lunes, 6 de diciembre de 2021

Castillo de amor

 

El barco no venía de Italia, pero fue lo que permitió que se conozcan.

De a poco, irían descubriendo que no sólo el mes de nacimiento los unía.

Soledades anhelantes de una cálida relación.

Creyentes de que las segundas oportunidades han de existir.

Le dieron la bienvenida al compartir.

Enlazadores de amistades por nacer.

Eslabones de momentos que no dejan de crecer.

Amor animal en corazones llenos de humildad.

La familia es su mayor herencia, que fluye desde la esencia.

Viajeros de un mundo de fantasía real.

Conexión al instante, en su valor más importante.

Arquitectos de noches solitarias, convirtiéndolas en sana compañía.

Fabricantes de sonrisas que en nivel humano aumentaría.

La simpleza del barrio en un baño de alegría.

Estar para quien necesita, también es su garantía.

Abrazo en forma de puente, acercando a la gente independiente.

Tarea valiente en un planeta resiliente.

Ocho años que se transforman en infinito.

Amor incondicional que en su ser está escrito.

MARIANO SANTORO