprendido a mirarse.
Y las palabras que tenían por decir, los envuelven y los susurros del corazón, son el lenguaje de este momento.
MARIANO SANTORO