jueves, 16 de diciembre de 2021

Café en espera

El lugar, ya había sido visualizado.
La cita estaba acorde con el nivel de romanticismo.
Los días previos se llenaban de palabras y mensajes anhelando el encuentro.
Y las circunstancias se cruzan bloqueando lo que sería algo especial.
El café en espera queda pendiente.
Colgando de la esperanza que todo malentendido, se desanude y retome el camino deseado.
Y los deseos del ser, se fusionan con las ganas de estabilidad.
Y el mundo se mueve con ritmo acelerado en aguas desanimadas.
Dialogando con uno mismo, se puede planificar y armar una conversación ficticia.
Pero la realidad, no siempre es una sola.
Y se desvanece lo que la ansiedad quería.
El corazón confundido, sigue latiendo, pero no lleva ningún nombre en su haber.
Pasaron personas y algunas lograron en algún lugar de las emociones.
Recordar fracasos en momentos presentes, suelen ser motivadores confusos.
Pero la fe se acuerda de quién es uno y aparece la perseverancia.
Y los pensamientos recuperan instantes y se adelantan en el tiempo.
Hay un café en espera y 2 siluetas que desean bailar en nombre del amor.
Ella sabe que puede confiar en mí.
Las relaciones se construyen desde el diálogo y las puertas, siempre están abiertas.
MARIANO SANTORO