martes, 19 de septiembre de 2017

Hablar y escuchar

El hermoso misterio de la radio que acompaña desde su cultura.
Un micrófono personal en el que respondemos al aire, palabras y respuestas para confirmarnos que estamos acompañados.
Melodías que están ahí mientras hacemos nuestras actividades.
Canciones que nos permiten viajar continuamente a lugares de la memoria.
La animosidad se estabiliza y ayuda a tener mejor autoestima.
Y los que se acercan para escucharnos, oyen nuestras historias y comparten las suyas.
Una comunión especial que se logra a través de conectar los sentidos.
Y ningún ritual puede parecer antigüo, ya que todo se renueva, principalmente, todo lo que nos emociona y nos sorprende.
Varias veces en las que jugamos a ser cantantes y nos ponemos a prueba en donde somos nosotros mismos los jueces.
Y esa rectitud, es para poder mejorar en varios aspectos.
Todo lo que hagamos, se tiene que sintonizar con lo que hacemos.
Nuestra mente sabe muy bien coleccionar instantes que luego se eternizarán.
Nuestra voz interior, es la que pronuncia los mejores consejos.
Incluso aquéllos que muchas veces no prestamos atención en el momento y luego confirmamos que siempre, esa voz tiene la razón.
Y el corazón nos hace compañía, ya que todo lo que se expresa, sale en plena conexión con todo nuestro ser.
Hablar y escuchar son mucho más que verbos.
Es hacer uso de la humildad y respetar que hay tiempo para cada situación y que todo llega a nosotros si ejercemos la paciencia.
Y aprender que las voces ajenas, de emisoras cambiantes, no deben cambiar lo que sentimos ni lo que creemos.
Cada voz, tiene su propio peso y valor y es así, cuando le damos mayor relevancia a las palabras, incluso, las que se pasean por los pensamientos.
MARIANO SANTORO