jueves, 30 de agosto de 2018

Encuentro pasional

La intensidad de los sueños, ha generado su pico máximo de efervescencia.
Los días colmaron la impaciencia por esa espera que se hizo valer.
El propio entusiasmo de saber que pronto, se haría realidad ese encuentro pasional.
La imaginación comenzó a elaborar el incendio de lo que incluso, jamás había conocido.
Y lo que llegaría, se fortalecería, porque ante tanto ardor, el cariño siempre estuvo presente.
Las furia de los pensamientos, arrebató todo lo que tenía por delante.
Y a la vez, la dulzura de la bella espera, niveló el calor de los cuerpos.
Cuando 2 personas dejan fluir las fantasías, la expresividad aumenta.
La pequeña llama se une a la otra persona, para encender el fuego verdadero.
Y el destino se ocupa de organizar la cita.
Tan sólo verla, el corazón juega a ser volcán y arrebata el pequeño cuerpo para abrazar.
Las curvas recorridas y las que vendrán, se habilitan gracias a las maniobras mentales.
Desde hacía siglos contados en palabras.
Noches eternas que se acariciaban con el amanecer.
Ambos pudieron entibiar el raro invierno.
Y de tanta sed corporal, llegó el día en que se iban a devorar.
Alimentaron el deseo sin sentir la debilidad de lo que podría pasar.
Se edifica a través del amor y la adoración por la misma situación de compartir.
Cupido dio el flechazo justo y correcto, porque estaba por nacer el sentimiento de la pureza.
MARIANO SANTORO