sábado, 5 de marzo de 2011

Tus sueños pueden hacerse realidad

En cada noche que tuviste desde chica, es probable que hayas empezado a maquinar sueños ideales, donde estabas en castillos, quizás montada a algún caballo blanco, muchos adornos y además, ese príncipe azul que algunas veces habías oído hablar.
De a poco fuiste creciendo y a la vez, tus espectativas y ganas de ser feliz, también crecían.
Tu niñez ya era parte de uno de los hermosos recuerdos y llegó la adolescencia; con sus diferentes estados de ánimo y situaciones que te llenaban de sorpresa.
Pasaste por momentos duros y la adultez, ya se había instalado.
Nadie te había enseñado cómo eludir los inconvenientes que se iban a presentar, pero tuviste el valor de enfrentarlos.
Con cada caída te hiciste más fuerte y cada golpe que te has hecho y dejó una marca profunda, pudiste mantenerla en tu privacidad.
Sufriste y esa es la realidad, pero no creas que ya se terminó todo.
Hasta es probable que ni siquiera empezaste y no reniego de tu pasado, sino que aún tenés un largo camino por transitar y te aseguro que hay cosas que te van a emocionar, te vas a encontrar con que hay cosas que son posibles, que esos sueños se pueden cumplir.
Que la soledad, la tristeza y la angustia, son palabras de un diccionario que para vos no existe más.
A muchos nos pasa que nos cuesta relajarnos luego de un día agotador.
Sabemos que la respiración es fundamental para lograr paz interior y sentir el cuerpo con mucha menos carga de la que acumulamos durante días, hasta quizás meses.
Está en nosotros el ir en búsqueda de todo lo que merecemos.
Somos buenas personas y queremos que nos traten de igual manera.
Sabemos que dimos mucho y muchas veces recibimos muy poco.
No es un ida y vuelta, pero cada mimo, cada beso, cada abrazo o cada palabra que nos den, nos hace bien; nos alimenta el alma y nos sentimos mejor.
Siempre hay que pedir deseos, ya que se pueden cumplir.
También debemos agradecer por cada cosa que la vida nos brinda.
Cada ser que se acerca a nosotros es por algún motivo y no lo ponemos nosotros ese motivo, sino la vida, el propio destino.
Está en nosotros saber discernir a qué viene cada persona a nuestra vida.
Tratemos de hacer de cuenta que estamos en un sueño hermoso y tenemos la capacidad de armar nuestro mundo ideal, nuestra cotidianeidad; en donde todo lo que vemos está en el lugar perfecto ya que así lo decidimos nosotros.
Dibujemos nuestro futuro, hagamos un boceto para no equivocarnos, pensemos en cada detalle y creamos que todo se puede.
En la fe verdadera está el poder y ahí es donde funcionamos a la perfección.
Cuando nos sentimos liberados de tanta carga negativa y solo mantenemos lo positivo; cuando conservamos los recuerdos que nos marcaron y nos dieron felicidad; todo lo que fue en algún momento y nos hizo mucho bien.
Sigamos con eso en mente y edifiquemos cada meta que tengamos por delante.
Hagamos de cada día algo único.
Pensemos que podemos amar a cada ser viviente y eso nos dará paz.
Tratemos de estar rodeados de todo lo que nos llene.
Que en cada conversación que tengamos, dejemos algo valioso en la persona que nos escuche.
Que al amanecer, tengamos la certeza de haber tenido el mejor sueño de nuestras vidas y que pronto, lo vamor a ver realizado.
MARIANO SANTORO