jueves, 18 de junio de 2015

Terapia

Terapia no es sólo un tratamiento, sino que es encontrarme conmigo mismo y dialogar.
Es enfrentarme al que soy, escuchando al que fui y aconsejando al que seré.
Es observar mi interior y brillar.
Es pensar para accionar luego de evaluar la emoción que me provoca el seguir haciendo cosas.
Es acercarme a lo que consideraba problema y darle por fin la solución necesaria.
Es mirar a mi alrededor y ver que todas las puertas que se habían cerrado, ya cumplieron su ciclo y hoy veo nuevas que se abren para mí.
Es levantarme luego de estar recostado y reflexionando sobre la vida y mi vida.
Es contarme lo que ya sé, pero a la vez, es renovar la confianza en mi ser.
Es lograr luego de varios intentos y sentir la satisfacción de la tarea cumplida.
Es ver la oscuridad que ya se alejó y valorar más la luz que está presente y me guía.
Es saber que más allá de lo que piense, sé que la verdadera vida, está acá.
Es caminar pausadamente y firme, alegrándome de cada paso dado y por dar.
Es ayudar, porque el reflejo de mis acciones alegran mi alma.
Es latir con cada canción y que cada pulsación te traiga a mi mente.
Es recordar momentos en los que estuviste a mi lado y hoy, ya vives en mí.
Es hablar hasta que mis palabras sean deliciosos susurros que sirvan para tu descanso.
Es visualizar ese futuro anhelado, disfrutando del presente y con la sabiduría de lo ya escrito.
Es asombrarme con la capacidad que se renueva y que fortalece al que siempre seré.
Terapia, es simplemente darme el tiempo para comunicar mis sentimientos y verlos crecer.
MARIANO SANTORO