domingo, 9 de septiembre de 2012

Mirame

Mirame y descubrime.
Estoy lleno de emociones y sensaciones.
Tengo muchos misterios por ser descubiertos.
En mi esencia, está el más verdadero ser que hayas conocido.
Mirame, porque mis ojos te dirán lo que jamás te atreviste a escuchar.
En mi mirada te vas a encontrar y a la vez, te perderás en mis deseos.
No existe un lugar donde puedas leer lo que podés ver en mis ojos.
Todo un mundo de ilusiones y fantasías que ya son reales.
Una realidad que te sorprende a cada instante.
Porque en mi mirada profunda, encontrás la más absoluta profundidad de tu ser.
Mi personalidad es tan especial que puede shockearte, pero eso me hace único.
No hay otro como yo y no soy igual a nadie.
No estoy ni arriba ni abajo, simplemente estoy donde quieras que esté y en el que yo mismo desee estar.
Cuando tengas ganas de saber algo nuevo, mirame.
Cuando quieras encontrar un camino que te haga feliz, mirame.
Cuando quieras elevarte y dejar fluir tus sueños, mirame.
Mi mirada tiene poder y es el que te llevará por los lugares más secretos de vos.
El gran secreto es mantener el misterio.
Ese misterio que tiene facetas y recetas; tiene sonrisas y verdades.
Y me tiene a mí; con toda mi fuerza de voluntad y con toda mi locura.
Porque no hay cordura si no permito cumplir mis metas.
Y cada meta que llega, le da paso a una nueva que nace en pos de crecer.
Y crezco cada día y amanezco cada día mirando la vida y mirando mi corazón.
Por esto, cuando te sientas sola, mirame y vas a sentir la mejor compañía.
Porque la vida pasa en la realidad.
Toda la ficción que hayas vivido o escuchado, la puedo transformar.
Yo conozco tus miedos y frenos, tus bloqueos y tus obstáculos.
Conozco el camino que transitaste y el que soñaste.
Todo es posible, si tan solo te animas a mirar la vida de otra manera.
Quizás tus ojos estés tan cerrados que solo puedan ver en blanco y negro.
Y sé que puedo mostrarte que hay colores, que alejarán tus dolores.
Y todos los rencores, pasarán a ser visiones.
En la visión de superarte, vas a poder encontrarte.
Y en el arte de amarte, yo estaré para mirarte y ayudarte.
Cuando tus ojos ya no tengan fuerzas, mirame.
Y mi alma, le hablará directamente a tu corazón.
MARIANO SANTORO