domingo, 27 de noviembre de 2016

Rostros

Rostros que una vez se permitieron encontrarse.
Miradas cómplices en las que dejaron fluir lo que había en todo su interior.
Lágrimas de alegría al comprender que la vida nos obsequia momentos únicos.
Emociones que florecen sin esperar la primavera, sino que las libera el almor que vive en ellos.
Cada uno con su propia historia y con la fantasía de escribir juntos una nueva.
De vivir una experiencia que los traslade a ese lugar que no es físico.
Horas para compartir sin necesidad de un reloj.
Tiempo sin límite, ya que lo que sienten, se expande a cada segundo.
Rostros emocionados, que se susurran palabras aún no escritas.
Cuerpos que acompañan sentimientos.
Unión de almas que quieren ser una sola.
Vivir una vida con sentido y sabiendo que juntos, es posible lograrlo.
Metas con destino en el presente.
Abrazos que tienen su propio lenguaje.
Estaciones que sólo paran para disfrutar de la belleza de lo que genera esta unión.
Y ambos avanzan ya que lo que sienten, los traslada a ese lugar soñado.
Y ambos, aprendieron a despertar de toda ilusión y con fe, reconocen que todo se puede lograr si lo acompañan con amor.
Guiados por latidos que marcan un ritmo parejo y ellos, se fusionan como pareja y esa igualdad, los hace crecer como personas.
Rostros, que dicen mucho y que miran al mundo contándole que cuando el amor los observa directo, tienen que seguir ese camino.
MARIANO SANTORO