lunes, 26 de noviembre de 2018

En tus manos

Uno de los mejores juegos que existen, es vivir.
Las reglas, sólo la ponen los que se atrevan a jugar y compartir buenos momentos.
En ese mundo ideal que los niños inventan, sólo está permitido disfrutar y divertirse.
No hay espacio para la maldad, porque los corazones de cada uno, ocupan el lugar indicado y ellos deciden los que entran.
No hay límites si se trata de sonrisas.
Se sueltan las cadenas de la imaginación y se amplían las misiones que entre todos, deberán cumplir.
Y cumplen años, celebrando la vida.
Juegan con sus deseos y se abrazan en nombre de la amistad.
Se toman pequeños instantes para dormir y así, poder soñar con nuevos desafíos.
El compañerismo está en cada movida en ese maravilloso laberinto llamado mundo.
Ellos se aferran a ese planeta, que les da el calor necesario para sentirse cómodos.
Se liberan de presiones, porque nada los ata, sólo hay unión verdadera.
Y en el caso que alguno de los niños, se vea triste, inmediatamente, parar el juego para ir en su ayuda.
Las reglas nacen a cada segundo y en todas, hay una alta cuota de valores.
Ellos no saben de dinero y no tienen precio.
Valoran las horas en que juegan y multiplican a los amigos que llegan.
Corren sin rumbo y llegan al lugar que la vida los sorprende.
La sana inocencia les permite ser líderes y cada uno, cumple un rol en ese gigante planeta lleno de amor.
En tus manos, está la gran oportunidad de extenderlas para saludar y ayudar a esos niños.
MARIANO SANTORO