martes, 15 de noviembre de 2022

Beso eterno

Hacía tiempo que no besaba.
Ya casi que había olvidado la sensación.
El encierro planetario nos privó de varias cosas y la del beso, estaba dentro del menú.
Quizás uno puede robar algún beso ocasional, de paso, sin sentir, con la idea de placer pasajero.
Y jamás puede compararse con el real, el que se da cuando uno ama a la otra persona.
Ese que uno se involucra, la que extraña y desea.
La que al verse, aparece el abrazo y ese contacto casi inocente, pero lleno de dulzura.
Cuando existe amor verdadero, hasta las estrellas fugaces se detienen a observarnos.
Beso eterno es un acuerdo corporal.
El contrato de fidelidad que nos invita a todo lo que llega después.
Abrir con un beso que gusta y se saborea, es la entrada a un encuentro sorpresivo.
Besar los labios y continuar hasta el alma.
La sensación de la canción adecuada.
La ansiosa espera que susurra el presente.
Conectar al anochecer hasta despertar juntos.
Fusionarnos y ser uno.
Pluralizando sensaciones y emociones.
Beso que da hambre, alimentando fantasías. 
Escribamos en la eternidad, las ganas que nos tenemos.
MARIANO SANTORO