martes, 8 de septiembre de 2020

Historias

 

El sabor de las historias contadas por el protagonista.

La verdad desde el punto real y con el color de las emociones.

Un universo de preguntas por toda la experiencia.

El trabajo de investigar en épocas en que las historietas, tomaban poder entre los lectores. 

Examinar en mi memoria, los recuerdos infantiles y conectar en ese nivel. 

Ser testigo de situaciones que alegran el corazón. 

Y las fechas que se unen, porque todo se relaciona a nacer y todo lo que crece en el alma de las buenas personas. 

Conocer lugares y ambientes, escuchar atento y paciente. 

Registrar las palabras cuando la comunicación es fluida. 

Las sonrisas que traen remembranzas y las anécdotas se modernizan. 

Todo lo que uno relate, le suma el valor emocional y se revive esos momentos que dejaron huellas. 

Anotar en el cerebro, como antes se anotaba a una persona. 

Con los tiempos cambiados, pero luego, cada uno va armando las piezas. 

Y el viaje continúa, porque la sangre se hace presente y la guía está más latente en este presente tan complicado. 

Y el cuerpo se acomoda según los pensamientos que creamos. 

Y como el GRAN creador, que intercede y es el puente eterno que me da fuerza. 

Cruzarlo despacio y disfrutando del camino. 

Las calles recorridas, me contarán a su manera, los pasos que bien fueron dados. 

El empedrado, sabe de noches y el brillo se hace más intenso y ayuda para amanecer agradeciendo. 

MARIANO SANTORO